Entrevista a Carlos Martínez, secretario general del PSOE de Castilla y León"El PP ya era de extrema derecha en Castilla y León antes de Vox"
El líder de los socialistas en Castilla y León y alcalde de Soria concede a 'Público' una entrevista para hacer balance de los primeros meses en su nuevo cargo, el horizonte electoral y otros asuntos de actualidad.

Lleva siendo alcalde de Soria desde el año 2007. Sus resultados son claros: cuatro mayorías absolutas consecutivas. En la última, el pasado 2023, obtuvo un 48,5% de los votos frente a un 30,1% del PP, segunda fuerza política de la ciudad. Desde hace unos meses afronta ahora un nuevo reto superior. Ha sustituido a Luis Tudanca al frente del liderazgo del PSOE de Castilla y León. Las elecciones autonómicas en este territorio serán, salvo sorpresas, las primeras del próximo ciclo electoral. Alfonso Fernández Mañueco, presidente castellano y leonés, debe convocarlas como máximo en marzo de 2026. Carlos Martínez (Soria, 1973) concede esta entrevista a Público durante una visita a Madrid.

No hace mucho que es usted secretario general del PSOE de Castilla y León. ¿Qué balance hace de sus primeros meses en este cargo?
Pues unos días muy intensos. De mucho contacto con la gente y con la ciudadanía. De pulsar un poco la realidad de un territorio que, a pesar de ser tan extenso, comparte unas problemáticas muy similares en todos y cada uno de los territorios. Lamentablemente es una comunidad con muy poco sentimiento de identidad comunitario, ya que al final no deja de ser la suma de nueve identidades provinciales y con una dispersión poblacional en torno a los 2.248 municipios que hace muy complejo el conocimiento de ese territorio. Y hace también que haya un desapego de la propia ciudadanía de los municipios que se han visto durante muchísimo tiempo olvidados o desamparados de cobertura por las políticas públicas, fundamentalmente también de los servicios básicos, de los derechos de ciudadanía, educación, sanidad y protección social. Todo esto hace que la comunidad autónoma ni esté ni se le espere.
"Castilla y León es una comunidad con muy poco sentimiento de identidad comunitario"
Y esa distancia, ese distanciamiento que existe entre la todopoderosa Valladolid en torno a la Junta de Castilla y León y el resto de comarcas hace que sea muy difícil que cale un mensaje autonómico con contundencia, con rotundidad más allá de las claves locales y de las claves nacionales que son omnipresentes en todo el territorio.
A nivel interno hubo cierto revuelo a finales del año pasado con el calendario de primarias, con críticas a Ferraz, sectores críticos también con la anterior dirección, etc. Hemos visto cómo algunos compañeros, con micrófonos abiertos, le criticaban también a usted. ¿Está el PSOE de Castilla y León pacificado a nivel interno? ¿Está unido y preparado para los retos que tienen por delante?
Yo soy de los que piensan que los partidos no pueden ser de pensamiento único y uniforme. Por tanto, creo que el debate es absolutamente necesario. La discrepancia es necesaria. Los puntos de acuerdo también. Y luego que escuchen y hablen las mayorías, que creo que es como se hace con rotundidad lo de la democracia real. También en el ámbito interno orgánico de los partidos que no hemos sustentado responsabilidad de Gobierno. En una alcaldía eres consciente de que la unanimidad en torno a un pensamiento único que ejerza una secretaría general o una alcaldía es absolutamente imposible. Y tú sabes que hay mucha gente en tu entorno que no comparte las decisiones que estás tomando.
Por tanto, un micro abierto lógicamente lo que define es la sensación de que se constata la realidad de que ese pensamiento único no existe. Otro aspecto tiene que ser la configuración de ese proyecto colectivo asentado en la comarcalización, en el que se puedan sentir identificados todos los territorios mucho más allá de las nueve capitales de provincia. Esto tiene que ser una realidad. Se está configurando con un marco general del que nos hemos dotado a través de una ponencia marco y que se ha trasladado y se ha comprendido muy bien en los distintos encuentros que hemos tenido. Por ejemplo, con la celebración de los congresos provinciales o los encuentros municipalistas que estamos teniendo y las diferentes conferencias sectoriales que en torno a la agricultura y la cultura y la educación hemos abordado ya.
