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Investidura de Pedro Sánchez Recta final para el Gobierno PSOE-UP con la reedición del bloque de la moción de censura

Tras la abstención confirmada de ERC y los 'sí' del PNV, Compromís, Más País, Teruel Existe y Nueva Canarias, queda por confirmar que Bildu, BNG y Coalición Canaria permitan la investidura de Pedro Sánchez. 

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias entre otros dirigentes del PSOE y Unidas Podemos antes de la firma del acuerdo programático del Gobierno de coalición. / Daniel Gago - Podemos

Tras ocho meses de bloqueo político, este 7 de enero se podría formar el primer Gobierno de coalición desde la segunda República. Confirmada la abstención de ERC, y los 'síes' de Nueva Canarias y Teruel Existe, ahora toca que el PSOE se asegure la investidura de Pedro Sánchez con los votos a favor o las abstenciones de Bildu, BNG, y Coalición Canaria. Aunque el objetivo del nuevo Gobierno no es solo sacar adelante la investidura, sino conformar un bloque que dé estabilidad durante la legislatura. 

Las últimas dos elecciones generales, pese al ascenso de la extrema derecha el 10-N, dieron más escaños al bloque que ya fue posible en 2015. La suma de PSOE, Unidas Podemos y los partidos regionalistas mostraron que había un Ejecutivo alternativo al de Mariano Rajoy en la pasada legislatura. La mayoría no duró tras el fracaso entre el PSOE y ERC en la negociación para los Presupuestos de 2019 y se adelantaron las elecciones. Ahora ambas formaciones se han visto obligadas a volver a atenderse y las conversaciones que han mantenido van dirigidas a un acuerdo que se alargue más allá de la investidura.

Esto confirmaría el lema de Podemos durante la última campaña electoral: "Las cosas difíciles no salen a la primera". Fue así con la coalición, y ahora podría volver a ser con el bloque de la moción de censura, ligeramente ampliado. De hecho, Pablo Iglesias ya apuntó a esta mayoría en varias ocasiones durante el mes de diciembre: "El bloque de la moción de censura está llamado a asumir la responsabilidad de la  dirección del Estado", sostuvo en el Congreso durante la presentación de Nudo España, el libro que escribió hace ya un año junto al periodista Enric Juliana.

En este bloque se incluye a ERC, PNV, EH Bildu y Compromís, al que se añade tras los resultados del 10-N a más partidos como Más País, BNG, Nueva Canarias o Teruel Existe. De hecho el apoyo confirmado de los dos últimos a la investidura neutraliza el anuncio de PRC de que votará en contra.

Así, en estos momentos el 'sí' a la investidura de Sánchez sumaría 166 escaños (120 del PSOE, 35 de Unidas Podemos, seis del PNV, dos de Más País, uno de Compromís, uno de Nueva Canarias y uno de Teruel Existe). Mientras que el 'no' ascendería a 164 escaños (88 del PP, 52 de Vox, 10 de Ciudadanos, ocho de Junts per Catalunya, dos de la CUP, dos de UPN, uno de Foro Asturias y uno de PRC). Respecto al bloque de la abstención, este sumaría 18 diputados: los 13 de ERC más los cinco de Bildu. Y están en el aire las decisiones de BNG y de Coalición Canaria.

El diputado de ERC, Gabriel Rufian, pasa junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Congreso. Eduardo Parra - Europa Press

Iglesias y su entorno siempre insistieron en la idea de reeditar el bloque de la moción de censura. Desde 2015 reivindicó que esta mayoría era posible y, ahora, que lo que se ha estado negociando estas semanas no solo es una investidura, sino todo un proyecto de Gobierno para la legislatura, que pasa por la aprobación de los próximos Presupuestos Generales del Estado

Esto formaría la mayoría parlamentaria más plural del Congreso hasta ahora. Habría que negociar cada proyecto de ley, pero lo cierto es que más allá de la cuestión de la independencia, esta mayoría comparte muchos puntos sociales que se pueden llevar adelante. El diálogo, además, estará en el centro de todas las negociaciones.

De hecho, esto es lo que muestra el acuerdo suscrito entre el PSOE y ERC. En el texto final destaca la creación de "una mesa bilateral de diálogo, negociación y acuerdo" entre el Gobierno y el Govern de la Generalitat en el que se valorarán y debatirán todas las "propuestas" de cada parte. Pese a la premura del calendario — la Mesa comenzará sus trabajos en quince días — la negociación que se dé se prevé larga ya que su formulación permite diversas conclusiones, un seguimiento de cumplimiento de la Mesa y una consulta a la sociedad catalana de las conclusiones.