Entrevista a Juan Gascón, candidato de En Común"Queremos ser el caballo de Troya de la gente de la calle en las instituciones"
Público conversa con el candidato de la coalición En Común de cara a las elecciones castellano y leonesas.

Profesor de instituto y concejal de Izquierda Unida durante dos legislaturas, entre 2011 y 2019, en el seno del Ayuntamiento de Palencia. Juan Gascón (Teruel, 1975) encabeza —ya como coordinador general de IU en Castilla y León— la coalición En Común, fraguada junto con Movimiento Sumar y Verdes Equo. Un proyecto que se ofrece como "la alternativa de izquierdas" a los 39 años de gobierno popular en la región. "Queremos demostrarle a Mañueco y a las derechas que hay otra Castilla y León posible", reivindica el candidato. Rica en oportunidades y pionera en la defensa del derecho a la vivienda y los servicios públicos.
Sobre la división de la izquierda, sobre los incendios que asolaron Las Médulas el verano pasado, sobre despoblación, vivienda o el campo. Sobre todo esto y más hablamos con él en esta entrevista para Público.
¿Cómo está siendo su primera vez como candidato en unas elecciones autonómicas? ¿Cómo valora el transcurso de la campaña, a cuatro días del domingo electoral?
La campaña está yendo muy bien. Hemos empezado muy bien con una apertura donde había mucha gente y en todo el territorio. Esa es la parte relevante de lo que es Izquierda Unida, con esta coalición con Movimiento Sumar y con Verdes Equo. Construir desde abajo, desde lo cercano. Desde las alcaldías de Zamora o de Miranda del Ebro donde ha habido este incendio que parece que es un caso de violencia machista y que queremos condenar. Ahí tenemos al teniente de alcalde de nuestra organización. Queremos ser el caballo de Troya en las instituciones de la gente de la calle, los movimientos sociales y los sindicatos. Estar dentro del plano institucional, pero tener los pies en la calle y, por tanto, con los problemas y las preocupaciones de la ciudadanía siempre en mente.
Es positivo poner la política al servicio de la gente trabajadora, especialmente de la gente que está teniendo problemas para saber qué es lo que va a ser de su vida
Queremos demostrarle a Mañueco y a las derechas que hay otra Castilla y León posible. Hoy hemos tenido una reunión con la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, con Majorel y otras empresas que están en una situación complicada en Castilla y León. Nos llama la atención que el presidente en funciones y candidato del Partido Popular no se haya reunido, en cambio, con los comités de empresa y con los sindicatos de de Mayorel. Hay 169 personas a las que quiere despedir una multinacional que tiene 2.800 millones de beneficios. 169 personas que son sobre todo mujeres que trabajan en telemarketing en Salamanca. Creo que es positivo poner la política al servicio de la gente trabajadora, especialmente de la gente que está teniendo problemas para saber qué es lo que va a ser de su vida. Nos parece ilusionante el sentido de poner la política al servicio de la gente que necesita de la política para sacar adelante su proyecto vital.
¿Cuáles son los tres ejes fundamentales del proyecto de comunidad que la coalición En Común defiende este domingo?
Nosotros planteamos tres ejes fundamentales. Uno tiene que ver con el sublema que llevamos en esta campaña: El orgullo de quedarnos. La idea es conseguir que nuestra gente, que los y las jóvenes se queden aquí en Castilla y León, consolidando a la vez un plan de retorno para que aquellos que se han tenido que ir por motivos laborales —que son casi 1 millón de personas— puedan volver. Nos parece que el tema de la despoblación es un problema de mercado. Parece que no somos una comunidad atractiva en algunos ámbitos y tenemos que hacer políticas para que eso se revierta. Con planes industriales, con la creación de empleo verde para la gente joven. Poniendo la política a disposición de la gente que la necesita, que somos la gente trabajadora.
Otro eje que también es importante es ese plan de hasta 20.000 viviendas que queremos poner a disposición de la gente que tiene un problema de acceso a la vivienda. Parece que el Partido Popular ha hecho una política de vivienda pública escasa y, además, la ha hecho pensando en sus cargos públicos y en su gente cercana. Estamos hablando de 39 años de políticas endogámicas de gente que no necesita de vivienda pública y que conseguía vivienda pública y la vendía para especular con ella. Nos parecen muy reprochables esas conductas por parte del PP.
