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Sánchez decidió echar a Tomás Gómez por el clamor de que era una rémora para el PSOE

El líder del PSOE asume jugar un órdago frente a la federación más corrosiva del partido. Ángel Gabilondo es el candidato preferido de Ferraz, pero sólo irá si la dirección logra pacificar el partido

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Tomás Gómez, este miércoles. EFE/Alberto Martín

MADRID.- El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha decidido morir matando o, tal vez, sobrevivir de esa manera. Lo cierto es que el líder socialista tomó este miércoles la decisión de mayor envergadura adoptada en el partido desde hace décadas: crear una gestora en la tercera federación más importante del PSOE (Madrid) y fulminar a su candidato a la Presidencia de la Comunidad, Tomás Gómez.

La decisión se barajaba desde hacía meses, pero nadie creía que Pedro Sánchez se atreviera. Según Ferraz, en los últimos cinco días se volvió a barajar la idea a raíz de las encuestas que manejan, los conflictos en Leganés y otros ayuntamientos, junto a las nuevas revelaciones sobre el caso del tranvía de Parla que podrían afectar al líder madrileño.

Así, en las últimas 24 horas, el líder socialista, junto a su secretario de Organización, César Luena, tomaron la decisión al grito de: “Si mandamos, mandamos”. Y la decisión fue gestora y fuera Tomás Gómez. A esto se unió otra idea: si el liderazgo de Sánchez se juega también en las municipales y autonómicas, que sea con sus propias decisiones.

Fuentes de la dirección admiten en privado que el motivo principal es que “era un clamor” en el PSOE que la candidatura de Tomás Gómez en Madrid y su liderazgo en el partido suponía una rémora para todo el PSOE, incluso, para el aspirante a la Alcaldía, Antonio Miguel Carmona. Según dicen, este ha sido el principal motivo para actuar, y aseguran que es compartido por la inmensa mayoría de los barones territoriales.

Pero, además, Ferraz sospechaba de que más pronto que tarde Gómez se podría ver implicado en casos de presunta corrupción, y que todo eso era un cóctel demoledor. “Había que tomar decisiones ahora, Gómez no nos aportaba nada”, afirmó a Público un destacado miembro de la Ejecutiva.

Lo que parece que no ha sopesado Ferraz es a lo que se enfrenta y si tendrá fuerzas para aguantar el pulso. El PSM, la antigua Federación Socialista Madrileña, siempre ha sido un quebradero de cabeza para todas las direcciones federales, desde los tiempos de los renovadores y guerristas, allá por los años noventa.

El PSM tiene la fuerza de los altavoces mediáticos de Madrid, una unidad interna que se refuerza cuando interviene Ferraz (que no es la primera vez, aunque no de forma tan contundente) y, además, mantiene todavía a un líder que se caracteriza por dar la pelea.

Gómez lo advirtió tras conocer la decisión de Ferraz. Ni se va, ni se rinde. Y, actualmente, cuenta posiblemente con más del 50% de los apoyos en el PSM. El pulso es de órdago, y todo puede pasar. Cae Gómez o cae Sánchez, pero será difícil que ambos se mantengan en sus actuales cargos, y no está tampoco muy claro quién quedará en pie.

Gómez, que no se lo esperaba, tiene un pacto con las federaciones valencianas y andaluzas para ir de la mano, y parece que quiere ahora ponerlo en valor. Por ello, advirtió de que hay muchos dirigentes territoriales que consideran esta decisión “un atropello”.

De momento, los barones y Susana Díaz se han puesto de perfil y no quieren pronunciarse o, como mucho, se limitan a decir que respetan la decisión de Ferraz.

Por ahora, todo indica que se irá a una pelea estatutaria y hasta judicial que no conducirá a ninguna parte, más que para hacer ruido mediático. Ferraz tiene la sartén por el mango, y Gómez la posibilidad de la rebeldía. Nada se aclarará con recursos al partido (la decisión está más que tomada y conforme a los Estatutos, para eso se han asesorado bien en Ferraz), y ni mucho menos valdrá una batalla judicial que duraría años.

Las decisiones que puedan darse por un lado y por otro son políticas. Como dijo Gómez en su conferencia de prensa en claro tono de amenaza: “Esto no ha acabado, sólo acaba de empezar”.

En cuanto a los posibles candidatos que sustituyan a Tomás Gómez, que será destituido en la Comisión Federal de Listas, el nombre que más se baraja es el de Ángel Gabilondo, exministro de Educación con Rodríguez Zapatero. Sin embargo, su candidatura pasa por una condición: pacificar en el PSM y no entrar en ninguna guerra interna. Parece difícil.

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