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Moción de censura El PSOE intenta con un sector de Ciudadanos presentar una moción de censura en Castilla y León contra el PP

Los socialistas quieren poner fin a 34 años ininterrumpidos de Gobiernos del PP en esta comunidad. El vicepresidente Paco Igea, asegura que "ninguno de los procuradores de Ciudadanos se apellida Tamayo". El PSOE sabe que el grupo está dividido.

Tudanca rememora el triunfo "histórico" del PSCyL el 26M
El secretario regional del PSOE y portavoz parlamentario, Luis Tudanca. EFE

El PSOE de Castilla y León, que pese a ganar las últimas elecciones autonómicas lleva desde entonces en el más absoluto ostracismo, ha decidido intentar cambiar el Gobierno de esta comunidad autónoma explorando un acuerdo con un sector de Ciudadanos para presentar una moción de censura y desalojar de la Presidencia de la Junta al candidato del Partido Popular, Alfonso Fernández Mañueco.

Las intenciones socialistas las hizo públicas el portavoz del PSOE en el Senado, Ander Gil, durante una entrevista en TVE, mostrándose altamente esperanzado en que pudiera salir adelante: "Hay contactos y las conversaciones avanzan más rápido y de forma más positiva de lo que esperábamos", dijo.

Gil no desveló nada más, pero esos contactos parecen estar dirigidos a un sector del grupo parlamentario de Ciudadanos que es contrario a las actuaciones del actual líder de Ciudadanos en esta región y vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Paco Igea, con el que mantienen grandes diferencias.

El PSOE sólo necesitaría cuatro diputados de Ciudadanos para que prosperara la moción de censura, siempre dando por hecho que sumarán también los votos de Unidas Podemos, para convertir al candidato socialista, Luis Tudanca, en nuevo presidente. El portavoz de Podemos en la región, Pablo Fernández, ya ha confirmado su 'sí' a esa operación.

Tudanca admitió este jueves, en varios medios de comunicación, que se están produciendo estos contactos, y que su intención es hacer todo lo posible para que la moción de censura salga adelante.

No obstante, el también secretario general de los socialistas castellano-leoneses precisó que la decisión se tomará con calma y que no se dará el paso si no se tienen garantías de que la moción salga adelante, aunque considera que la situación del actual gobierno de Mañueco es absolutamente insostenible. "Se hará cuando tenga toda la convicción de que salga adelante", añadió.

Los socialistas, además, también quieren ganarse a una parte de los parlamentarios de Ciudadanos con el argumento que el partido naranja utilizó en Andalucía, donde el partido naranja destacó la necesidad de desalojar al PSOE del Gobierno por llevar casi cuarenta años al frente de la Junta andaluza. En este caso, los socialista recuerdan que el PP lleva al frente del Gobierno de Castilla y León más de 34 años seguidos y, en esta ocasión, sin haber ganado las elecciones, por lo que creen que es necesaria la alternancia, con el añadido de la legitimidad que tiene haber sido el partido más votado.

El PSOE argumenta que ganó las elecciones y que la alternancia en el Gobierno es necesaria

Las conversaciones que están manteniendo desde el PSOE de Castilla y León cuentan con el pleno respaldo de la dirección federal, que apoya que Tudanca dé el paso si consigue los apoyos necesarios.

En Ciudadanos enfrían las expectativas de los socialistas. El vicepresidente Paco Igea ha negado este jueves cualquier posibilidad de acuerdo: "Ninguno de los procuradores de Ciudadanos se apellida Tamayo", ha dicho. Un término popularmente utilizado para referirse a los diputados tránsfugas de una formación, años después de que dos diputados del PSOE de la Asamblea de Madrid, Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez, impidieran que Rafael Simancas fuese elegido presidente de la región. "Hasta donde yo sé, presumir públicamente de que uno va comprando voluntades no creo que sea algo bueno para un político", ha proseguido Igea.

Voces del partido naranja admiten a Público que Cs en Castilla y León está "dividido" entre partidarios de Igea y personas afines a la actual dirección, encabezada por Inés Arrimadas. Igea y Arrimadas se enfrentaron en unas primarias para presidir Cs el pasado año, que la segunda ganó con una amplia mayoría. Tras esa victoria, la líder de Cs dejó fuera de la Ejecutiva al vicepresidente y las tensiones entre ambos son más que palpables.

No dar más poder a Sánchez

Sin embargo, no está en los planes de la dirección nacional cambiar el gobierno autonómico porque no quieren darle "más poder" a Pedro Sánchez, aunque esa premisa podría variar si el socialista rompiese con Podemos. "Creo que al PSOE le interesa mucho poner temas encima de la mesa que tapen lo importante y hoy prefiere que yo hable de determinados rumores que están infundados", ha expresado este jueves Arrimadas en una visita a las Cortes de Aragón.

En aras de abordar las posibilidades reales de que 4 de los 12 diputados naranjas den sus votos al PSOE, el vicepresidente se ha reunido con el portavoz de Cs en las Cortes, David Castaño, y la coordinadora autonómica del partido, Gemma Villarroel, ambos afines a Arrimadas. Tras este encuentro, que se ha producido al mediodía, fuentes cercanas a Igea han señalado que si el PSOE "va en serio" será que "va a por tránsfugas,  lo cual tiene sus riesgos" porque estaría admitiendo que se "junta con traidores", lo que dificultaría su mandato.

En Cs también creen que si Tudanca tuviera cerrados esos apoyos presentaría la moción en el registro, en lugar de amargar con hacerlo, y señalan que se trata de una "maniobra" para llegar reforzado a la asamblea que decidirá su futuro como líder en la región. Es más, los ‘naranjas’ opinan que si el Mañueco se tomara en serio la amenaza de la moción, convocaría elecciones y "acabarían gobernando PP y Vox".

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