Por último, está el tema de la sanidad. Estuvimos hace tres sábados en una manifestación que organizaron las plataformas de la sanidad pública para denunciar la exclusión de las personas migrantes del sistema público sanitario, pedir la disposición de un médico rural o que el centro de salud municipal esté adecentado. La gente de El Bierzo, por poner un ejemplo, está en estos momentos reivindicando un mejor trato para las personas en tratamiento de cáncer. En definitiva, no se están impulsando las políticas adecuadas. Tampoco para el acompañamiento psicológico, por ejemplo. Lo que hay por detrás, al final, es el plan del Partido Popular y de Vox de privatizar la sanidad, de no atender adecuadamente a la gente para derivarla a otros sistemas privados de salud que, para nosotros, son muy perjudiciales porque conciben la vida de la gente en función de la posibilidad de negocio con su enfermedad.
Le pregunto como docente, ¿cuál es la situación del sector de la educación en la comunidad?
La dejación por lo público es algo inherente a las derechas. Parece, por un lado, que defienden la educación pública, pero, por otro lado, no tienen una relación fluida con los sindicatos. Estos días estuvimos con ANPE, con UGT, con CCOO y con STECyL-i en la sede de Izquierda Unida para hablar de los problemas concretos de la educación. Habría que hacer un nuevo plan educativo para Castilla y León y priorizar la educación pública frente a los chiringuitos que están apareciendo de centros con muy malos medios y poca formación del profesorado. Un sistema de aprendizaje que se vertebra muchas veces a través de la escuela concertada. Eso tiene que cambiar. Nosotros lo que planificamos es una apuesta clara por la enseñanza pública, que es la enseñanza competente de la Junta de Castilla y León.
Parece que las derechas están más interesadas en ver cómo son capaces de generar guetos en algunos centros y no en poner en marcha políticas para estructurar mejor los recursos y el personal. Por ponerte un ejemplo, yo estoy corrigiendo las prácticas de mis chavales ahora durante la campaña, a pesar de tener un permiso. Trabajo a jornada completa para la Junta de Castilla León, pero la Consejería de Educación ha sacado mi plaza solo para siete horas, que es una parte de mi jornada. Tenemos problemas estructurales de profesorado que la Consejería tendría que ver cómo solucionar. En cambio, está pensando en cómo utilizar esos problemas para que la gente apueste por la educación privada, a la que dotan de recursos para que haya una competencia desleal con la pública.
Nosotros lo que planteamos es que todo el sistema de extinción de incendios sea 100% público y que cubra todo el año
El verano pasado vivimos un verdadero drama en varias zonas de Castilla y León —pienso, por ejemplo, en las Médulas— con motivo de los incendios. ¿Cómo ven desde IU el actual sistema de prevención y qué medidas ponen sobre la mesa para mejorarlo?
El problema que tuvimos hace tres años en la Sierra de la Culebra, en Zamora, es que el sistema que tenía la Junta pensado cubría solo los tres meses de verano. Cuando hubo incendios fuera de ese plazo, tuvieron que hacer contrataciones de urgencia. Creo que esto habla muy bien de la falta de planificación, de estructuración. Nosotros lo que planteamos es que todo el sistema sea 100% público y que cubra todo el año. Que no se dedique solo a la extinción de incendios, sino también a la prevención y a la gestión forestal de todas las zonas abandonadas a lo largo de toda Castilla y León. En esta última provincia, este verano se quemó prácticamente el 10% del terreno, con una actuación muy precaria. Con un consejero de Medioambiente que se fue a comer a Gijón en vez de estar supervisando el operativo en el territorio. Esto habla un poco de esta dejación de funciones de quienes desde las derechas niegan el cambio climático, mientras se están viendo incendios de quinta y sexta generación.
Otra cosa que hay que resaltar es que, en realidad, el servicio de extinción de incendios nos cuesta mucho más caro que el servicio de gestión y prevención. Pero claro, del modelo clientelar que tienen de la extinción de incendios hay muchas empresas que esperan sacar millones de euros y que se dedican a extinguir incendios por 20.000 euros la hectárea, cuando la gestión forestal se puede cubrir con unos 200 euros. Al final es poner por encima de Castilla y León los intereses de las grandes empresas a las que no les interesa nuestra comunidad y que simplemente quieren sacar dinero.