"En el PSOE de Castilla y León estamos en un posicionamiento de rearme ideológico"
Esto hace que estemos, desde luego, en un posicionamiento de rearme ideológico con un criterio y un proyecto territorializado muy importante que pasa de esas políticas sectoriales a las políticas territoriales, a la realidad de cada una de las provincias y de cada una de las comarcas dentro de cada una de esas provincias. Yo entiendo que estamos siendo visibilizados por parte de la ciudadanía y por parte de los municipios como una alternativa de Gobierno que puede confrontar con la nada, con esa desidia y esa inercia de gobierno o de desgobierno que tiene hoy por hoy el Gobierno del señor Fernández Mañueco. Tiene esa inestabilidad parlamentaria tan importante y esa falta de capacidad de trabajo que está mostrando, esa sensación de que ese cortijo suyo les pertenece como si fuera una herencia y no están sabiendo resolver las problemáticas que tienen en los últimos 40 años. Eso creo que está calando mucho en la ciudadanía. Vamos a ver si somos capaces de obtener ese préstamo de confianza del que hablo siempre.
Ya que ha mencionado a Alfonso Fernández Mañueco, ¿qué balance hace de sus años al frente del Gobierno?
Es un hombre con poca capacidad de trabajo y es un hombre que está excesivamente cómodo en no hacer nada. Es un hombre que confunde la pasividad, la desidia o la inestabilidad parlamentaria con todo lo contrario. Es decir, con una inestabilidad que a él le conforta. El no tener unos Presupuestos no le da trabajo. Tampoco el no reconocer las situaciones de desequilibrio que tenemos unas provincias con respecto a otras o la situación de desequilibrio que tiene nuestra comunidad autónoma con respecto a otras. Pues él está confortable en su diván, en ese sofá que le sirve de refugio permanente en el que a nada se compromete para no tener que rendir cuentas jamás.
"Mañueco es hombre con poca capacidad de trabajo y que está excesivamente cómodo en no hacer nada"
Como digo siempre, es un presidente que preside pero no gobierna. Pero es un desgobierno en el que se siente absolutamente cómodo, confortable y que lamentablemente nos está llevando a que la brecha de la desigualdad de Castilla y León con respecto a otros territorios todavía se agrande más. También que no aproveche las oportunidades que tenemos con los fondos Next Generation porque no los está reclamando. No está teniendo una voz propia ni en España ni en Bruselas más allá de eso que sí que hace perfectamente que es convertir la institución de la Junta de Castilla y León en un ariete más con camiseta del PP para golpear a las políticas de Pedro Sánchez y del Gobierno de España en Madrid.
Y en eso se empeña. Y entre tanto, pues en la sociedad de Castilla y León perdemos el tren de las oportunidades que están pasando por nuestra puerta con los fondos Next Generation sin aprovecharlos para hacer una transformación económica de nuestra comunidad autónoma. O con tantos fondos de cohesión y desarrollo que están encima de la mesa. Yo doy un dato siempre: va a acabar el periodo 2021-2027 del Marco Plurianual europeo y apenas hemos ejecutado en Castilla y León un 6% de los fondos de cohesión y los fondos de desarrollo. Creo que eso dice mucho de la desidia y de ese desgobierno del que estamos hablando.
También hemos conocido informaciones y hay asuntos pendientes a nivel judicial. Está el caso de la Perla Negra o la llamada trama eólica que se empieza a juzgar ahora en unos meses. ¿Esto está afectando también a la imagen de Mañueco o es una cosa que pasa desapercibida también en el ecosistema político y mediático de Castilla y León?
Hay un problema de invisibilidad de la Junta de Castilla y León. Y esa invisibilidad ante Madrid es mimetizarse con el entorno de una forma tan profunda que hace que, como cualquier insecto palo, se encuentre mimetizado en un entorno y una nebulosa en el que la Junta no está ni existe. Lo estamos viendo. Muy poquitos medios de comunicación, y os felicito a vosotros por reconocerlo e intentar sacarlo a la luz, son conscientes. En la trama eólica que va a comenzar este mes de septiembre se movilizan o se reclaman sanciones por más de 800 millones de euros y un buen puñado de número de años de cárcel para los responsables de la misma. Y son los compañeros que están sentados codo con codo con quien es ahora presidente en la Junta de Consejeros del Gobierno autonómico.
