¿Qué está pasando en la Casa Árabe de Madrid y qué hay detrás de su posible cierre?
La polémica gira entorno al inmueble, los plazos fijados y la continuidad de su actividad cultural.

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La Casa Árabe de Madrid lleva siendo centro de debate desde hace un mes, cuando se anunció su desalojo de su ubicación actual junto al parque de El Retiro. Esta institución fue creada en 2006 para fortalecer las relaciones entre España y los países del mundo árabe.
Con sedes en Madrid y Córdoba, la entidad también desempeña un papel importante en la diplomacia pública española. Entre sus principales objetivos se encuentran promover la cooperación económica, favorecer el diálogo intercultural, difundir el conocimiento sobre el mundo árabe y analizar los cambios sociales y políticos que afectan a esta región.
¿Cuándo se anunció el desalojo y qué plazos hay?
Tras anunciar la decisión el pasado 29 de junio, el Ayuntamiento de Madrid dio a la Casa Árabe un plazo de dos meses (hasta el 1 de septiembre) para abandonar el edificio de las antiguas Escuelas Aguirre. El Consistorio sostiene que el inmueble presenta problemas estructurales y defiende que su recuperación responde a la necesidad de intervenir sobre un edificio de titularidad municipal.
¿Por qué exige el Ayuntamiento de Madrid la devolución del edificio?
El Ayuntamiento de Madrid sostiene que la recuperación del edificio responde a su responsabilidad como propietario del inmueble. Según explica, las antiguas Escuelas Aguirre presentan un deterioro que hace necesarias actuaciones de conservación y rehabilitación para garantizar su correcto estado.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha defendido que esta decisión no implica un cambio en el compromiso del Ayuntamiento con la Casa Árabe, sino que busca preservar un edificio de titularidad municipal.
Sin embargo, esta explicación no convence al Gobierno central ni a los responsables de la Casa Árabe, que consideran que existen alternativas para mantener la institución en su ubicación actual. Esta diferencia de criterios ha convertido el futuro del edificio en uno de los principales puntos de fricción entre ambas administraciones.
Reacciones del mundo de la cultura
El anuncio del desalojo ha despertado una importante respuesta en el ámbito cultural, tanto dentro como fuera de España. Numerosos escritores, investigadores, artistas y académicos han expresado su preocupación por el futuro de la Casa Árabe, al considerar que se trata de una institución clave para el intercambio cultural y el diálogo entre España y los países árabes.
Como muestra de ese respaldo, cientos de personalidades de más de 40 países han firmado un manifiesto en el que solicitan que se paralice el traslado de la sede madrileña.
El manifiesto ha reunido el respaldo de más de 300 personalidades procedentes de una cuarentena de países. Entre los nombres más destacados aparecen el músico iraquí Naseer Shamma, el escritor egipcio Khaled Al Khamissi, los exembajadores palestinos Elias Sanbar y Muhammad Amro, así como reconocidos arabistas como Carmen Ruiz Bravo y Waleed Saleh.
En el documento, los firmantes destacan que la Casa Árabe se ha consolidado durante casi dos décadas como un espacio de referencia para el diálogo cultural, académico e institucional entre ambas orillas del Mediterráneo. Además, alertan de que un traslado precipitado podría poner en riesgo un proyecto que consideran estratégico para la diplomacia cultural española y subrayan que, en un momento de creciente polarización internacional, preservar este tipo de instituciones resulta clave para fomentar el entendimiento, la cooperación y el intercambio de conocimiento entre sociedades.
Por su parte, el 21 de julio, los alumnos de la Casa Árabe protagonizaron una concentración frente al Palacio de Cibeles para mostrar su rechazo al desalojo de la institución. La protesta coincidió con la celebración del Pleno del Ayuntamiento de Madrid y tuvo como objetivo reclamar que se paralice el traslado de la sede de las Escuelas Aguirre y se abra una vía de diálogo que permita garantizar la continuidad del proyecto en su ubicación actual.
La movilización también ha llegado a Change.org, donde una petición para frenar el desalojo de Casa Árabe ya ha superado las 7.300 firmas verificadas. La iniciativa reclama al Ayuntamiento de Madrid que reconsidere su decisión y busque una alternativa que permita mantener la institución en su actual sede de las Escuelas Aguirre, al considerar que forma parte del patrimonio cultural y del diálogo entre España y el mundo árabe.
Reacciones del mundo de la política
La controversia también ha llegado al terreno político. Desde la oposición en el Ayuntamiento de Madrid se ha pedido al Gobierno municipal que explique con detalle qué uso tendrá el edificio una vez quede libre y cuáles son los planes previstos para el inmueble. A estas críticas se ha sumado el Ministerio de Asuntos Exteriores, que ha lamentado que la decisión se adoptara con “absoluta deslealtad institucional”, al asegurar que no hubo una comunicación previa con el resto de las administraciones que forman parte del consorcio de la Casa Árabe.
Frente a estas acusaciones, el alcalde, Martínez-Almeida, ha defendido que el Ayuntamiento intentó abrir una vía de diálogo con el Ministerio de Asuntos Exteriores para abordar la situación del edificio, aunque, según sostiene, no obtuvo respuesta. Además, ha recordado que, pese a que el convenio de la institución solo exige un preaviso de quince días para recuperar el inmueble, el Consistorio amplió el plazo hasta el 1 de septiembre para facilitar el traslado.
Por su parte, Almeida insiste en que la decisión no supone un paso atrás en el apoyo municipal a la Casa Árabe y mantiene que la institución podrá seguir desarrollando su actividad en otra ubicación. Asimismo, el Gobierno municipal asegura que la posibilidad de trasladar la sede ya se había planteado con Irene Lozano y que está dispuesto a colaborar en la búsqueda de un nuevo emplazamiento, aunque descarta ceder otro edificio de titularidad municipal.
Mientras tanto, el conflicto sigue abierto y sin una solución acordada entre las administraciones. La dirección de la Casa Árabe ha advertido de que un traslado en los plazos fijados podría afectar al desarrollo de su programación cultural, educativa e institucional. Al mismo tiempo, el respaldo recibido por parte de cientos de intelectuales, artistas y académicos internacionales ha convertido el futuro de la sede madrileña en un asunto que trasciende el ámbito local y que ha situado el debate en el centro de la agenda política y cultural.
¿Dónde se trasladará la Casa Árabe?
Ante estos desacuerdos, por el momento no hay ninguna sede confirmada ni planteada a la que pueda trasladarse esta institución pública. Con la cuenta atrás ya superando la mitad del plazo fijado, todavía existen incógnitas sobre qué ocurrirá finalmente con la Casa Árabe de Madrid.


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