El campo es un sector estratégico y fundamental de la economía y el sistema productivo castellano y leonés. Un sector que tradicionalmente ha tendido a alinearse con los partidos conservadores, fundamentalmente el Partido Popular. ¿Qué propuestas está impulsando Izquierda Unida para atender las reivindicaciones del mundo rural?
La máxima de la tierra para quien la trabaja nos parece que sigue siendo necesaria. En Castilla y León hay latifundios que están siendo desaprovechados. Habría que ponerlos al servicio de la gente para que puedan dedicarse a la agricultura. El problema que tenemos en gran parte de Castilla y León es que las extensiones son peculiares. Hace falta mucha inversión, no hay vivienda rural en los pueblos y la gente joven no puede ir allí a establecer sus proyectos de vida y a trabajar en el campo. Nosotros tenemos muy buena relación con la UCCL, que es un sindicato mayoritario entre la izquierda. También con Asaja, COAG y UPA. Todos ellos son proyectos que hablan de las cosas que hay que hacer en el campo, con los parece pertinente dar la lucha.
Este martes había una manifestación de todos los sindicatos del campo contra el incremento de costes derivado de las aspiraciones imperialistas del proyecto trumpista y de Netanyahu de atacar a Irán y meternos en una guerra ilegal y en contra del derecho internacional. Una situación que va a suponer para la clase trabajadora, y especialmente para los ganaderos y los agricultores, grandes problemas para gestionar sus explotaciones y que sean rentables. La gente lo que quiere en el campo es poder hacer una vida digna y poder vivir de su trabajo. La derecha y la extrema derecha instrumentalizan el sector del campo, pero, en realidad, no les interesa. Les interesan, por ejemplo, las grandes multinacionales, pero no trabajan en pos de los intereses de los pequeños y medianos productores.
También planteamos apostar por una agricultura ecológica que sea menos agresiva. El proyecto de Mercosur nos parece muy lamentable. Un proyecto que defienden tanto el Partido Popular como el Partido Socialista y que se utiliza para inundar de productos alimentarios de América Latina, que no cumplen los mismos requisitos que los productos nacionales y que al final protegen también los intereses de los consumidores. Todos tenemos que defender la agricultura y la ganadería porque es de lo que vivimos.
Otro de los temas que ha estado sobre la mesa durante esta campaña electoral es la reivindicación histórica de la provincia de León de un referéndum de autonomía. ¿Cuál es la posición de IU en este tema?
Nosotros planteamos que haya un debate, lógicamente. No nos oponemos nunca a que haya referéndum, a que se pregunte a la gente. Pero también creo que esa consulta pública se tiene que hacer con tiempo y que no va a solucionar de un plumazo los problemas de la provincia de León. Esos problemas no se solucionan porque León no esté junto a Castilla. La clase trabajadora en León, con la que nosotros nos sentimos muy vinculados por el hilo rojo de la minería, tiene mucho que ver con la clase trabajadora de Castilla. Para nosotros, el problema fundamental de León, igual que el problema fundamental de Castilla, es que llevamos 39 años gobernados por las derechas. Sobre todo en la última etapa de gobierno, con un acuerdo con la extrema derecha que ha supuesto una legislatura perdida para la clase trabajadora de León y de Castilla.
Si no fuera por la presencia de Izquierda Unida y Sumar, el PSOE estaría más cerca de Felipe González que de Pedro Sánchez.
Estos días se han celebrado sendos debates electorales en los que finalmente Izquierda Unida no ha podido participar por una decisión de la Junta Electoral, avalada por el Tribunal Supremo. ¿Cómo han asumido esta decisión desde Izquierda Unida?
Nosotros, en los sitios donde hemos tenido representación, hemos planteado que en el debate participaran todas las formaciones con grupo parlamentario, pero aquí no ha sido posible. Al final, ha habido un debate muy monótono, con carencia de una voz como es Izquierda Unida, que está en el gobierno en Zamora, en el Gobierno de España y que tiene más que suficiente implantación en el territorio como para haber participado. Aquí nos pasa a veces lo que pasa a nivel estatal. Al ser una fuerza que se presenta en las nueve provincias y tener el voto disperso, en las elecciones de 2022, por ejemplo, obtuvimos un 5% de voto y ni siquiera conseguimos sacar grupo parlamentario.
