La fuga de talento en Castilla y León: "Los jóvenes se tienen que marchar para desarrollar un proyecto de vida"
Informes como el Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España señalan una tendencia continuada de salida de jóvenes de Castilla y León hacia otros territorios.
"Era algo bastante asumido por mucha gente, que para prosperar en el mercado laboral tenías que salir de Salamanca y de Castilla y León", señala Jorge, un ingeniero que abandonó su ciudad.

Madrid--Actualizado a
Fuga de talentos jóvenes en Castilla y León. Al buscar este fenómeno son muchas las referencias encontradas en titulares de medios de comunicación, diferentes estudios u opiniones. Los datos existen pero más allá de ello hay una sensación generalizada del problema o historias personales con nombres y apellidos.
Los últimos datos disponibles del Observatorio de Emancipación que elabora el Consejo de la Juventud de España (CJE) son del año 2023. En total, según ese estudio la comunidad perdió 1.623 personas jóvenes por movimientos hacia otras comunidades autónomas. Esto equivale a una salida neta de 5 por cada 1.000 jóvenes residentes.
"Estas cifras confirman una tendencia continuada de salida juvenil hacia otros territorios, probablemente en busca de oportunidades laborales, educativas o residenciales", señala el informe. Solo tuvieron peores datos en ese periodo la Región de Murcia, Extremadura y Castilla-La Mancha según ese mismo estudio.
Según los datos del INE, la edad media por habitante en Castilla y León es de 48,6. Solo es superada por Asturias y se encuentra cuatro puntos por debajo de la media nacional, que se sitúa en 44,5 años. También es la comunidad autónoma con más porcentaje de municipios en riesgo de despoblación según los datos del Ministerio de Política Territorial. En cambio, durante los últimos meses la población del territorio ha subido ligeramente, un 0,14% en el último trimestre de 2025, por la llegada de personas migrantes.
"Tenemos la percepción de que es un problema estructural que llevamos años observando", señala a Público Ainoa Acebes, presidenta del Consejo de la Juventud de Castilla y León (CJCyL). Según los datos recogidos en sus informes las personas entre 16 y 29 años representan aproximadamente un 13,1% de la población. "Además seguimos perdiendo juventud hacia otras comunidades autónomas", señala Acebes. El saldo migratorio interautonómico joven refleja, según el CJE, "una realidad muy clara, que es una parte importante de la juventud que está encontrando fuera oportunidades laborales, educativas o de vida muchísimo mejores que en Castilla y León".
"Muchas veces no hablamos tanto de la fuga de talento, sino de que nosotros mismos expulsamos a los jóvenes. No es que la juventud de Castilla y León quiera marcharse sino que en muchos casos se ven obligados a hacerlo para desarrollar un proyecto de vida, acceder a un empleo acorde a su formación o poder emanciparse. También contamos con una sobrecualificación de las personas por lo que acceden a puestos de trabajo de un nivel mucho menor de los estudios que tienen", reflexiona la presidenta del CJCyL.
Comparte esta visión Víctor Gago, sociólogo e investigador en la Universidad de Salamanca (USAL). "Es un problema real. El imaginario actual más fuerte entre la juventud de Castilla y León es que si tienes que trabajar te tienes que marchar a otras comunidades", señala. "Hay un problema de éxodo juvenil pero es principalmente un problema que afecta a los jóvenes con cualificaciones altas. Es decir, a titulados superiores universitarios", añade.
Para Gago el mercado laboral y el sistema productivo de Castilla y León no es capaz de absorber la cantidad de gente que sale formada, que además tiene cuatro universidades y dos de ellas "muy potentes" como son la de Valladolid y la de Salamanca. "Aquí se encuentran en un mercado laboral que ofrece bajos salarios y que normalmente si tienes una cualificación alta no un empleo acorde a ello", afirma.
Desde UGT elaboraron en 2024 un informe titulado precisamente Fuga del talento joven en Castilla y León. "Perder capital humano va contra el futuro y el progreso de nuestra comunidad. La migración de recursos humanos hacia otros territorios, especialmente de jóvenes altamente formados, desestabilizará nuestra economía, cuestión que tarde o temprano se verá reflejado en la capacidad productiva regional", alertaron entonces.
Francisco Martín, portavoz de la organización juvenil RUGE, de UGT, señala que hay "una sensación en las personas jóvenes bastante extendida de que no hay futuro aquí". Explica que muchos de sus amigos y compañeros que han estudiado en las universidades de la comunidad autónoma ven casos en los que hay promociones enteras que se tienen que ir a Madrid o al extranjero porque hay una falta de oportunidades reales.
Tanto Martín como otras fuentes consultadas para este reportaje destacan la existencia de una juventud sobrecualificada. Según los datos del citado Observatorio de Emancipación un 45,9% trabajaba en 2024 en un puesto que está "por debajo de su nivel formativo". "Madrid por cercanía es una aspiradora de talento joven de esta esta comunidad autónoma. Madrid absorbe y aspira toda el talento que se forma, tenemos una juventud en fuga", añade.
La experiencia de Laura y Jorge
Laura Huidobro, que actualmente está a punto de cumplir 31 años, estudió ingeniería química en su ciudad, en la USAL. Tras ello hizo un máster en Alicante que no se ofertaba en Salamanca. Ahora reside en Barcelona donde está realizando una tesis doctoral. "Hay mucha gente de mi edad que por tema de la vivienda o de la vida en grandes ciudades sí que le gustaría volver. Ya no es solo que no haya trabajo sino que has hecho tu vida fuera", explica a este medio. Como ejemplo apunta a que ninguna persona de su grupo de amigos se quedó en Salamanca después de estudiar.
