PSC y ERC esquivan el choque presupuestario pero se mantiene la incertidumbre a la espera de la solución sobre el IRPF
La retirada de las cuentas de Illa traslada la fecha límite para aprobar los presupuestos de la Generalitat al 31 de julio y la nueva tramitación empezaría a lo sumo alrededor de San Juan.
El acuerdo abre una nueva carrera para encontrar la solución que permita sacar la cesión del IRPF de la ecuación y salvar la legislatura, recuperando una maltrecha confianza entre socialistas y republicanos.

Barcelona-
El PSC y ERC han esquivado este miércoles un choque político de consecuencias imprevisibles si este viernes se hubiera votado en el Parlament el proyecto de ley de presupuestos aprobado por el Consell Executiu, sin el acuerdo para la retirada de la enmienda a la totalidad que tenía presentada Esquerra Republicana. Las cuentas habrían caído y la inestabilidad que se habría generado se podría haber llevado por delante la legislatura catalana. Pero finalmente, un acuerdo in extremis ha permitido desactivar la bomba de relojería que suponen unos presupuestos tumbados, mediante la retirada de las cuentas por parte del Govern de la Generalitat, y ganar tiempo para poder seguir negociando. Con el compromiso de los republicanos para tratar de encontrar una solución al bloqueo presupuestario.
La retirada de las cuentas por parte del Govern evita pues la tormenta política y el choque frontal entre el PSC y ERC, pero no cierra la incertidumbre sobre los presupuestos, y por defecto sobre la legislatura catalana. Eso sí, abre un nuevo calendario y posibles nuevas vías de negociación. El compromiso firmado por el PSC y ERC establece como fecha límite el 31 de julio para la aprobación de los presupuestos, antes de la finalización del actual periodo de sesiones del Parlament, y de las vacaciones veraniegas. Y esto sitúa necesariamente el inicio de una nueva tramitación parlamentaria alrededor de San Juan.
La marcha de Montero y una alternativa al IRPF
En cuanto a las nuevas vías negociadoras, se abre ahora una nueva carrera contrarreloj de poco más de tres meses, pero ahora con la puerta abierta por parte de ERC a encontrar una alternativa a la cesión de la recaudación del IRPF a la Agència Tributària de Catalunya por parte del Gobierno, que lo rechaza totalmente en estos momentos. Para Oriol Junqueras, la cesión del IRPF sigue siendo una condición "importantísima" con el fin de llegar a un acuerdo de presupuestos. Y fuentes de su máxima confianza apuestan por que el Gobierno diera un paso en esa dirección, una vez la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, haya dejado su cargo para ser candidata a las elecciones andaluzas y los comicios de Andalucía hayan pasado.
Pero viendo la dificultad de gestionar este escenario en el marco del calendario acordado, el propio Junqueras admite otras posibles opciones: "Estamos dispuestos a aceptar alternativas, porque si nos proponen cambiar el IRPF por la independencia bien que lo aceptaríamos", afirma en tono irónico el presidente de ERC. Pero añadiendo: "Todo dependerá de la capacidad que tengan -los socialistas- de poner sobre la mesa alternativas, y de convencernos de que valen la pena, de la capacidad que tengan de hacer otra propuesta y que sea mejor todavía -que la cesión del IRPF-".
Por tanto, el IRPF deja de ser una línea roja para ERC, aunque hará falta una alternativa para que la condición que hasta ahora ha bloqueado los presupuestos salga de la ecuación. Y ello mantiene la incertidumbre de hasta dónde pueden llegar las negociaciones. "Si no nos convencen de una propuesta mejor no habrá acuerdo", aseguran desde ERC con rotundidad.
"Contador a cero"
Los republicanos niegan que el acuerdo establecido este miércoles incluya la aprobación de los presupuestos en junio. "Ponemos el contador a cero", apuntan fuentes de la dirección republicana, "pero en ninguna parte está escrito que lleguemos a un acuerdo", señalan. "La responsabilidad de aprobar los presupuestos es del Govern, nosotros los queremos pero también queremos la máxima soberanía fiscal posible", remarcan fuentes próximas a Junqueras. Unas fuentes que reiteran que "el IRPF es importantísimo e imprescindible pero si los socialistas quieren encontrar una propuesta todavía mejor, la estudiaremos".
Por su parte, desde el PSC se intenta transmitir la convicción de que esta burbuja de oxígeno hasta el verano será determinante para llegar finalmente a un acuerdo con ERC. Según el jefe de filas en el Parlament, Ferran Pedret, "nos hemos dado más tiempo para continuar negociando y lo que tenemos que hacer es encontrar los puntos de acuerdo que hagan viables los presupuestos, y estamos convencidos de que saldremos adelante".
La recomposición de las confianzas dañadas
Desde ambas formaciones políticas se reconoce que, en los próximos meses, la negociación no será fácil." Nos dejaremos la piel ", afirma un dirigente del PSC. Pero tanto socialistas como republicanos admiten que la primera tarea que habrá que asumir es la recomposición de la confianza entre los dos partidos, admitiendo que se ha dañado. "Los puentes no se han roto nunca", afirma un dirigente socialista, mientras la portavoz de ERC en el Parlament, Ester Capella, asegura que "nunca nos hemos levantado de la mesa negociadora y todavía estamos sentados en ella". Pero todos los implicados en las negociaciones admiten que se han vivido momentos tensos, con reproches sobre incumplimientos de los acuerdos vigentes y acusaciones de irresponsabilidad, que han provocado grietas entre el PSC y ERC que habrá que recoser.
