Rufián propone un programa común y primarias en las circunscripciones donde las izquierdas no se pongan de acuerdo
"Los proyectos revolucionarios desbordan siempre las siglas", ha defendido, por su lado, Mónica Oltra, que se niega a aceptar que la llegada de las derechas sea imparable: "Depende de la lucha de cada uno de nosotros y nosotras".

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"Si no nos podemos de acuerdo, provincia a provincia, hagamos primarias. Votemos y aglutinémoslos alrededor del mejor". Esta es la propuesta que ha lanzado este viernes desde el Parc de Capçalera de València el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, en un acto conjunto —que ha congregado a más de 1.500 personas, según los organizadores— con la candidata de Compromís al Ayuntamiento valenciano, Mónica Oltra. Unas primarias, ha desarrollado el político catalán, que se apoyen en un programa común. Con tres patas: vivienda, fiscalidad y condiciones de vida. "En vivienda, hemos fracasado enormemente", ha reconocido el político independentista, firme defensor de prohibir la especulación inmobiliaria: "Una familia, una casa". En fiscalidad, "que quien más tiene pague más y quien menos tiene pague menos". Y, respecto a las condiciones de vida, gobernar para "llenar la nevera" de la gente, no para presumir de datos macroeconómicos.
"Yo quiero liderar en Catalunya un frente de izquierdas —con ERC como fuerza motor— que pueda pasar por encima de las derechas", se ha ofrecido, a renglón seguido, Rufián, para el que "lo que viene —el tándem PP-Vox— no es lo de siempre". "Supondrá un enorme coste social", ha advertido el político catalán, recomendando a la izquierda "poner una oreja en la calle". "La gente lo que dice es que lo que viene es muy jodido", ha hecho de altavoz el dirigente republicano, aludiendo a la "responsabilidad" de alzar la voz, "aunque cueste el cargo y aunque sea imposible de asumir para las direcciones de los partidos". "No se trata de decirle a nadie que deje de ser lo que es, que abandone sus siglas", ha insistido el político independentista. "Se trata de ser inteligente y de ponerle ciencia al tema", ha apuntalado. Provincia a provincia, circunscripción a circunscripción.
Un PSOE "sometido" a las izquierdas. Ese sería, para Rufián, el escenario ideal. "No nos engañemos, si según quién —Compromís, Bildu, BNG o ERC— no nos hubiéramos puesto farrucos, aquí [Albert] Rivera sería vicepresidente y Ciudadanos, un partido de poder", ha echado la vista hacia atrás. Por eso, ha insistido, "quiero más fuerza para someter al PSOE". Una fortaleza que solo puede salir de las urnas, a través de "uniones eficientes" que "salgan a ganar". "Porque quiero ganar", ha repetido en varias ocasiones a lo largo del encuentro.
Oltra: "Cuando dos personas se ponen a hablar, media revolución ya está hecha"
"Los proyectos revolucionarios desbordan siempre las siglas", ha defendido, por su lado, Oltra, dibujando en València una papeleta con todos los colores de la izquierda: "Con todas las siglas y más allá de las siglas". Para la dirigente de Iniciativa, la huelga indefinida valenciana de las últimas semanas es "un signo de esperanza, de que el pueblo no ha agachado la cabeza". "Nadie puede vencer a un pueblo unido, alegre y combativo", ha reivindicado la política valenciana, recordando que "la unidad hace la fuerza". "En el momento en que dos personas se ponen a hablar, media revolución ya está hecha", ha echado mano del optimismo. También Rufián vislumbra en tierras valencianas la "oportunidad histórica" de unir a la izquierda. "València puede ser el ejemplo de muchas cosas", ha valorado el político catalán. "Porque, si no somos capaces de dejar de lado nuestras mínimas y miserables diferencias del pasado y del presente para unirnos contra quien ha permitido, con su inacción, que muera gente trabajadora, apaga y vámonos", ha completado, en referencia a la "negligente" gestión de la DANA, tachando de "asesino" y "psicópata" al expresident popular Carlos Mazón.
Oltra: "Hay que desterrar el derrotismo"
"No es lo que viene, es lo que quiere venir", ha corregido a Rufián la política valenciana, que se niega a aceptar la entrada de las derechas en La Moncloa como "inevitable". "Si el pueblo no quiere, no podrán venir", ha esquivado el discurso del miedo, poniendo la pelota en el tejado de la "todos y todas". Lo primero que hay que hacer es "desterrar el derrotismo", ha propuesto la que fuera vicepresidenta de la Generalitat, consciente de que es así "como nos quiere el fascismo": "Vencidos y desarmados". "Nada es inevitable, depende de nosotros. De la lucha de cada uno y cada una", ha exhortado al patio de butacas. "Cuando esto cale en nuestras cabezas y en nuestros cuerpos, no habrá ningún moco verde que pueda con nosotros", ha completado el argumento, haciendo referencia a los de Abascal.
