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"El referéndum catalán no será el principal obstáculo para formar un gobierno con el PSOE"

“La confluencia estable de izquierdas me parece una buena apuesta si todos los actores se sienten representados y respetados”, afirma Jéssica Albiach, portavoz Podem Catalunya y diputada de Catalunya Sí Que es Pot en el Parlament.

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Jéssica Albiach, diputada de Catalunya Sí Que es Pot y portavoz de Podem

BARCELONA,- Periodista de 36 años, Jéssica Albiach es ahora mismo una de las dirigentes más visibles de Podem Catalunya. Portavoz del partido, junto a Marc Bartomeu, también es diputada de Catalunya Sí Que es Pot (CSQP) en el Parlament. Recibe a Público en la sede del legislativo catalán para hablar del futuro de la formación, que en pocos meses afrontará su asamblea ciudadana, y de la intención de Barcelona en Comú de consolidar una confluencia estable de parte de la izquierda catalana. En la conversación, también aparecen las negociaciones para formar gobierno en España y la apuesta del referéndum como vía de solución al conflicto político catalán.

En abril o mayo [la fecha final no está decidida] Podem celebrará su asamblea ciudadana y las elecciones primarias para escoger a la nueva dirección. ¿Optará a algún cargo?

Creo que todavía no es el momento de hablar de personas. El escenario catalán es supercomplejo y tenemos encima de la mesa la posibilidad de configurar un nuevo espacio más amplio. Hay que ver que proyecto queremos para Podem y a partir de ahí como se vertebra, si es que lo hace, el espacio más amplio. Ahora hay que hablar de proyecto. Vayamos solos, en coaliciones puntuales para las elecciones o hagamos un espacio más amplio, creo que un Podem fuerte beneficia a todo el mundo. Y yo ni tan sólo he tomado la decisión [de lo que haré]. Esa es la verdad.

El también diputado Albano Dante Fachín sí que ha anunciado su intención de optar a la secretaría general del partido. ¿Lo apoyará?

Nos tenemos que plantear qué cualidades debe tener la persona que encabece el proyecto. Tiene que ser alguien que sepa negociar con distintos actores, principalmente de la izquierda catalana si vamos hacia la confluencia, que tenga unas relaciones cordiales en el partido, tanto a nivel catalán como a nivel estatal, y debería tener un cierto organicismo. No se entendería que un secretario general no fuera orgánico.

Podem vivió un boom inicial, con la aparición de muchos círculos. Pero ahora mismo, ¿en qué situación se encuentra?

Cuando surgió Podem los círculos se llenaron y después es cierto que no había capacidad de gestionar a toda la gente que se acercaba. Tras los resultados del 20-D ha vuelto a venir más gente y ahora ya es más fácil de gestionar porque tenemos una mínima estructura. Se siguen abriendo círculos y ahora tenemos unos 90 activos.

En octubre dimitió la hasta ahora única secretaria general de Podem, Gemma Ubasart, criticando varios aspectos de la campaña de CSQP para las elecciones del 27 de septiembre, como la falta de catalanismo y protagonismo en su opinión excesivo de la cúpula estatal de Podemos. ¿Se han asumido las críticas y han implicado cambios?

Toda crítica tiene que ser bienvenida y se tiene que aprender de los errores. Otra cosa es compartir todas las críticas de Gemma. Y yo no comparto que necesariamente por el hecho de que vengan miembros de otras partes del Estado se españolice la campaña. De todas maneras, eran unas elecciones supercomplejas, estábamos en un entorno plebiscitario y nuestro discurso era el menos sexy del mundo, pero era el más responsable.

Dice que un Podem fuerte beneficia a todos, pero ¿no existe la posibilidad de que el partido quede diluido si se articula la confluencia estable propuesta por Barcelona en Comú?

No contemplo la disolución de Podem en ningún caso. Entendemos que tenemos que ser generosos, hemos venido a sumar y no a restar y somos una herramienta de la ciudadanía para el cambio. Si vertebramos el territorio a través de Podem beneficiará a un futuro espacio si finalmente se vota, porque pasará por consulta ciudadana y podría ser que saliera que no.

No parece que sea una opción probable, teniendo en cuenta que la dirección de Podem se ha mostrado partidaria de esta confluencia.