"En la trama eólica que va a comenzar este mes de septiembre se movilizan o se reclaman sanciones por más de 800 millones de euros"
Pero lo que pasa es que lo que sucede en Castilla y León siempre es como una espesa niebla que lo oculta permanentemente todo. Los medios de comunicación autonómicos en demasiadas ocasiones intentan jibarizar y no profundizar sobre esas tramas de corrupción que son reales y que han afectado de forma plena al PP de Castilla y León. De hecho, el PP de Castilla León se tilda incluso de moderado desde Madrid cuando de aquí ha salido el moderado señor Aznar, el moderado señor Posada o el moderado señor Lucas. Es esa especie de imagen de moderación que se quiere plantear de que aquí nunca pasa nada. Pero están sucediendo muchas cosas.
Es verdad que tenemos que intentar que esto se conozca, que escale y que la ciudadanía entienda que todos esos millones de euros que no aparecen nunca en los medios de comunicación como grandes noticias son una realidad y que han penetrado en la médula del PP de Castilla y León profundísimamente. Vamos a ver si somos capaces de que esto se entienda por parte de la ciudadanía. Aunque yo me voy a dedicar sinceramente a plantear una alternativa de Gobierno más que una destrucción. Creo que para destruir ya están ellos. Nosotros tenemos un modelo claro, que es el modelo territorial, las políticas sectoriales y es ahí donde vamos a hacer hincapié. Y desde luego vamos a estar muy atentos a la denuncia y al control como labor de oposición para intentar poner encima de la mesa que la corrupción que ha afectado de una forma sistémica en el PP a nivel nacional también ha derivado fundamentalmente en Castilla León.
En teoría las elecciones autonómicas deben realizarse entre enero y marzo de 2026. Serán, salvo sorpresas, las primeras del próximo ciclo electoral. Pero hay algún rumor, hay algún artículo en los medios de comunicación sobre que podrían adelantarse. ¿Cree que puede pasar o llegaremos a 2026 con la fecha más o menos prevista?
Yo estoy convencido de que va a apurar al máximo. Además de vago, es cómodo. Y en cierto modo es cobarde. El ir sólo a una contienda electoral le da pavor. Yo en la reunión que he mantenido con él de forma directa ha planteado excusas para no adelantar elecciones. Yo le he puesto encima de la mesa dos alternativas. Por un lado, la aprobación de unas cuentas presupuestarias para el ejercicio 2025 para dejar de perder el tiempo. O la convocatoria electoral de forma inmediata y ofreciendo la mano tendida para poder aprobar esos presupuestos para este año 2025. No tienen ni tan siquiera voluntad de trasladarnos un borrador con el cual negociar. Por tanto, no tiene ninguna intención de trabajar en un proyecto político para esta comunidad en 2025 y 2026. Es cobarde ante una confrontación electoral en solitario. Incluso pone la excusa de que en otoño el estado de ánimo de la ciudadanía no es el más adecuado. Por tanto, va a intentar apurarlo hasta el máximo.
"Estoy convencido de que Mañueco va a apurar al máximo para convocar elecciones"
Él mismo reconoció el otro día que solo convocaría si las convoca Pedro Sánchez. Claro, con la idea de que su campaña electoral no se ciña a la realidad de un territorio como Castilla y León, sino que intente volver a hacer un plebiscito sobre el Gobierno de Madrid. Esa es la perversión en la que estamos inmersos en Castilla y León y a la que nos arrastra. Como no podemos nosotros de alguna forma incidir ante la falta de respuesta en las propuestas que le estamos haciendo, lo que estamos diciendo es que va a apurar hasta marzo. Nosotros tenemos la obligación de tener nuestro proyecto político preparado y engrasado como lo hemos hecho. Vamos a tensionar el arco electoral para que nuestra gente lógicamente responda. Somos conscientes de que además las autonómicas no van ligadas a las elecciones municipales y eso creo que puede ser para ellos algo negativo porque tienen una buena fortaleza también en los pequeños municipios. Nosotros tenemos que intentar también dar una respuesta y trabajar de la forma más humilde y más honesta para poder confrontar con un proyecto político que se contraponga a ese proyecto de abandono de estos últimos 40 años.
"No me quiero resignar a ese mantra falso que ya oímos tantas veces en la Soria de antes de que Castilla y León es de derechas". Esto es una frase que dijo usted el día de su presentación como nuevo secretario general del PSOE de Castilla y León. ¿Por qué entonces no gobierna el PSOE desde hace casi 40 años?