La derecha y la ultraderecha —PP y Vox— ni son valientes ni patriotas, "por mucho que estén todo el día con la bandera y repitiendo 'España, España, España'", ha profundizado las críticas Rufián. "Si no tienes cena, España. Si no puedes pagar el alquiler, España. Si no tienes futuro, España", ha enumerado el político catalán, usando las etiquetas de "bully" y "mala gente" para calificar a los partidos que —en España, Catalunya o València— culpan "de todos los males" al más débil, al extranjero. "Su bandera no es la rojigualda, es el color del dinero", le ha tomado el testigo Oltra, aprovechando para revelar la verdadera posición de las derechas sobre la inmigración. "Claro que quieren migrantes, pero migrantes sin derechos", ha denunciado la dirigente de Compromís. Frente a ello, la bandera de la izquierda tiene que ser "otro ser humano", a través de la empatía, el amor y también el perdón. Tres importantes activos políticos de una izquierda que necesita "salir de los marcos de la derecha". "La ira y el odio, te destruyen; la indignación, te hace luchar", ha contrapuesto modelos la política valenciana.
Rufián y la rabia; Oltra y la esperanza
"Yo quiero reivindicar la rabia", ha clamado Rufián en su último turno de palabra, interpelando al millar y medio de personas que lo seguían desde la grada. "Habéis sufrido mucho", les ha dirigido: "Aquí hay gente que ha perdido a sus familiares por la puta cara". Esa rabia, ha planteado Rufián, hay que transformarla en rebeldía. Y esa rebeldía, en fuerza electoral contra las derechas. "¿Cuántas veces os han dicho 'tú no sirves' o 'tú no eres suficiente' o 'el que manda soy yo'?", ha preguntado a la audiencia. "A mí, toda la puta vida, incluso hoy", ha confesado. Es en este punto cuando el político catalán ha lanzado una arenga: "Me rebelo".
Rufián: "No quiero meterme en una ejecutiva y callar"
"Nos merecemos", ha ampliado, "que todos esos que nos han dicho no toda la vida y que no han creído en nosotros pasen muy malas noches". La actual, ha insistido el catalán, es "una oportunidad histórica", con València en el centro del tablero como "reflejo" para el resto. Para Rufián, "da igual" el apellido, el barrio, el idioma e incluso cómo piensa cada cuál. "La historia nos reclama. El eje es ya entre decencia o indecencia; fascismo o antifascismo", ha advertido el portavoz republicano. Para cerrar, ha repetido la idea matriz de la charla: "Debemos trascender nuestras siglas, los pequeños detalles y diferencias. Nos va la vida en ello". Y, como último mensaje, un dardo —uno más— a los partidos; quién sabe si también al suyo: "No quiero que mis hijos se avergüencen de mí porque no hemos aprovechado la oportunidad que tenemos delante. No quiero decir que lo que hice fue meterme en una ejecutiva y callar".
Esperanza. Es el concepto al que ha aludido, en su última intervención, la política valenciana. "Yo necesito que tengamos esperanza", se ha sincerado Oltra, para la que volver a la primera línea política ha sido una decisión "muy difícil". Cuatro años y un día. Ese es el tiempo que la dirigente de Compromís llevaba sin celebrar un mitin, después de que "una estrategia de acoso y derribo" de la derecha política, mediática y judicial la forzara a dimitir de todos sus cargos institucionales. "Podría tener rabia, porque me han hecho muchas canalladas. Pero no soy capaz", ha explicado, visiblemente emocionada. "No quiero que el miedo cambie de bando; quiero que la vergüenza cambie de bando. Que dé vergüenza ser fascista", ha dado la vuelta al marco de Rufián. "El día de la DANA", ha recordado, "mucha gente se jugó la vida para salvar la vida de otros". Los días siguientes, ha seguido dibujando, una imagen recorrió España: la de "la riada más bonita de la historia". Oleadas de jóvenes cruzando los puentes de València para ir a ayudar. "Ese es el río que tiene que ganar", ha defendido Oltra. En València y en España.



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