Público
Público

POLÍTICA PENITENCIARIA Una manifestación reclamará al nuevo Gobierno el fin de la dispersión de los presos de ETA

La red ciudadana Sare vuelve a convocar la movilización anual por los derechos de los reclusos, que este año coincide con la formación del nuevo Ejecutivo de coalición. 148 presos continúan a más de 500 kilómetros del País Vasco.

Imagen de archivo de una manifestación anterior celebrada en Bilbao por la red ciudadana Sare. EFE/JAVIER ZORRILLA

Mismas reivindicaciones, diferente tiempo. Este sábado, una movilización volverá a recorrer las calles de Bilbao para pedir el acercamiento de los presos de ETA y la puesta en libertad de aquellos que sufren graves enfermedades. La manifestación, que se realiza cada enero desde hace ya varios años, se enmarcará este año en un contexto especial: el nuevo Gobierno de coalición tiene en sus manos la adaptación de la política penitenciaria al nuevo escenario vasco, ausente ya de violencia.

En la red ciudadana Sare, creada precisamente para reclamar cambios en materia carcelaria, son conscientes del momento en el que volverán a desplegar la pancarta en pleno centro de la capital vizcaína. También conocen los antecedentes: en el verano de 2018, el Ejecutivo de Pedro Sánchez –quien había asumido la Presidencia poco antes, tras la moción de censura contra Mariano Rajoy– anunció que se realizarían cambios progresivos en materia de política penitenciaria, adaptándola así al nuevo tiempo.

De acuerdo a un reciente informe del Foro Social Permanente –una plataforma dedicada a abordar distintos aspectos relacionados con el final de ETA-, a día de hoy existen 210 presos. De ellos, 148 están en cárceles situadas a distancias que oscilan entre los 520 y los 1.100 kilómetros. En ese contexto, el Foro Social indica que 25 presos fueron acercados a las cárceles de Villabona, El Dueso, Logroño, Burgos, Dueñas, Soria, Zuera y Valladolid “tras clasificarlos en segundo grado o porque ya estaban en segundo grado”.

Apunta además que “el 25% de los presos y presas encarcelados en el estado español, un total de 52, ya han rebasado los 20 años de pena cumplida, muy por encima de los estándares europeos de prisión máxima”.

Por su parte, el colectivo Etxerat, compuesto por familiares de presos de ETA, denunció este miércoles que hay 19 reclusos con “pronóstico grave y riesgo de muerte”, por lo que reclamó su excarcelación. Además, sus portavoces plantearon que aquellos que sufren enfermedades crónicas sean trasladados a la cárcel de Zaballa, situada en Araba.

"Excesivamente prudentes"

En ese contexto, el Foro Social sostiene que el Ejecutivo podría “haber dado pasos más decididos”. “Hemos alertado de que estos ritmos, excesivamente prudentes, podrían provocar más frustración entre familiares y allegados de las personas presas, obligadas, aún hoy, a la pena de tener que realizar largos trayectos todos los fines de semana con los peligros de siniestro que ello conlleva. Hoy debemos constatar que teníamos razón”, sostiene.

Frente a ello, plantea “resolver en un plazo razonable la problemática de las personas presas, aplicando exclusivamente una legislación ordinaria y una política penitenciaria normalizada, sería una importante aportación a la construcción de una convivencia democrática”.

En esa misma línea se expresa Sare, organizadora de la movilización del sábado. “Es ahora, con la conformación de este nuevo gobierno, cuando tenemos que hacer valer las mayorías sociales, políticas y sindicales obtenidas, para que la clase política en Madrid, sea consciente que este es un problema irresuelto y que su solución es imprescindible, para poder avanzar hacia la convivencia”, destacaba hace algunos días.

La plataforma recordaba entonces que “el presidente Sanchez, hará año y medio, dijo que pretendía cambiar esta política penitenciaria que tras la disolución de ETA yo no tenía sentido, pero las palabras se las lleva el viento si no son acompañadas por hechos, que hoy por hoy aún faltan”. Todo eso se sentirá este sábado en las calles de Bilbao.