Ahora mismo tenemos a 43.000 inscritos y yo no sé qué votarán.

¿Le parece una buena apuesta?

Me lo parece si nadie nos marca los tempos y todo los actores se sienten representados y respetados.

Hace algunas semanas trascendieron las tensiones internas que existen en Catalunya Sí Que es Pot, expuestas en un documento que Albano Dante Fachín dirigió a la militancia de Podem y en el que se quejaba de que ICV hacía lo que quería en el grupo parlamentario. ¿Se han solucionado?

El documento de Albano Dante lo presentó Albano Dante. Esto por un lado. Cuando se formó Catalunya Sí Que es Pot había el acuerdo de que [Joan] Coscubiela seria el portavoz y unas semanas antes de que apareciera el documento de Albano se había llegado al acuerdo de hacer una especie de coportavocía. Además, somos conscientes de que durante los tres meses en los que no ha estado funcionando el Parlament había poca cosa que decir. En cualquier caso, la ruptura de Catalunya Sí Que es Pot no es una opción. La verdad es que ahora nos sentimos cómodos.

No es el primer incendio dentro del grupo. Hubo otro el 9 de noviembre, cuando el diputado de Podem Joan Giner manifestó que su voluntad era abstenerse en la votación de la declaración de ruptura y no votar en contra.

Lo de Joan [Giner] era una opción individual, tampoco era una opción de Podem. Se ha de diferenciar si en algún momento llega una crítica de Podem con el resto de actores, que todavía no ha llegado, o si son personas individuales. En este caso era un diputado de Podem, pero era una crisis personal.

Parece que cada diputado de Podem actúa por libre.

Somos muy hippies [ríe]. Yo de momento no he tenido ninguna crisis personal.

El cambio en la presidencia de la Generalitat, con la llegada de Carles Puigdemont en sustitución de Artur Mas, ¿ha mejorado las relaciones con CSQP?

Sí, está claro que vemos una mayor voluntad de diálogo. Uno de nuestros principales objetivos era que Mas no repitiera y nos hemos encontrando con un talante más dialogante. Pero, por otro lado, [Puigdemont] ha puesto en su gobierno a determinadas personas que habían sido claves en la legislatura anterior, con Mas. Ayer [el miércoles para el lector] hubo comisión de Enseñanza [en el Parlament] y vino la consellera Meritxell Ruiz, que era la número dos de [Irene] Rigau [su antecesora en el cargo]. La escuchabas y daba gusto, parecía que fuera más de Podem que yo. El problema es que cuando le preguntas cosas muy concretas ya no se moja y cuando le cuestionas si acabará con los conciertos a las escuelas del Opus Dei que segregan a los alumnos por sexo te dice que no se puede tocar porque está reconocido por la ley. A mi no me sirven de nada las buenas palabras, que ciertamente las tienen, si después los hechos no se corresponden.

La presión de Catalunya Sí Que es Pot consiguió que la comisión sobre el proceso constituyente fuera de estudio y no legislativa. ¿Su formación participará en las ponencias de las leyes de hacienda propia, transitoriedad jurídica y seguridad social?

No. Estas tres leyes emanan de la declaración del 9-N y nosotros votamos en su contra. Por lo tanto, no seria coherente que digamos que sí a las tres leyes unilaterales que emanan de ella. Pensamos que la unilateralidad no es el camino. Lo que se tiene que hacer es dialogar y por eso apoyamos a la comisión de estudio del proceso constituyente, que es donde se tienen que hablar estas cuestiones. Además, las ponencias conjuntas en el Parlament tradicionalmente se han utilizado para dialogar sobre aquellas leyes en las que quieren participar un buen número o todos los grupos de la cámara y en este caso no es así, sólo están de acuerdo la CUP y JxSí. El camino no era la ponencia conjunta, sino que el gobierno asumiera su responsabilidad y hiciera una proposición de ley.

Para Podem, ¿el referéndum catalán tiene que ser una línea roja en las negociaciones entre PSOE y Podemos para formar gobierno en España?

“El referéndum catalán no será el principal obstáculo para formar un gobierno con el PSOE”

No nos gusta hablar de líneas rojas pero además estamos convencidos de que el referéndum no será el principal obstáculo para formar un gobierno con el PSOE.