Tenemos que hacer una parte de autocrítica. Creo que eso siempre es bueno. Es verdad que hemos tenido un resultado electoral en el que hemos ganado las elecciones en Castilla y León no hace tanto con Luis [Tudanca]. Lamentablemente vimos ese acuerdo en los pasillos en Madrid entre el señor Rivera y el PP. Ojalá salieran WhatsApps de esa época en la que sí que se compraron voluntades y se arrancó la voluntad popular de una forma tan clara y tan contundente en la Diputación de Soria, en la propia Administración autonómica y en tantos ayuntamientos donde se truncó la oportunidad de un cambio.
"En el PSOE de Castilla y León tenemos que hacer una una parte de autocrítica"
Es verdad también que si analizas el contexto político autonómico nacional, en las grandes comunidades autónomas en cuanto a extensión, como Andalucía, Castilla La Mancha o Castilla y León, han tenido muy poquitos vaivenes políticos. Pero es verdad que por ejemplo incluso en Andalucía, algo que se entendía como el granero del PSOE, cuando hubo una oportunidad de cambio esa oportunidad se aprovechó. Es posible ese viraje en cuanto a al pensamiento de la propia sociedad. Somos sociedades en las que la inercia nos puede llevar prácticamente a caer en ese pesimismo en el que la derecha se siente tan cómoda de que no se pueden hacer las cosas de otra forma.
Nosotros en Soria lo hemos demostrado y era una sociedad que se tildaba de conservadora desde la cuna. Al señor Aznar lo echaron de Soria porque no era demasiado de derechas y se fue a Ávila. Es la cuna del señor Posada, es la cuna del señor Lucas, del clan de Burgo de Osma que gobernaba España con el señor Pastor Ridruejo, todopoderoso presidente del PP nacional y fundador del mismo junto con Manuel Fraga. Pues resulta que en aquello que parecía ser siempre de derechas llevamos 18 años con mayorías absolutas. Por tanto con un respaldo de confianza ciudadano absolutamente mayoritario.
Por eso yo me niego a esos mantras y a caer en esos dogmas como verdades absolutas que la derecha impone. Por ejemplo, que la economía sólo puede ir bien con ellos. Se está demostrando todo lo contrario. O que la economía es incompatible con la protección social. Se está demostrando que es es falso. O que no se puede subir el salario mínimo porque vamos a destruir los empleos. Se está demostrando que es falso.
"Eso de que Castilla León es de derechas es tan falso como que Soria es de derechas"
Eso de que Castilla León es de derechas es tan falso como que Soria es de derechas. Creo que lo vamos a poder demostrar si nos dan la oportunidad de obtener ese préstamo de confianza para aprovechar esos cuatro años de gobierno. Precisamente para darle la vuelta a todas las políticas públicas y para atender lo que no se ha atendido durante estos últimos 40 años. Para tener un proyecto de comunidad que pueda visualizarse y tenga voz propia en España y voz propia en Europa. En definitiva, para trabajar con voluntad por desarrollar esta tierra. Es una tierra que tiene muchas potencialidades y que lamentablemente se están perdiendo por la falta de trabajo, por la falta de proyecto político, por la falta de compromiso y de voluntad de querer a un territorio. Ni creen en Castilla y León ni quieren a Castilla y León. Y ese es el drama que estamos sufriendo.
Aunque ya me ha avanzado alguna cosa, ¿cuáles son los problemas más urgentes que tiene que resolver Castilla y León? Es decir, ¿en qué se centraría usted en los primeros días si fuera presidente de la Junta?
Me niego a definirlos como problemas. Porque si pones dos problemas, uno tiene que ser la despoblación. Y estoy tan cansado de hablar de despoblación que me niego. Porque la despoblación no es un problema que venga sobrevenido o que venga como la lluvia. La despoblación es la consecuencia de un abandono de unas políticas públicas, de una falta de planificación territorial, de una falta de aprovechamiento de los recursos, de una arbitrariedad en la toma de decisiones a la hora de adoptar proyectos de inversión en lugar de proyectos de desarrollo. Por lo tanto, no quiero hablar de eso. Pero sí que quiero hablar de que para resolver ese gran problema que tenemos, que es la huida o el exilio que tienen que tener tantos de nuestros jóvenes por la falta de oportunidades, necesitamos tener un proyecto de comunidad que entienda la diversidad de una comunidad tan extensa como la nuestra.
