Rueda disparó un 42% la deuda de la Administración paralela de la Xunta desde que es presidente
Las entidades que el PP prometió desmontar hace 17 años porque las consideraba "chiringuitos" manejan 2.309 millones anuales, el 17% del presupuesto de la comunidad, y deben 897,5 millones.
Algunas de las agencias, fundaciones, consorcios, empresas y sociedades mercantiles de la red descentralizada de la Xunta pagan a sus directivos los mayores sueldos del sector público autonómico.

A Coruña-
Las entidades descentralizadas de la Xunta –los organismos autónomos, agencias, entidades empresariales, consorcios, fundaciones y sociedades mercantiles de su Administración paralela–, acumulan más de 897,5 millones de deuda, con un incremento del 42% desde que Alfonso Rueda preside el Ejecutivo autonómico. Algunas de ellas pagan los salarios de alta dirección más elevados del sector público autonómico, incluso por encima del suyo.
Así lo asegura una auditoría del Consello de Contas de Galicia, el organismo que fiscaliza las cuentas públicas de ese sector, que cuestiona que muchas de esas entidades estén cumpliendo los fines que motivaron su creación. Sin contar al Servizo Galego de Saúde (Sergas), que gestiona la sanidad pública y absorbe el 33% del presupuesto autonómico, manejan más de 2.300 millones de euros, es decir el 17% del mismo. La cifra no alcanzaba los 1.600 millones en 2018, cuando representaba el 15% del gasto. En 2021, el año previo a que Rueda sucedió a Feijóo en la Xunta, la deuda de esos organismos era de 630,9 millones.
Las entidades instrumentales son organismos dependientes de la Administración general creados para gestionar políticas y servicios públicos mediante una estructura separada de ella, bajo fórmulas jurídicas que les otorgan distintos grados de autonomía organizativa y financiera. Tienen más flexibilidad para la gestión de personal y para la contratación de empresas privadas, entre otros aspectos, ya que operan parcial o totalmente bajo normas de derecho privado o regímenes híbridos.
Para Feijóo eran "chiringuitos"
En España hay más de 1.700 entidades descentralizadas, y Galicia, con 116, es la sexta comunidad con mayor número de ellas. En la campaña de las autonómicas de 2009, en las que obtuvo su primera mayoría absoluta, Alberto Núñez Feijóo las denostó como "chiringuitos" y prometió acabar con ellas, pero durante los 17 años de gobierno del PP su presupuesto no ha dejado de crecer. Hoy gestionan los sectores estratégicos de mayor inversión pública: infraestructuras, innovación y modernización tecnológica, turismo, vivienda y suelo, promoción económica, industria forestal, servicios sociales, sanidad, audiovisual, gestión de fondos e instrumentos financieros...
El diagnóstico del informe del Consello de Contas apunta a que esa red instrumental depende de forma masiva del presupuesto autonómico, genera pocos ingresos propios y carece de mecanismos suficientes de evaluación de resultados. Se trata, resume la auditoría, de una descentralización progresiva del gasto cuya eficacia no está suficientemente demostrada, lo que "cuestiona que se cumplieran los principios que en su día inspiraron su desarrollo".
La incapacidad de esas entidades para generar recursos propios "cuestiona que se cumplieran los principios que en su día inspiraron su desarrollo"
El informe destaca que las entidades instrumentales administraron 2.309 millones de euros en 2024, más de la mitad a través de las agencias, cuyos recursos disponibles se incrementaron un 25% por las transferencias de la Xunta a la Axencia Galega de Infraestruturas para financiar el rescate de autovías con peajes en sombra. La Xunta defiende que eso "no es cierto". "Obedece a que les corresponde [a las agencias] la ejecución de una buena parte de los fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia por sus competencias sectoriales, lo que incrementa sus presupuestos", aseguran fuentes de la Consellería de Facenda e Administración Pública de la Xunta, que dirige Miguel Corgos.
Sobre el endeudamiento, el informe del Consello aclara que aunque parezca "reducido" en las cuentas de las entidades instrumentales, en realidad obedece a un desplazamiento contable puesto que quien lo asume de manera centralizada es la Xunta, dada la "limitada capacidad" de las anteriores para asumir sus obligaciones con ingresos propios.
Vía transferencias y subvenciones
"La mayor parte de los recursos del conjunto de entidades dependientes fue aportada por la Administración autonómica, vía transferencias de financiación y subvenciones [...] El grado de dependencia financiera del sector instrumental es muy alto", dicen los auditores, que advierten de que "el escaso nivel de generación de ingresos propios de algunas de las sociedades públicas cuestiona que las actividades desarrolladas por estas sean mercantiles o empresariales".
Las fundaciones reciben una crítica incluso más severa. "En una gran parte de ellas "su total dependencia de las subvenciones autonómicas evidencia la incapacidad del modelo para incentivar la participación de la financiación privada en actividades de interés general". Es decir, fracasan en uno de los fines con los que suelen justificarse: captar recursos privados.
La "total dependencia" de las fundaciones de las subvenciones "evidencia la incapacidad del modelo para incentivar la participación privada en actividades de interés general"
La auditoría cuestiona también la ausencia de controles: "No se realizaron en las entidades instrumentales controles de eficacia, auditorías operativas y supervisiones continuas". Y especifica el alcance del problema: no existen verificaciones para comprobar "el cumplimiento de objetivos, la buena aplicación de los fondos recibidos y la subsistencia de las circunstancias que justificaron la creación del organismo".
