Pérez Llorca, la mano derecha de Mazón que habla como Vox y asume el programa ultra
El nuevo 'president' valenciano aceptó en su discurso de investidura todas las exigencias de Vox: pacto verde europeo, infraestructuras hidráulicas, migración y energía nuclear.

Madrid--Actualizado a
Juanfran Pérez Llorca, nuevo president valenciano gracias a los votos de Vox en la sesión de investidura de este jueves, decidió desde un primer momento despejar todas las dudas sobre sus alianzas y elaborar un discurso a la medida de la extrema derecha. Aunque se preveía que la mano derecha de Carlos Mazón y negociador de sus presupuestos autonómicos hiciera concesiones a Vox, la sorpresa fue que descartó un acercamiento más disimulado para optar por un abrazo expreso al discurso ultra. Mientras Alberto Nüñez Feijóo convocaba en Madrid una manifestación para el domingo para pedir a Pedro Sánchez un adelanto electoral, Pérez Llorca cerraba la puerta a convocar a los valencianos a las urnas.
El ya president valenciano decidió defender todo aquello que pidió la extrema derecha: no el pacto verde europeo, políticas antimigración, defensa del mundo rural y exigencias de infraestructuras hidráulicas según el modelo de Vox. Pérez Llorca incluso deshilachó el argumentario básico del PP y se alejó de los postulados de Feijóo y Génova: cargó contra la Unión Europea y defendió a Vox por romper el gobierno autonómico en 2024, una decisión que distanció a las cúpulas de ambas formaciones. Curiosamente, Pérez Llorca utilizó el valenciano en su discurso. El castellano apareció de forma ocasional en sus intervenciones, solo para apuntillar algunas ideas que quería colocar en los medios nacionales. Cómo sería el discurso que José María Llanos, portavoz de Vox, agradeció en varias ocasiones al nuevo líder popular en la Comunitat Valenciana que acogiera las ideas de su partido como propias.
Unas horas antes, José María Figadero, diputado y hombre cercano a Santiago Abascal, fue rotundo en sus demandas: "Fin de las políticas climáticas europeas", apoyó a "los agricultores valencianos", política antimigratoria y "nucleares". Ni 24 horas después, Pérez Llorca se plegaba en su intervención con un análisis negacionista de la política medioambiental: "El pacto verde europeo impulsado por las élites europeas es la mayor amenaza para nuestros agricultores (...) Bruselas condena a cargar con los costes y dejan entrar productos de países terceros que no cumplen los estándares ni los controles. Eso no es ecologismo, eso no es justicia climática, eso es incompetencia y desequilibrio", apuntaba.
No pudo faltar la defensa a ultranza de las nucleares, mencionadas por Figadero horas antes: "Entre defender una infraestructura como [la central nuclear de] Cofrentes o depender de Rusia, este candidato lo tiene claro: me quedo con Cofrentes". El nuevo president fue más lejos de lo que habitualmente suele ir el PP, que aboga por posponer el cierre de las centrales nucleares. Pérez Llorca se asemejó más a Vox, propenso a ampliar el calendario nuclear. Si bien desde Génova han impulsado una campaña en favor de las nucleares en la línea de las empresas energéticas, Pérez Llorca fue más lejos en sus argumentos.
Sobre migración, el gran caballo de batalla de Vox, el líder popular también asumió las tesis de Vox: "Es un problema real que está en todas las ciudades y comunidades. No se puede mirar hacia otro lado cuando vienen personas que no respetan la ley", apuntó Pérez Llorca, que se mostró a favor de frenar la llegada de menores migrantes bajo un falso argumento humanista: "¿Qué persona decente puede pensar que un menor puede estar en mejor situación que con su familia?", se preguntaba. Pérez Llorca intentó rebajar su discurso leyendo esa frase como propia cuando en realidad era de Salvador Illa, con la intención de demostrar que un líder socialista habla como él. Sin embargo, el president abogó por "la seguridad, la convivencia y el control real" de la migración dado que "alimenta las mafias".
Por último, y esto fue una petición expresa de Santiago Abascal, Pérez Llorca habló de construcciones hidráulicas, aunque su Gobierno no tenga competencias en la materia: "Obras hídricas que hay que realizar de forma obligatoria. Garantizar que en todos los presupuestos haya reparaciones a la presa de Buseo, tanques de tormentas, desbordamiento. Esto no lo podemos hacer solos. Exigirle al Gobierno de España que realice las obras", afirmaba. Una semana antes, el líder de Vox pedía que el PP valenciano hablara de "presas" y esta imposición no faltó en la intervención del debate de investidura.

Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.