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El Pasaje Begoña, un oasis de libertad en Torremolinos en pleno franquismo: "Bailando también se defienden derechos"

El vicepresidente andaluz y consejero de Turismo, Juan Marín, estudia atender la petición de una asociación y declarar como lugar de interés turístico el Pasaje Begoña, de Torremolinos, que fue un oasis de libertad afectiva y sexual en pleno franquismo y hoy es un enclave de enorme interés cultural

Pasaje Begoña, en Torremolinos. Fondo documental Asociación Pasaje Begoña
Pasaje Begoña, en Torremolinos. Fondo documental Asociación Pasaje Begoña

raúl bocanegra

La Consejería andaluza de Turismo, que dirige el vicepresidente Juan Marín (Ciudadanos), está a punto de declarar como lugar de interés turístico, un reconocimiento que implica más proyección en las acciones públicas de promoción, el pasaje Begoña de Torremolinos (Málaga), un lugar que durante 9 años, entre 1962 y 1971, fue un auténtico oasis en el que se respiró un ambiente de verdadera libertad afectiva y sexual durante la dictadura franquista que terminó de manera abrupta con más de 300 detenidos y una dura represión de la policía.

En los últimos años, de la mano de la Asociación Pasaje Begoña, se ha convertido en un "renovado espacio cultural urbano", según recoge el informe técnico, elaborado por funcionarios, que declara, "a falta de mejor" opinión, la idoneidad del lugar para recibir la declaración y al que este viernes el Consejo de Turismo dio el visto bueno. Por tanto, ya solo falta que el Consejo de Gobierno le dé el marchamo definitivo.

"Bailando también se defienden derechos", afirma Jorge Pérez, promotor de la petición como presidente de la asociación Pasaje Begoña, en conversación telefónica con Público. "La verdadera revolución fueron esos nueve años de libertad. Daba igual de dónde vinieras, lo que fueras, que allí eras bienvenido. Bailando también se defienden derechos".

Torremolinos, 1962

Cartel de bienvenida a Torremolinos. Ayuntamiento de Málaga. Cortesía de la Asociación Pasaje Begoña

Torremolinos, 1962. Venía gente del extranjero, con alto nivel adquisitivo, en muchos casos, a veranear y, con ellos, traían el aire, más respirable, de otros lugares. Poco a poco, día a día, noche a noche, fue formándose la leyenda del Pasaje, un lugar diferente, inquieto y travieso, que contrastaba con la atonía reinante en la España de aquellos años.

El informe de Turismo que sirve de base a la declaración de interés turístico lo describe de este modo: "En 1962 comienzan a abrirse los primeros locales de toda España frecuentado por personas LGTBi. En poco tiempo, el pasaje Begoña se convirtió en el referente absoluto de libertad y respeto a la diversidad afectivo sexual. Fue uno de los mayores exponentes de la vida nocturna de Torremolinos y de toda la Costa del Sol".

"Había diferentes perspectivas", cuenta Pérez. "No era un lugar de ambiente en exclusiva. Era un lugar libre. Iba cualquiera. No había banderas ni posibilidades de tenerlas. Había madres solteras, que no se atrevían a ir a otros lugares. Había gente hetero, que no sabía que había ambiente LGTBi.  Cualquier persona, era bienvenida. Gente hetero que no sabía que había zonas LGTBi. Depende de quien te cuente la historia, te cuenta una, pero todas las vivencias son vivencias de libertad".

En este enlace, la asociación recupera variados testimonios y anécdotas de la vida en los años de esplendor.

Bar La Sirena. Cedida por Ramón Cadenas. Cortesía de la Asociación Pasaje Begoña

Recuerda Turismo: "Fue tal la fama nacional e internacional que adquirió el Pasaje Begoña que allí era frecuente ver a personalidades de toda índole y orientación sexual paseando y conviviendo con respeto en diversidad: John Lennon y Brian Epstein, manager de The Beatles; Pia Beck, afamada cantante y pianista holandesa de jazz, de fama internacional; Coccinelle, célebre transexual francesa; Amanda Lear, musa de Salvador Dalí; Helmut Berger, actor austriaco muy unido al director de cine Luchino Visconti y protagonista de muchas de sus películas; Luciana Paluzzi, actriz italiana y una de las primeras "Chicas Bond"; Grace Jones, cantante, compositora, supermodelo, productora y actriz jamaicana; celebridades españolas como Sara Montiel y Massiel, y un largo etc".

Todo terminó el 24 de junio de 1971, cuando la Policía, a las órdenes del gobernador civil de Málaga, Víctor Arroyo, desmanteló de un plumazo el espíritu del Pasaje, en lo que se ha dado en llamar la gran redada y el Stonewall español. 114 personas fueron arrestadas, según el relato que ha recopilado la asociación que preside Pérez.

Tras la redada, "muchos locales del Pasaje y alrededores, generalmente frecuentados por homosexuales y trans, fueron multados y clausurados; la mayoría quedaron cerrados para siempre", se lee en la web de la asociación.

Stonewall Inn era un bar de ambiente gay, ubicado en el barrio Greenwich Village de Nueva York. El 28 de junio de 1969 la Policía practicó allí una redada, lo que provocó una reacción en forma de revuelta que, según el consenso actual, supuso el pistoletazo de salida al movimiento de liberación LGTBi en todo el mundo. Fue también el origen de que el día del Orgullo Gay se celebre en esa fecha.

"La gente está acostumbrada a defender derechos protestando, tirando piedras, pero también se hace cantando, porque el orgullo es reivindicar. Aquí, en el Pasaje Begoña las piedras se tiraban a diario", afirma Pérez.

La Asociación Pasaje Begoña y la Fundación Stonewall están hoy hermanadas.

Miles de visitantes hoy

Hoy, el Pasaje, después de años de olvido, ha recuperado el interés, entre otras razones, gracias al trabajo desinteresado de la asociación que preside Pérez. Según un estudio de la Universidad Pablo de Olavide, contó con un promedio de más de 5.000 visitantes en los meses de julio, agosto y septiembre de 2019, la inmensa mayoría de fuera de Andalucía.

La historia del Pasaje ha estimulado además la creatividad de numerosos artistas. Se han escrito obras de teatro, como Orgullo SOS, de Miguel Ángel Parra y Daniel Blanco, novelas, como Vagos y Maleantes de Ismael Lozano, esculturas, como una de Pedro Rubio, ilustraciones, poemas, documentales… e incluso una serie de televisión, que está desarrollando la productora Win Win.

"El Pasaje Begoña en un recurso estratégico de enorme interés para enriquecer y diversificar la oferta turística andaluza, y también la oferta turística nacional e internacional, especialmente en materia de diversidad", se puede leer en el informe de Turismo, que considera al Pasaje un "recurso estratégico".

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