"Aunque me guste la ciudad ya no volvería. Tenemos la vida hecha en Barcelona, está mi pareja, mis amigos....", reflexiona. Huidobro dice desconocer que se hayan lanzado incentivos desde la Junta de Castilla y León durante estos años para volver a atraer a estos jóvenes formados. "Si los hay yo no los conozco. En mi caso, como me dedico al mundo de las energías sí sé las plantas que se están desarrollando, pero a nivel de contratación no llegan ofertas. Algunas cosas manda la universidad pero a nivel de prácticas", afirma.
Jorge Sánchez, de 33 años, estudió ingeniería mecánica en la USAL, en el campus de Zamora. Luego también hizo un máster en València sobre ingeniería industrial y se quedó allí trabajando. "Cuando acabé la carrera estaba un poco decepcionado con mi formación en Salamanca y busqué un campus más potente como València", apunta. "Yo tenia claro desde el primer momento que salvo en Renault y otras pocas empresas pocas salidas podría tener. Era algo bastante asumido por mucha gente, que para prosperar en el mercado laboral tenías que salir de Salamanca y de Castilla y León", añade.
Al igual que Huidobro considera que no ha habido incentivos profesionales en su tierra y cree que se ha producido una "desbandada de jóvenes". De su grupo de Whatsapp de 11 amigos de Salamanca, seis están en Madrid, dos en València, otro en Catalunya y un último en EEUU. "Aunque me surgiera la oportunidad de mi vida tampoco tendría una red social importante para volver. No se dan las condiciones laborales ni sociales", señala. Apunta Sánchez al fenómeno de que sí hay gente que vuelve a ciudades más cercanas a Madrid como Ávila o Segovia o bien comunicadas por tren como Valladolid. Pero que esa gente lo que hace es ir y volver para trabajar. "Yo hablo de exilio de mi ciudad y mi comunidad", sentencia.
Estos ejemplos concuerdan con las explicaciones de expertos como Gago, que destaca que muchas veces cuando se plantea este tema siempre se cae en la despoblación rural. "Es verdad que eso está ahí pero hay mucho más allá. Al final es un problema que afecta principalmente también a las empresas y a los estudiantes", afirma. "Al final hay un foco excesivo en el mundo rural y no tanto en las ciudades pequeñas y medianas que también pierden. Y además con un agravio mayor porque han tenido en el pasado más potencia económica", destaca. "Es lo que tiene el sistema centro-periferia. Grande regiones como Madrid que atraen talento, que tienen oportunidades y otras que quedan para abastecer, ya sea a nivel energético o a nivel de personas con titulaciones que luego se van a ir fuera a esa misma región", añade.
¿Qué se puede hacer?
Para Acebes deberían existir más incentivos para que estas fugas no se produzcan. Pero sobre todo, apunta, "es necesario ir más allá de una serie de medidas puntuales y apostar más por unas políticas estructurales que quizás permitan a la juventud construir su proyecto de Castilla y León". Para la presidenta del CJE en esta comunidad, muchas veces se plantea en términos de cómo evitar que la gente se vaya pero la pregunta correcta sería "qué condiciones estamos generando para que quedarse sea una opción real".
Todas las personas consultadas mencionan en este punto el acceso a la vivienda. Alquilar una vivienda en Castilla y León supone aproximadamente según los datos del Observatorio del CJE un 61,2% de un salario neto de una persona joven.
"Tenemos muchas universidades, con carreras como ingeniería u otras nuevas que están surgiendo pero si no hay empresas donde se retenga ese ese talento, ¿para qué va a ser?", señala Martín. "Hay empresas innovadoras o tecnológicas en otras comunidades autónomas como en Aragón, de baterías, logística y demás y nosotros estamos abandonados en ese tema", añade el portavoz de RUGE.
Gago reconoce que es verdad que hay algunos tipos de programas de atracción de talento y demás que que lleva a cabo la Junta de Castilla y León. Pero el problema, señala, es una cuestión estructural sobre cómo está organizado el sistema productivo. "Son programas que el alcance que tienen es muy limitado", añade, al tiempo que reclama más inversiones estratégicas y una planificación de la economía. "Aquí el empleo que hay es principalmente comercio, hostelería y administraciones. Hay cierta industria pero que requiere cualificaciones bajas y medias y que tiene que ver principalmente con la automoción", remata.
Tanto Acebes como Martín apuntan también a los bajos salarios. Según datos de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral (ETCL) que elabora el INE y analizados por CCOO en Castilla y León, en 2025 la población castellana y leonesa cobra al mes un 10% menos que la media nacional. Solo Extremadura y Cantabria estarían por debajo. "Aunque haya jóvenes trabajando los salarios normalmente suelen ser bastante bajos y todavía persisten niveles importantes con los contratos de temporalidad o rotación", reflexiona Acebes.
La ciudadanía castellano y leonesa tiene una cita con las urnas este 15 de marzo en un territorio que lleva casi 40 años gobernado por el PP. Las personas consultadas observarán con atención lo que suceda. "Creo que se está hablando del problema de la despoblación por encima pero poco de lo que afecta realmente a los jóvenes", señala Martín sobre la campaña electoral. "Es imprescindible que existan unas políticas públicas que sitúen realmente a la juventud en el centro y que se cuente con ellas para realizar esas esas políticas", destaca por su parte Acebes.



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