¿Y cuáles serán?

Por ejemplo, las puertas giratorias. Recientemente hemos visto el caso de Trinidad Jiménez [la exministra que ha fichado por Telefónica]. O el referéndum revocatorio. Proponemos que si no tienes mayoría absoluta te sometas a los dos años de gobierno a un referéndum para ver el apoyo de la población con las acciones que estás llevando a cabo. En estos temas es dónde encontramos las mayores dificultades con el PSOE.

Si no es posible el referéndum, ¿cuál será el papel de Podem en la cuestión nacional catalana?

Pensamos que se podrá votar, pero si no así se tienen que activar todos los mecanismos de presión posible para que esto sea real.

Algunos sectores del independentismo defienden ahora un referéndum unilateral. ¿Lo apoyarían?

Es que no hace falta que sea unilateral, porque el artículo 92 de la Constitución actual ya permite hacer un referéndum, permite al Estado ceder la competencia a la comunidad autónoma para hacer una consulta ciudadana.

¿Y si, como hasta ahora, el Estado no cede la competencia?

Esto significaría que tendríamos un gobierno de PP, PSOE y Ciudadanos.

¿Contempla un acuerdo entre PSOE y Ciudadanos con la abstención del PP?

Es un escenario posible pero es un escenario dramático, porque seria no saber leer los resultados que se han dado en las urnas y menos con los casos de corrupción que tiene ahora mismo el PP. Veremos que valentía tiene el PSOE. Creemos que hay dos o tres PSOE. Veremos que quiere hacer Pedro Sánchez, que quieren hacer Susana Díaz y los barones y que quieren las bases. Y creo que lo importante es lo que quiere la ciudadanía. Si consultan a sus bases, creo que es imposible una gran coalición con la abstención del PP.

Como la mayoría de representantes de Podem, vive su primera experiencia como cargo electo institucional. ¿Es como esperaba?

Los primeros tres meses fueron superfrustrantes, pero ahora ya estamos más ilusionados porque parece que hacemos un trabajo que tiene un impacto más real. Es lo que decimos siempre, que se tiene que estar en la calle, pero también en las instituciones, que es dónde realmente cambias las leyes. Lo que sí tengo claro es que será un paso muy concreto en mi vida, porque pensamos que no es bueno agarrarse al sillón. Yo que soy la portavoz de CSQP en la comisión de Enseñanza, tengo la sensación de no estar hablando de aquello que es importante. Estamos hablando de cuestiones de mínimos que ya deberían estar superadas. Quiero hablar de proyecto educativo y hablar de becas comedor es frustrante, porque ya debería estar superado y todos los niños ya deberían tener becas.

También forma parte de la comisión de Economía y Hacienda del Parlament. Hay consenso entre todos los grupos que los recursos de la Generalitat son limitados, pero en cambio hay diferencias importantes en las vías para obtener mayores ingresos. ¿Cuál es su apuesta?

Por un lado está el tema de las prioridades. En su comparecencia en la comisión de Economía, Junqueras dijo que había dos pilares de gastos extras: las estructuras de estado y el plan de choque. Para nosotros el plan de choque es incuestionable y pensamos que los 270 millones que han prometido se quedan muy cortos, pero sí que es una buena predisposición. En lo que se refiere a las estructuras de estado, yo no tengo ningún problema en qué se abran embajadas, pero pensamos que las principales estructuras de estado tienen que ser los servicios sociales, la educación y la sanidad. Tenemos que priorizar dónde tiene que ir el gasto. Y, por otro lado, se necesitan nuevas vías de ingresos y una de ellas es el impuesto de Sucesiones. Cuando lo comentas, ERC te dice que ya lo pusieron encima de la mesa y es cierto, pero con un tope de más de un millón de euros. ¿Y quién paga con este tope? Pensamos que se debe trabajar en él, porque es uno de los impuestos más redistributivos que existen.

Ya desde antes de las elecciones catalanas, ha habido tensión entre CSQP y la CUP, las dos formaciones más a la izquierda del Parlament. ¿Cómo están ahora las relaciones?

Siempre hemos considerado a la CUP como unos hermanos de lucha. En la parte social tenemos que ser unos aliados, porque estamos de acuerdo en todo y ahora las relaciones están bien.

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