"La despoblación es la consecuencia de un abandono de unas políticas públicas"
Es decir, que entienda en esa diversidad la problemática diferente que tiene un municipio de la provincia de Soria con un municipio de la provincia de Salamanca, o de León o de las Merindades en Burgos. Y en torno a todo esto poder generar un proyecto de comunidad para que desde la territorialidad seamos capaces de dar una respuesta en dos aspectos fundamentales. Por un lado, darle cobertura a los derechos de ciudadanía. Hoy por hoy tenemos grandísimas desigualdades que están lastrando nuestro desarrollo desde el punto de vista más básico, que es la cobertura de los derechos como educación, sanidad o protección social. No es lo mismo independientemente de donde resida porque no es lo mismo vivir en una capital de provincia que vivir en uno de esos municipios. Y tenemos que intentar acercar los derechos de ciudadanía a esos municipios mediante una planificación de la de cobertura de esos derechos de ciudadanía.
Pero luego tenemos que ver el segundo de los pilares fundamentales para corregir los desequilibrios territoriales, que es darle competitividad al territorio. ¿Cómo? Generando las inversiones que están ya tasadas por la OCDE hace muchísimos años. Son ese repóker de infraestructuras viarias, ferroviarias, eléctricas, logísticas y tecnológicas. Son las que hoy por hoy te hacen ser atractivo para la implantación de las empresas. Con ello llega la generación de empleo y con eso la fijación de la población. Y todo eso necesita tener una planificación. Nosotros tenemos ese modelo que se asienta escalando esa ciudad de los 15 minutos, de la que tanto se habla ahora, a un territorio 30 minutos mediante una planificación que se asentará en las comarcas históricas sin inventarnos nada nuevo.
"Tenemos grandísimas desigualdades que están lastrando nuestro desarrollo"
Hay que buscar las escalas que todo el mundo conoce por la orografía de los terrenos y en el que en torno a un proyecto de movilidad de 30 minutos podamos garantizar los derechos de ciudadanía y acertar en las inversiones en infraestructuras que puedan generar atractivo para la implantación de las empresas. Eso son cuestiones que no significan hablar de la despoblación sin más. Significan resolver el problema de la despoblación y eso lo haremos mediante la comarcalización de cada una de las provincias y mediante un plan estratégico que se haga invirtiendo donde haya más desequilibrios para que la arbitrariedad con la que se han decidido las inversiones estos últimos 40 años en Castilla y León se erradique y se haga de una forma diferente. Y con un gobierno diferente que tienda precisamente a esas provincias que se están quedando más atrás, que Europa ya lo reconoce y que lamentablemente, están en los dos polos de la comunidad.
Si en su día fue Soria la provincia con mayor desigualdad, hoy por hoy es toda la raya con Portugal, León, Zamora y Salamanca. El drama de la falta de oportunidades en esas tres provincias es absolutamente clamoroso. Y ahí tenemos que incidir con planes estratégicos, insisto, para cada una de las provincias, entendiendo una comunidad como un todo y no como la suma de esas nueve identidades.
En Castilla y León se produjo el primer Gobierno de coalición entre PP y Vox. ¿Cómo ha influido la llegada de la extrema derecha a esta comunidad autónoma? ¿Cuáles han sido los efectos tres años después?
Desgraciadamente solo somos los primeros para cuestiones negativas. El abrir las puertas de las instituciones a la extrema derecha en Castilla y León lo que ha provocado es una normalización de la extrema derecha en las instituciones. Y además el haber generado un marco también en el propio PP de normalización de los planteamientos y las ideas que han hecho propias. Yo tengo una teoría de que el PP ya era de extrema derecha en Castilla y León antes incluso de Vox. Y al final la realidad de los hechos es tan contundente que nos da la razón. No se ha ido Vox de forma obligada porque lo haya expulsado el PP. Se han ido de forma voluntaria. Es decir, el señor Mañueco, que estaba en esa comodidad de su diván, estaba absolutamente encantado de tenerlos ahí porque pensaban más o menos lo mismo. Ha sido más una estrategia partidista electoral de ambas formaciones la que las ha separado. Y yo no tengo ninguna duda que volverán a abrazarse si fuera necesario en un futuro más cercano.
