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Reforma del código penal La propuesta de reforma del delito de sedición le cuesta a Sánchez las primeras críticas entre sus filas

No está en el acuerdo de coalición, pero tanto PSOE como Unidas Podemos quieren reformar el Código Penal para rebajar las penas por este delito. En el aire queda la posición que adoptará finalmente la formación de Pablo Iglesias si los socialistas deciden mantener una de las promesas de Pedro Sánchez en campaña electoral, e intentan incluir en esta modificación la tipificación de los referéndums de autodeterminación.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y jefe del Gobierno central, Pedro Sánchez, en la Moncloa, en una imagen de archivo. Foto: José Márquez
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y jefe del Gobierno central, Pedro Sánchez, en la Moncloa, en una imagen de archivo. Foto: José Márquez

El Gobierno de coalición lograba arrancar la semana con el anuncio de la esperada subida de sueldo del 2% para los funcionarios, y la condimentaba con el incremento del salario mínimo interprofesional (SMI) a 950 euros, lo que supone un aumento del 5,5%. En este camino, no obstante, se colaba la cuestión de la posible reforma del Código Penal para rebajar las penas asociadas al delito de sedición.

Page afeó a Sánchez que intente "aguar" el delito de sedición, "mercadear" con los derechos de los Españoles

Y, si la ministra portavoz, María Jesús Montero (PSOE), reconocía que esta reforma no entraba en el acuerdo de coalición, y por tanto podría ser impulsada desde el Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso de los Diputados -en solitario-, los ministros y ministras de Unidas Podemos se apresuraban a respaldar esta hoja de ruta. Hasta el portavoz de los morados en la Cámara Baja, Pablo Echenique, hizo lo propio menos de 24 horas después, repitiendo buena parte de los argumentos de Montero. 

Por su parte, entre las filas del Partido Socialista han acogido esta reforma sin aspavientos, exceptuando las duras críticas del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano Gacía-Page, las primeras verbalizadas públicamente desde que Sánchez formara gobierno. "Si lo que se está pretendiendo" es" aguar el concepto de sedición, eso es casi como invitar a que se haga todos los fines de semana".

Con todo, sus palabras no fueron suscritas por ningún otro dirigente socialista, y sólo la oposición de derechas hizo gala de argumentos similares. Con todo, sus palabras no fueron suscritas por ningún otro dirigente socialista, y sólo la oposición de derechas hizo gala de argumentos similares.

De hecho, el viernes, el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero -que ha recuperado visibilidad y hoy es referenciado por el Ejecutivo, incluso por miembros de Unidas Podemos- respondió a Page: no hay "mercadeo" en la reforma, sólo persigue "desinflamar" la crisis catalana.

Un tema sensible... y una incógnita en Unidas Podemos

El tema es sensible, ya que esta reforma afectaría al delito por el que en octubre fueron condenados a duras penas de prisión por el Tribunal Supremo 9 dirigentes independentistas catalanes, en el marco del juicio al procés.

De cumplirse el guion, esta reforma podría permitir que el líder de ERC, Oriol Junqueras, y el resto de condenados por sedición -siete de los nueve condenados sumaron a este delito otro de malversación- pudieran ver considerablemente acortada su estancia en la cárcel.

Pedro Sánchez se abrió públicamente a esta modificación el lunes, en una entrevista con RTVE. El martes, la ministra Montero aterrizó sus argumentos; sería una reforma para "homologar" el Código Penal a los de otros países europeos, y además de esta cuestión habría que abordar otras materias, por ejemplo para incluir el consentimiento expreso en las relaciones sexuales.

Será una reforma "amplia", sentenció la también titular de Hacienda, y se haría en función del "sentir" del resto de grupos de la cámara. Y estas fueron probablemente las consignas más repetidas por parte de todos los miembros del Gobierno, también los de Unidos Podemos.

El miércoles, en respuesta a las críticas de la oposición, la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, aseguró que esta modificación en ningún caso será abordada -siquiera mencionada- en la mesa de diálogo entre La Moncloa y el Ejecutivo catalán. 

Unidas Podemos no aclara qué hará si el PSOE decide penalizar el delito de convocatoria de referéndum

Mientras tanto, desde el grupo parlamentario confederal Unidas Podemos En Comú Podem En Marea ahondaban en su respaldo a la reforma. El portavoz de En Comú en el Congreso, Jaume Asens, recordó el jueves que fue precisamente la confluencia catalana la responsable de marcar la posición de Unidas Podemos en esta materia. Asens lleva meses defendiendo la vía de revisar o incluso derogar el delito de sedición, y esta semana ha hecho lo propio. 

Sin embargo, hay un frente en el que Unidas Podemos no sólo no ha querido mojarse, sino que difícilmente se puede esperar que se adhiera a las tesis del PSOE. En la misma comparecencia del martes, posterior al Consejo de Ministros, Montero negó que Sánchez haya renunciado a tipificar como delito la convocatoria de referéndums de autodeterminación.

Fue una de sus promesas en campaña electoral, y choca frontalmente contra la posición de Unidas Podemos, que aboga por un referéndum pactado como principal receta para resolver la crisis catalana.

Hace apenas un año, además, el Congreso de los Diputados rechazó una Proposición de Ley del Grupo Parlamentario Popular para volver a penalizar los referéndums. PSOE y Unidas Podemos votaron en contra... y escasos meses después Sánchez sorprendía con este bandazo.

Hasta la fecha, la formación de Iglesias no ha querido aclarar si mantiene posiciones, o si se abre a estudiar nuevos escenarios, como ha hecho con otras cuestiones. De momento, ha logrado esquivar esta bala.