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Sánchez alerta de que la “gran herida del PSOE es la división interna”

El líder del PSOE asegura que él es "mucho más humilde que otros líderes" porque "no aspira a asaltar los cielos, sino a sacar a los españoles del infierno de las políticas de la derecha", en alusión a Pablo Iglesias.  El líder del PSOE indicó que fue imposible el acuerdo con Podemos porque desde el principio Iglesias buscaba repetir elecciones

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, durante la reunión extraordinaria del Comité Federal del PSOE este sábado, donde se someterá a ratificación la propuesta de modificación del Reglamento Federal de Primarias y se aprobarán las Bases reguladoras de las elecciones primarias a la Presidencia del Gobierno de España. EFE/Juan Carlos Hidalgo

El Comité Federal del PSOE fue muy breve. Tanto la intervención inicial de Pedro Sánchez, 
como en las peticiones de palabra y en el cierre que hizo el secretario general del PSOE. Ni uno solo de los secretarios generales del partido que asistieron tomó la palabra, aprobándose toda la resolución de listas y primarias por unanimidad, y sin dar un mal ruido.

Pese a ello, Sánchez insistió en la reunión en la necesidad de la unidad interna del PSOE. Lo hizo en su discurso inicial, pidiendo confianza en su liderazgo, pero también lo dijo en su última réplica a puerta cerrada: “La gran herida del PSOE es la división interna. Unidos somos más fuertes”.

Los críticos no quieren poner palos en las ruedas de cara a las próximas elecciones, pero no están por volcarse con ilusión en el proceso electoral que se avecina.

Y es que, pese a las apariencias, parece que Sánchez es el primero que ve que su partido no está unido, sino más bien resignado. Los críticos no quieren poner palos en las ruedas de cara a las próximas elecciones, pero no están por volcarse con ilusión en el proceso electoral que se avecina.

De hecho, nadie habló de Eduardo Madina durante la reunión. El dirigente vasco no asistió porque, según versión oficial, tenía un viaje. Aunque, eso sí, en las declaraciones de los secretarios generales a la entrada de la reunión hubo una inmensa mayoría mostrándole su apoyo. Uno de los más claros fue el presidente castellano-manchego, Emiliano García-Page, quien afirmó: “Me haría mucha ilusión que Madina formara parte del proyecto que salga de estas elecciones”.

No obstante, tampoco fue unánime el apoyo. La secretaria general del PSOE-M, Sara
Hernández
, indicó que la lista de Madrid, “no se trata de defender un nombre, más
concretamente un solo nombre, se trata de defender un proyecto conjunto”, afirmó.

A Sánchez le tuvieron que llegar los ecos de fuera, y contestó en su intervención final a puerta cerrada sin nombrar directamente a Madina pero en un mensaje dirigido claramente a él. Así, quiso dar las gracias por el gran trabajo desplegado estos meses en la comisión negociadora a José Enrique Serrano –en su día jefe de Gabinete de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero-, recordó que no fue diputado tras el 20-D, que fue como “número nueve” en la lista de Madrid, y que volverá a ir en el mismo puesto. Madina fue como “número siete”, aunque tampoco obtuvo escaño.

“Trabajé con todas mis fuerzas para lograr el único acuerdo posible, la unión de las fuerzas del cambio. En esta ocasión, el cambio pudo ser, pero no fue; pero lo será”, asegura Sánchez

En la reunión también hubo reproches por no haber buscado con mayor ahínco un pacto por la izquierda, fundamentalmente hechos por Izquierda Socialista. Sánchez contestó que quisieron empezar a negociar con Podemos y llegar al primer acuerdo con el partido de Iglesias, pero fue completamente imposible. 

Según Sánchez, el líder de Podemos tenía claro desde el minuto uno que quería repetir el partido porque no le había gustado el resultado, y nunca hubo la más mínima posibilidad de poder pactar nada. “Trabajé con todas mis fuerzas para lograr el único acuerdo posible, la unión de las fuerzas del cambio. En esta ocasión, el cambio pudo ser, pero no fue; pero lo será”, El socialista aseguró también que es "mucho más humilde que otros líderes" porque "no aspira a asaltar los cielos, sino a sacar a los españoles del infierno de las políticas de la derecha", también en alusión a Iglesias.

Terminó con un alegato insistiendo en que el PSOE estaba en mejores condiciones de ganar las elecciones del 26-J y pidió a los suyos que se pusieran ya a trabajar para ello, pero ya quedaba poco público en la reunión. Fue el Comité Federal, posiblemente, más breve de la historia del PSOE y con menor presencia de dirigentes.