El informe introduce además una crítica al origen de muchas de estas entidades. Señala que, aunque oficialmente se justificaron por su supuesta eficiencia, hubo sospechas de otros motivos: "No faltaron voces que situaban en la huida del derecho administrativo en los procesos de contratación, en la mayor discrecionalidad en las políticas de personal, en la relajación de los controles y en la evitación de los límites al endeudamiento público las razones últimas del nacimiento y proliferación de estas entidades".
Más de 8.600 trabajadores
La plantilla de la Administración paralela de la Xunta, sin contar los organismos autónomos como el Sergas, suma más de 8.600 trabajadores, con costes salariales muy por encima de la media de la Administración convencional: 57.402 euros anuales por empleado en las sociedades públicas; 51.094 euros en las fundaciones; 46.562 en las agencias, 38.114 en las entidades públicas empresariales y 33.038 euros en los consorcios.
Los sueldos del personal directivo también están muy por encima de la media. De hecho, varios responsables de esos entes cobran más que los conselleiros del Gobierno autonómico de los que dependen –entre 78.000 y 79.000 de salario base– e incluso más que el propio presidente de la Xunta. Rueda gana 89.204,88 euros de sueldo más 7.066 de trienios, es decir casi 16.000 menos al año que los de la directora general de la Corporación de Servicios Audiovisuais de Galicia (CSAG), a la que están adscritas la televisión y la radio públicas, que suma 112.542,10 euros entre sueldo base, trienios y complemento personal.
El presidente de la Sociedade Galega de Medio Ambiente, que gestiona la recogida e incineración de basuras, ingresa cerca de 90.000 euros anuales; el director del Instituto Galego da Vivenda e Solo y el presidente de Portos de Galicia, más de 84.000; la directora de la Axencia Tributaria de Galicia y la del Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño, casi 84.000; los de la Axencia Galega da Industria Forestal y de la Axencia Galega da Protección Urbanística, más de 82.000; los directores de Instituto de Estudos do Territorio, del Instituto Galego de Estatística y de la Fundación Galicia Europa, más de 80.000...
La oposición en Galicia ha venido acusando al PP de utilizar en muchas ocasiones esos puestos de libre designación para premiar a afines al partido, y también ha denunciado irregularidades en los concursos y adjudicaciones de las entidades instrumentales en favor de determinadas empresas, algunas en favor de sociedades vinculadas al entorno familiar de sus líderes. También por las pérdidas en que incurren sistemáticamente muchas de esas sociedades públicas.
Televisión de Galicia
El conjunto del sector público institucional gallego arrojó en el ejercicio 2024 un resultado negativo de 89 millones de euros, que "claramente está marcado por el resultado de las sociedades mercantiles", dice el Consello de Contas, "que alcanzan en este año unas pérdidas conjuntas de 115 millones de euros".
"Esta situación viene generada fundamentalmente por las pérdidas de 113 millones de euros alcanzadas por la Corporación de Servizos Audivisuais", que gestiona la Televisión de Galicia y la Radio Galega, a las que los auditores atribuyen unas pérdidas de 113 millones de euros que, a su juicio, "expresan la insuficiencia de los ingresos por ventas o por prestaciones de servicios de la Corporación para hacer frente a los gastos totales derivados de la explotación".
Los 113 millones de pérdidas de la sociedad que gestiona la tele y la radio públicas expresan la "insuficiencia" de la empresa para generar ingresos propios y costear sus gastos de explotación
"Las aportaciones realizadas por la Administración General [de la comunidad autónoma] para compensar este déficit se registran por la CSAG directamente como fondos propios (aportaciones de socios), y no como subvenciones de explotación incorporadas al resultado del ejercicio. En consecuencia, la pérdida recogida en la cuenta de pérdidas y ganancias de esta sociedad mercantil expresa el resultado de las operaciones sin tener en cuenta la aportación pública", advierte el Consello.
La CSAG responde que la mención a sus cuentas en el informe"en nada afecta ni guarda relación con la rendición de cuentas" que la sociedad "formula cada año ante el Parlamento de Galicia y ante el propio Consello de Contas", y asegura que la auditoría "refleja una discrepancia de criterio recurrente" entre éste y la Xunta de Galicia "relacionada con la estructura financiera de ésta y de sus sociedades instrumentales".
La Corporación asegura que sus balances "presentan superávit, no pérdidas, como audita y certifica el propio Consello de Contas". "No cabe, por lo tanto, ninguna duda ni invocación a ningún tipo de pérdidas ni en el planteamiento de las cuentas ni en la gestión de los recursos públicos destinados a la CSAG durante la anterior administración ni en la actual", concluye.
Balance general
Sobre el contenido global de la auditoría, la Consellería de Facenda sostiene que aceptó nueve de cada diez recomendaciones formuladas por el Consello de Contas sobre sus entidades instrumentales y que desde enero del año pasado ya funciona el registro oficial de las mismas. Además, afirma que todas "rindieron sus cuentas en plazo a través de la Intervención General y están integradas en la Cuenta General de la Comunidad. De hecho, el Consello reconoce que se avanza en el avance de la información contable que rinden las entidades del sector público autonómico".



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