"PP y Vox volverán a abrazarse si es necesario en un futuro cercano"
Por eso nosotros hemos puesto encima de la mesa la necesidad de realmente hacer un cortafuegos a la entrada de la extrema derecha a las instituciones para que no deterioren la democracia o para consolidar un proyecto autonómico o un proyecto europeo que tiene que ser la solución para territorios con grandes desequilibrios como es Castilla y León. Para todo ello necesitamos de alguna forma garantizarnos los dos grandes partidos que tenemos posibilidad de Gobierno generar un pacto en la comunidad. Quien tenga un voto más entre el PP y el PSOE nosotros respetaremos esa mayoría y sumaremos para colaborar en la búsqueda de consensos y acuerdos en marcos presupuestarios y en políticas importantes para la comunidad autónoma. Y si es el PSOE, intentaremos también ese Gobierno en solitario porque entendemos que el abrazo con la extrema derecha es pernicioso y perjudicial para la propia esencia de la democracia.
"Estamos viendo como salvadores a esos señoritos que precisamente a lo único que vienen es a exprimir a Castilla y León"
Y es verdad que tenemos un riesgo muy claro que tenemos que atender en esos territorios que se han sentido abandonados y cuya reacción está siendo ahora la de abrazarse a ciertos postulados. Yo pongo muchas veces el ejemplo de que antes éramos muy conscientes de quién era el señorito de Los Santos Inocentes y quién era el servidor en el cortijo. En muchas zonas de la de la Soria rural o de los entornos rurales de Castilla y León estamos viendo como salvadores a esos señoritos que precisamente a lo único que vienen es a exprimir las materias primas de los entornos rurales y generando precisamente lo contrario de las soluciones que necesitamos. Y ese es un riesgo que tenemos que ver ahí. Y por eso el PSOE está centrándose tanto en ese proyecto de territorialización para darle una respuesta a todos aquellos que no la han tenido durante estos últimos años.
Hablaba ahora de alianzas. Vivimos tiempos en los que las alianzas parlamentarias y las coaliciones están a la orden del día. ¿Con qué aliados podría contar el PSOE en unas elecciones autonómicas? El espacio de la izquierda alternativa al PSOE (Podemos, IU, etc) obtuvo solo un procurador en 2022. ¿Cómo ven su situación?
Hay una teoría que ya no sé si definirla como teoría porque es una realidad. Cuando la derecha se divide lo hace para ganar y cuando se divide la izquierda lo hacemos siempre para perder. La atomización del voto de la izquierda siempre hace que gane la derecha. Por tanto, creo que tenemos que ser conscientes dentro de la izquierda y centroizquierda en Castilla y León de la necesidad de fijar como objetivo político el cambio. Por tanto, desde ese objetivo compartido casi como obligación de cambiar el signo político tenemos que hacer ese ejercicio de responsabilidad. También para trasladar a la ciudadanía que necesitamos de esa configuración de un proyecto sólido en torno al PSOE como única alternativa al PP.
"La atomización del voto de la izquierda siempre hace que gane la derecha"
Y por tanto no desperdiciar ni una sola de las oportunidades en cada uno de los territorios y en cada una de las provincias para poder revalidar esa mayoría que en su día tuvimos y que tiene que configurarse como una alternativa seria de gobierno al PP. Y es verdad que es complejo porque no tenemos un aliado intermedio como en su momento pudiera ser Ciudadanos.
Y respecto a los partidos de la llamada España vaciada, ¿pueden ser posibles aliados para que haya un cambio? En el caso concreto de Soria Ya, en las pasadas elecciones autonómicas obtuvieron un resultado muy por encima del PSOE en su provincia.
Ese resultado fue coyuntural en un momento dado en el que había cierta moda, permítame que lo defina así, en torno a los localismos. Yo lo he definido en alguna ocasión como nacionalismos de campanario. Aprovecharon esa indignación de los territorios olvidados para generar un mayor aislamiento. Yo soy de los que entiende que ni Soria por sí solo ni Castilla y León por sí sola pueden hacer absolutamente nada. Se nacionalizan o se quieren independizar siempre los que tienen poder económico para poderlo hacer. Por lo tanto, la teoría de los localismos no es algo que yo comparta, lógicamente, estando en el PSOE que tiene vocación internacionalista. Pero en ese sentido, si aparecieran todos esos partidos localistas o nacionalistas nosotros no tendríamos inconvenientes en pactar con ellos. Pero también hay unas líneas rojas claras que yo quiero marcar, que son los derechos humanos y hay que decir que esto no está en venta.