Es la propia ley electoral la que ha dificultado que una fuerza como Izquierda Unida esté presente en el debate, pero también en las instituciones. Eso lo utiliza el Partido Socialista para intentar hacer una apelación al voto útil. Nos parece que es antidemocrático que la gente tenga que votar a un partido al que no le reconoce interlocución porque creemos que la izquierda tiene mucho que decir en las próximas Cortes de Castilla León. En el Gobierno de España, por ejemplo, si no fuera por la presencia de Izquierda Unida y de Sumar, la postura del Partido Socialista estaría más cerca de Felipe González que de Pedro Sánchez.
¿Qué la parece el estado de salud del entramado mediático castellano y leonés?
Nos parece que esos 39 años de gobierno del Partido Popular han generado un entramado mediático muy controlado, empezando por los 23 millones de euros para la televisión privada con financiación pública. Un ecosistema para el que nosotros planteamos una serie de medidas dentro de nuestro programa electoral. La idea es que seamos capaces de financiar solo aquello que realmente tiene una relevancia a nivel social. Incluir en el estudio general de medios algún tipo de sistema que planifique objetivamente que no se financie a los voceros de la extrema derecha que no tienen prácticamente audiencia y a los cuales se les está sobrefinanciando para conseguir un hegemonía en lo mediático que no se da en lo político y que no se da en lo social.
Hay un hay un perfil de persona de izquierdas que no se siente reflejada en la mayoría de medios de comunicación. Al final son demasiados años de gobierno de las derechas que han generado un modelo muy clientelar. Nosotros no hacemos esta lucha para que haya un modelo que nos favorezca. Hacemos esta lucha porque nos parece justo que aquellos medios que tienen más implantación, reciban más apoyo. También dar espacio a aquellas pequeñas radios y proyectos cooperativos que apuestan por otra Castilla y León posible.
La campaña electoral empezaba con esa fractura con Podemos. ¿Cómo creen que puede afectar la fragmentación del voto de la izquierda a los futuros resultados electorales? Izquierda Unida lleva sin representación en las Cortes desde el año 2015, ¿qué significa para el partido, si se cumplen las encuestas, volver a entrar en el Parlamento?
Izquierda Unida ahí no es lo importante. Lo importante es que hay un montón de gente que está detrás de un proyecto colectivo de IU, Movimiento Sumar y Verdes Equo. Creo que somos el proyecto que está en el territorio. Tenemos 20 sedes en las distintas provincias —en todas las capitales de provincia y en algunas capitales de comarca— donde vamos celebrando asambleas. Tenemos la alcaldía de Zamora y otras diez alcaldías más, en todo tipo de municipios, de todos los tamaños.
La gente quiere recuperar una izquierda de cercanía, una izquierda que trabaje en el territorio, que pongan en el centro a Castilla y León. Queremos ser una comunidad que pueda hacer cosas en positivo y que tenga un papel dentro de la construcción del proyecto de país que defendemos. En ese sentido, todas las encuestas apuntan a que estaremos representados en las Cortes de Castilla y León. Probablemente nos lastrará la ley electoral —que no han querido cambiar ni el Partido Popular ni el Partido Socialista—, pero la gente necesita tener una voz en las Cortes de Castilla y León.
El odio va a perder estas elecciones
Después de casi 40 años de gobierno popular, ¿está avocada Castilla y León a tener un gobierno de derechas? ¿Por qué los castellano y leoneses deberían elegir este domingo la papeleta de Izquierda Unida?
Las encuestas también son una forma de condicionar el voto. Nosotros somos un voto rebelde de gente que lleva luchando por transformar el territorio en proyectos concretos, en cooperativas, en centros de trabajo, para construir otra Castilla y León posible. En ese proyecto de Castilla y León posible tiene que estar también la parte institucional. Lo que percibimos es mucho miedo, pero creemos que el odio va a perder estas elecciones. Que quienes diseñan una campaña financiada con mucho dinero extranjero, aunque luego se pongan las banderitas de España, no van a tener los grandes resultados que ellos auguran.
Hemos visto las encuestas de Extremadura y de Aragón, que demuestran que la gente joven ha apoyado a las candidaturas de la izquierda transformadora. Es un voto para que no nos resignemos. Para que Castilla y León pueda construirse de otra manera. Izquierda Unida es la fuerza de los trabajadores y las trabajadoras, que está presente en el territorio, dando voz a los colectivos, a las asociaciones y a los sindicatos.



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