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El PP sigue sin alternativa a la ley del 'solo sí es sí' un mes después de lanzar su ofensiva contra Irene Montero

La dirección nacional del PP no aclara la posición del partido en los aspectos clave de la norma. "Si fuera corregir cuatro comas ya estaría hecho", señala un dirigente de peso. 

Feijóo
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, durante el pleno celebrado, este lunes, en el Senado. EFE/ Javier Lizón

La propuesta de ley que anunció el Partido Popular para "rectificar" y "mejorar" la ley del solo sí es sí ha encallado en Génova. De puertas para afuera, el discurso del PP contra la norma, el Gobierno y el Ministerio de Igualdad en general, y contra la ministra Irene Montero en particular, es firme y contundente. De puertas para adentro, los populares asumen la complejidad del asunto y prolongan sine die la presentación de un texto alternativo que les obligue a posicionarse sobre aspectos clave como el consentimiento o la unificación de los tipos penales de abuso y agresión. 

Ha pasado un mes desde que el PP puso en marcha una ofensiva parlamentaria contra la Ley de Garantía Integral de la Libertad Sexual, conocida como ley del solo sí es sí, que culminaría con una propuesta de ley en el Congreso de los Diputados. Pero la redacción del texto se ha atascado. "Se está trabajando en ello, no se ha abandonado. Pero es complejo", reconocen fuentes de la dirección nacional a Público

"Si fuera corregir cuatro comas ya estaría hecho", señala otro dirigente de peso del PP. Una reflexión que choca de pleno con los mensajes continuados de los populares, que han construido todo un relato contra el Gobierno por mantener la norma sin cambios. Elías Bendodo, coordinador general del PP, habló incluso de que el apoyo del Ejecutivo a la ley, una vez conocidas las primeras rebajas de condena, iba a producir un "efecto llamada" a agresores sexuales. 

Pero la propuesta alternativa (al PP de las "propuestas, propuestas y propuestas" que quiere Núñez Feijóo) todavía no la tienen sobre la mesa. Además, desde la dirección nacional se ha ido virando la posición sobre uno de los temas centrales de la ley: suprimir la diferenciación entre abuso y agresión sexual.

De pedir la distinción entre abuso y agresión, a dudar

Hace un mes, el PP pedía volver a esta distinción de tipos que eliminó la ley del solo sí es sí. "Era mucho más serio mantener la diferenciación y mantener las penas tal y como estaban establecidas hasta que entró en vigor esta ley. Sin duda alguna, de haber mantenido eso no estaríamos hablando de lo que hoy estamos hablando", aseguró el pasado 17 de noviembre la portavoz del PP en el Congreso, y número dos de Génova, Cuca Gamarra.

Ahora, hasta tres fuentes distintas de la dirección nacional del PP consultadas por este periódico se niegan a aclarar si mantienen esta postura y se limitan a garantizar que no habrá "un retroceso" para los derechos de las mujeres. Reconocen también que el "espíritu" con el que se redactó la norma es bueno- "las intenciones podían ser buenas"- y que, en cualquier caso, su propuesta irá encaminada a mejorarla.

Sobre el otro aspecto sustancial de la ley del solo sí es sí (tanto que le ha dado el nombre al texto), el consentimiento, Génova tampoco se pronuncia y prolonga el debate interno, aseguran fuentes del partido: "Se está trabajando en todo". Quienes pilotan esta tarea son Cuca Gamarra y Carmen Navarro, vicesecretaria de Política Social del PP. 

Feijóo y la esquiva de los debates internos

Desde el entorno de Feijóo justifican que esta dilatación en un asunto que llevan semanas usando como ariete contra el Gobierno responde no solo a la "complejidad" que conlleva, sino también a los muchos "focos" simultáneos que se han abierto. Lo cierto es que el núcleo del presidente del PP ha apagado el debate sobre el fondo de la ley, aún a costa de entrar en contradicciones consigo mismos, como con la unificación de los tipos penales.

Otro discusión ideológica incómoda en el senado PP que aplaza Feijóo. Fue la propia la diputada Marta González, encargada de defender el voto en contra de la ley en el Congreso el pasado mes de mayo, quien reconoció en su intervención que había debate interno en su partido sobre apoyar o no el texto. "No podemos apoyar esta ley porque es una soflama electoral de Podemos", terminó justificando. En Génova siguen trabajando en la alternativa, una vez han reconocido las "buenas intenciones" del legislador. 

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