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Podemos pregunta al Gobierno por la seguridad en las llamadas tras la broma a Cospedal

Durante la conversación telefónica, el falso ministro de Defensa letón hizo creer a la ministra que Puigdemont era un espía ruso conocido con el sobrenombre de Cipollino.

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Óscar Guardingo, senador de Unidos Podemos | EFE

Óscar Guardingo, secretario general del Grupo de Unidos Podemos en el Senado, ha registrado una pregunta parlamentaria para saber si el Gobierno de Mariano Rajoy considera "suficientemente seguros los protocolos para asegurar la identidad de los homólogos extranjeros que conversan telefónicamente con ministros o ministras".

Esta cuestión se plantea tras conocerse la conversación telefónica que MªDolores de Cospedal, ministra de Defensa, mantuvo durante aproximadamente 15 minutos con un humorista ruso que se hacía pasar por su un miembro del gobierno de Letonia.

El falso ministro de Defensa letón hizo creer a Cospedal que Puigdemont era un espía ruso conocido con el sobrenombre de Cipollino, y que el 50% de los turistas que proceden de aquel país son agentes de los servicios secretos. Cospedal se comprometió a informar a Mariano Rajoy y a devolver la llamada al falso ministro tan pronto comopudiera.

"Causa perplejidad y miedo imaginar que, quien está al frente de nuestros ejércitos, pueda generar un problema de seguridad o de carácter internacional por una simple broma telefónica", plantea el senador Guardingo, para quien "escuchar la conversación telefónica que mantuvo Cospedal genera serias dudas sobre las capacidades de quienes ostentan grandes responsabilidades de gobierno".

Horas después de conocerse la conversación mantenida por la ministra de Defensa con un humorista ruso, Cospedal explicó, a través de Twitter, que se trataba "de una llamada muy rara, pedí hablar en inglés y no quisieron", para afirmar que "como no confié, decidí no hablar y no volvía llamar. Ahora sé que eran rusos".

Para el senador de Unidos Podemos, "las explicaciones de Cospedal son tan inverosímiles como ridículas y, viendo el nivel del gabinete de Mariano Rajoy, tal vez no sea una mala idea establecer un protocolo que evite que a nuestros ministros se les tome el pelo de esta manera".

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