Las negociaciones han sido intensas desde que Salvador Illa decidió aprobar los presupuestos en un Consell Executiu extraordinario el 27 de febrero. Pero el portazo de la Moncloa a la cesión del IRPF supuso un jarro de agua fría para la negociación y provocó una fuerte indignación en Oriol Junqueras y en las filas republicanas. A pesar de la fuerte presión para que ERC cediera y aprobara los presupuestos, los republicanos no han querido retirar la enmienda a la totalidad y el lunes y martes de esta decisiva semana han sido políticamente frenéticos.
Un martes de frenesí negociador
Según fuentes conocedoras de las negociaciones, este lunes ERC certificó al Govern del PSC que este viernes votaría en contra de los presupuestos si se llegaba a este escenario. Y el martes fue un frenesí de llamadas y reuniones que se centraron ya en negociar un acuerdo para salvar la situación, y en el que ERC puso desde el primer momento la condición de que cualquier salida pasaba por la retirada de los presupuestos por parte del Govern. "Los presupuestos se negocian, no se imponen", reprochaba a los socialistas uno de los dirigentes más próximos a Oriol Junqueras.
Las reuniones se sucedieron en el Palau de la Generalitat durante todo el martes. Por parte de los republicanos encabezados por el director general de ERC, Lluís Salvadó, el portavoz, Isaac Albert, el secretario general adjunto Oriol López y la jefa de gabinete de Junqueras, Mercè Pastor. Y por parte del Govern dirigió la negociación la consellera de Economia i Hisenda, Alícia Romero, acompañada de su número dos en el Departament, Juli Fernàndez, además del jefe de filas en el Parlament, Ferran Pedret y la presidenta de la Diputació de Barcelona y número dos del PSC, Lluïsa Moret. Finalmente, el acuerdo se cerró personalmente por parte del president de la Generalitat, Salvador Illa y del presidente de ERC, Oriol Junqueras en un encuentro ya entrada la noche. El Govern aceptaba retirar los presupuestos y Esquerra dejar la puerta abierta a una alternativa al IRPF y a seguir negociando.
Sobre las opciones más viables para obtener una alternativa satisfactoria a la cesión de la recaudación del IRPF, si el Govern español mantiene el rechazo actual, desde ERC no apuntan ninguna posibilidad. "Nosotros queremos que se cumpla el acuerdo de investidura que incluye la cesión del IRPF, las alternativas le corresponde al Govern plantearlas, y las estudiaremos, porque nosotros siempre lo negociamos todo, y evaluaremos la propuesta final en su conjunto", apunta Junqueras en conversación con Público. En cuanto al PSC tampoco quieren concretar de momento cuál podría ser la solución.
Los Comuns quieren revisar su acuerdo
Por otra parte, el tercer actor de la negociación presupuestaria, los Comuns, se mantienen a la espera de la negociación entre el PSC y ERC, ya que en este caso ya hay un acuerdo cerrado con el Govern. Aunque los Comuns también han abierto una rendija a la incertidumbre insinuando que el acuerdo establecido pierde vigencia y habría que revisarlo. Así, la presidenta de los Comuns en el Parlament, Jéssica Albiach, ha pedido al president de la Generalitat, Salvador Illa, "actualizar" sus acuerdos sobre el presupuesto si finalmente, y tras las negociaciones con ERC, se pone sobre la mesa una nueva propuesta de cuentas del Govern.
Albiach considera que si acaba habiendo cuentas "no serán anuales sino de legislatura, también para 2027", y eso hace que se tengan que poner al día "los recursos necesarios", más aún teniendo en cuenta los efectos de la guerra en Irán. Con todo, la líder de los Comuns considera que la retirada de los presupuestos de Illa "no es una buena noticia pero no es la peor noticia", aunque admite que la retirada proyecta "una imagen de debilidad" del Govern. Desde el PSC no se muestran partidarios de reabrir este melón y recuerdan a los Comuns el compromiso a respetar el acuerdo establecido con ellos incluso en la misma prórroga presupuestaria con el suplemento de crédito de entre 5.000 y 6.000 millones de euros que se aprobará este jueves en un Consell Executiu extraordinario.
El estado de ánimo en los cuarteles de ERC y el PSC
Según las fuentes consultadas, la retirada del presupuesto ha generado "un alivio con resignación y un punto de enfado -con ERC-" en la sede del PSC, según explica un miembro de la dirección que se respiraba en la Ejecutiva socialista celebrada esta mañana. Los socialistas admiten que la retirada ha sido "un sapo" que se han tenido que tragar, pero afirman que "no ha sido un acto de debilidad sino de responsabilidad". Y apuntan que la alternativa, con la caída de los presupuestos este viernes, habría sido "tremendamente peor para todo el mundo y principalmente para el país".
Mientras en la de ERC se podía respirar "una satisfacción moderada y prudente", según explica un miembro de los asistentes a la Ejecutiva. Un miembro de ERC apuntaba, además, que la retirada de los presupuestos es "una pequeña victoria, demuestra que podemos aguantar la posición", mientras un estrecho colaborador de Oriol Junqueras afirmaba que "nosotros no queremos que se rompa la cuerda -de la negociación con el PSC- pero tensaremos todo lo que sea necesario si no cumplen, estamos suficientemente fuertes". Habrá que esperar al mes de junio, con toda probabilidad, para ver si la cuerda aguanta y vamos a unas placenteras vacaciones veraniegas con presupuestos aprobados o se rompe y tenemos un tórrido verano político, con ruptura entre PSC y ERC incluida.


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