"Los partidos de la España Vaciada aprovecharon esa indignación de los territorios olvidados para generar un mayor aislamiento"
Es verdad que al PP le sale casi siempre muy barato comprar. Estos días conocíamos lo que pasó con Ciudadanos. Toda la cúpula de Ciudadanos está dentro del PP o con responsabilidades institucionales en el PP y a través de los WhatsApps todavía nos cuestionan algunas de las estrategias que en su momento se llevaron a cabo por parte de Luis Tudanca. Nosotros tenemos unas líneas rojas, que son los derechos humanos. En el PSOE tenemos una ideología clara, que es la defensa de la lucha contra el cambio climático, la defensa de la igualdad de oportunidades, el feminismo como uno de los pilares transversales, la cultura y la educación como algo absolutamente innegociable o los derechos de ciudadanía como la sanidad, que no se pueden tocar porque son derechos y no son negocio.
Y esas líneas rojas las vamos a tener ahí siempre y por tanto si nosotros configuramos esa mayoría importante, están bienvenidos todos, exceptuando a Vox. No queremos compartir con ellos absolutamente nada. Creo que donde mejor están es fuera de las instituciones para que no las manchen, para que no las toquen y para que no las deterioren.
Quería preguntarle también por el Gobierno de Pedro Sánchez. Desde Madrid a veces todo se maximiza, todo se distorsiona. ¿Cómo se ve la situación del Ejecutivo desde una región como Castilla y León? ¿Se nota el desgaste? ¿Cree que hay una operación de la derecha política, mediática, judicial o policial para tumbar a este Gobierno?
No es que lo crea, es que estoy convencido de que existe toda una operación. Ese quien pueda hacer que haga de su gurú, ese señor Aznar que echaron de Soria por demasiado izquierdoso. Es una realidad y estamos viendo el acoso por tierra, mar y aire que se le ha hecho no ahora, sino desde el primer minuto del Gobierno del PSOE. Pero si se echa la vista atrás es algo que sucede de forma sistemática cuando la derecha pierde el poder. Aquellas manifestaciones de Colón convocadas en la etapa anterior con José Luis Rodríguez Zapatero eran similares a las de ahora. Es decir, los tiempos cambian pero el PP permanece en sus estrategias de estar ubicado permanentemente en ese da igual que se caiga España que cuando se caiga ya la levantaremos nosotros. Y vemos esa falta de responsabilidad de un partido que debería definirse como partido de Estado. Y eso sufre un desgaste porque también el aparato mediático de la derecha es un aparato mediático con muchísimo músculo. Eso hace que esa lluvia fina también penetre en todos cada uno de los territorios. Lógicamente sufre un desgaste.
"El aparato mediático de la derecha es un aparato mediático con muchísimo músculo"
Pero luego estamos viendo también cómo cuando hay elecciones hay una activación de la realidad de las políticas que se están poniendo en marcha. Y yo pienso en tantos pensionistas que existen en Castilla y León, tantos empleos precarios como existen en Castilla y León, con el incremento de salario mínimo, con la cobertura de incremento de las pensiones, con las bases de cotización que tenemos ahora mismo o con la propia reforma laboral que nos está garantizando unos empleos en condiciones más dignas. Esto a pesar de todo lo que está cayendo alrededor porque la invasión alienígena creo que es lo único a lo que nos falta hacer frente. Tenemos que ser capaces de entender que el proyecto político del país de Pedro Sánchez, con influencia en Europa, con voz propia de las instituciones, es algo de lo que tenemos que enorgullecernos cuando pase muchísimo tiempo y nos daremos cuenta de los avances que se han producido durante todo este tiempo.
Y si esto lo analizas con respecto a Castilla y León es un proyecto que la ha atendido reconociéndola en su diversidad y reconociéndola en su desigualdad. Con unas inversiones en infraestructuras viarias y ferroviarias como las que no hemos tenido nunca y con una respuesta a la concatenación de crisis que hemos tenido desde la pandemia muy diferente a la de 2008. Yo esa vacuna contra la desmemoria la pongo siempre encima de la mesa. Porque hay que recordar cómo hicieron frente algunos a la crisis del 2008, que lo que hizo es hacer más poderosos a los poderosos y más débiles a los más débiles. Ahora, en cambio, le hemos dado una respuesta absolutamente diferente a esa concatenación de crisis que llevamos arrastrando desde 2020 hasta aquí. Creo que eso también hay que ponerlo en una balanza. Desde luego, yo tengo que defender las políticas del Gobierno. No porque sean de mi Gobierno sino porque son beneficiosas para aquellos que estamos en situación de desigualdad desde el punto de vista social y territorial.









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