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Del pinochetista Kast en Chile al xenófobo Orbán en Hungría: los aliados internacionales de Abascal

El candidato ultraderechista chileno figura en la agenda de contactos de Vox, que busca codearse con partidos extremistas de peso a ambos lados del Atlántico. El partido de Keiko Fujimori también está entre sus amigos.

Abascal con Orbán
El líder de Vox, Santiago Abascal, junto al primer ministro de Hungría, el ultraconservador Viktor Orbán, durante un encuentro mantenido el pasado 18 de noviembre. MTI/Zoltán Fischer

Santiago Abascal ya conoce despachos de presidentes y ambientes de Gobierno. De momento tiene "pase vip" en Hungría, aunque confía y anhela a hacerlo, no muy tarde, al otro lado del Océano Atlántico: el líder de Vox es uno de los principales aliados internacionales de José Antonio Kast, un político de raigambre pinochetista que busca convertirse en el próximo presidente de Chile. Solo la izquierda, representada por Gabriel Boric, podrá evitarlo.

Cuando América Latina empezaba a conocer a Kast, en las oficinas del área de Internacionales de Vox detectaron que este simpatizante del régimen de Augusto Pinochet era un potencial aliado. En junio de 2019, Abascal y el responsable de los contactos internacionales del partido, Iván Espinosa de los Monteros, abrieron la puerta de la sede de Madrid al político chileno, ansioso por encontrar apoyos en Europa. 

La relación ya estaba en marcha. En abril de 2020, Espinosa de los Monteros mantuvo una entrevista virtual con Kast, en la que –según publicitó entonces Vox– "repasaron la actualidad política de ambos países". En aquella conversación, el político chileno no ahorró elogios hacia el partido ultraderechista español, al que definió como "esa voz que por mucho tiempo estuvo silenciada" y que dice "las cosas por su nombre". Espinosa de los Monteros, por su parte, le contó los reiterados "fracasos" electorales de Vox hasta lograr su irrupción en el escenario político. 

El mismo José Antonio Kast que aquel día escuchó con atención la experiencia de Vox acaba de convertirse en el candidato más votado del país. En la segunda vuelta, prevista para el 19 de diciembre, se medirá con Boric, quien en las elecciones chilenas del pasado domingo se ubicó en segundo lugar. 

Abascal no tardó en mostrar su apoyo a Kast desde las redes sociales, y también desde las redes sociales el candidato ultraderechista le mostró su agradecimiento. En la conversación  de abril de 2020, el político chileno había dejado claro que Vox era un "ejemplo" de una "corriente a nivel internacional", en alusión al crecimiento de partidos ultras. "Eso nos motiva mucho", afirmó entonces.

El investigador y periodista Miquel Ramos reflejó los contactos internacionales de Vox en el informe De los neocón a los neonazis. La derecha radical en el Estado español, publicado en abril pasado por la Fundación Rosa Luxemburg. En dicho documento, Ramos destaca que "Vox crea el término Iberosfera para referirse al mundo latinoamericano en el que busca ampliar su influencia, destacando las relaciones con la derecha alternativa en EEUU" y en los "círculos ultraconservadores" que rodean al expresidente Donald Trump

Viaje polémico

Las redes tejidas por Abascal se amplían a Perú, donde ha establecido vínculos con Fuerza Popular, la formación que dirige Keiko Fujimori. A finales de octubre, el partido ultra trajo a España al diputado fujimorista Juan Carlos Lizarzaburu, quien participó en el acto de presentación de un documental sobre el Foro de Sao Paulo a cargo de Disenso, la fundación montada por Vox. 

El viaje de Lizarzaburu a Madrid tuvo una amplia repercusión en Lima: medios de prensa peruanos publicaron que los billetes de avión habían sido cubiertos por el Congreso peruano. A la hora de pedir que le cubriesen los gastos, el diputado fujimorista presentó una carta de invitación que le había cursado Vox para participar en unas reuniones "en el Congreso de los Diputados de España", al tiempo que nada decía sobre su asistencia al lanzamiento del documental de la Fundación Disenso en Casa América de Madrid.  

"El referente de Vox en Perú es Fuerza Popular, liderado por Keiko Fujimori, quien participó en octubre pasado en un evento virtual organizado por Vox. De hecho, Keiko mantiene una relación directa con Abascal", relata a Público José Mejía, corresponsal en España de la publicación Lucha Indígena e integrante del colectivo "Peruanxs en Madrid".

"Con orgullo, con firmeza, con corazón, pero sin dejar de lado la razón, compartimos con ustedes la defensa de la vida y la familia. Gracias a don Santiago Abascal y a los miembros de Vox por la gentil invitación", fueron las palabras que dedicó Fujimori desde Lima.

Un mes antes de que Keiko participara en ese evento, "una comitiva de Vox conformada por su vicepresidente y diputado, Víctor González, el eurodiputado Hermann Tertsch y el director de la Fundación Disenso, Jorge Martín Frías, había viajado a Perú para mantener encuentros con congresistas de la derecha peruana. "Los dirigentes de Vox también recibieron el respaldo de Erasmo Wong, dueño del canal de televisión Willax, ferviente opositor al presidente Pedro Castillo y a todo lo que suene a izquierda", señala Mejía.

En el despacho de Orbán

Vox tiene un discurso para sus amigos latinoamericanos y otro para sus aliados europeos. Mientras que en el caso de América Latina mantiene un argumentario basado en la amenaza "comunista", cuando se trata de establecer relaciones a este lado del Océano Atlántico apuesta por unas claves discursivas de tono xenófobo, dirigidas a fomentar el miedo contra las personas migrantes que buscan refugio en Europa.

"Gracias a la invitación del primer ministro (Viktor) Orbán, hemos podido hablar del importante momento que vive Europa y la necesidad de defender las soberanías, apoyar a Polonia ante el grave ataque que está sufriendo, y proteger el conjunto de las fronteras de Europa", escribió Abascal en su cuenta de Twitter el pasado 18 de noviembre. Acompaño el mensaje con una selección de fotos de su visita a Hungría, donde recorrió despachos del Gobierno ultraconservador.

El Ejecutivo húngaro ocupa un lugar importante en el entramado de contactos internacionales de Vox, que busca codearse en Europa con los ultraderechistas que ya son Gobierno. Para Abascal, Hungría es el espejo donde mirarse y soñar. También lo es Polonia, donde mantiene relaciones estrechas con el partido ultraconservador Ley y Justicia, al frente del Ejecutivo de ese país.  

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