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La ‘semana blanca’ de Rubalcaba tensa a Ferraz

El ex secretario general rechaza cualquier regreso a la vida política: “No voy a volver al ruedo”

El exdirigente socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, con el presidente de Asturias, Javier Fernández, en un desayuno informativo, organizado por Nueva Economía Fórum. EFE/Fernando Alvarado

MANUEL SÁNCHEZ

La semana blanca, como se conoce en el argot educativo, que está disfrutando Alfredo Pérez Rubalcaba al interrumpirse sus clases en la Universidad por el final del primer cuatrimestre, ha vuelto a colocar al ex secretario general del PSOE en la actualidad política y, a su vez, han cundido los nervios en Ferraz sobre qué esconde tan inesperado protagonismo.

Rubalcaba inició su semana sin clases el 16 de enero, publicando un artículo en el diario El País sobre Catalunya, con tesis que difieren en parte de las que mantiene la actual dirección federal. Luego, el viernes 19 se conoció una reunión, casual o no, con la coordinadora general del PDECat en un hotel de Madrid. Y el martes 23 presentó al presidente de Asturias y ex presidente de la Gestora del PSOE, Javier Fernández, en un desayuno informativo en Madrid.

Todo ello ha desatado las especulaciones y las cábalas en el entorno socialista, tanto sobre una posible vuelta a la vida política, como sobre el inicio de una nueva conspiración contra Pedro Sánchez, y en la sede socialista de la calle de Ferraz se ha vuelto a hablar de Rubalcaba.

Sin embargo, según el propio protagonista de estos hechos, asegura que nada más lejos de la realidad. Rubalcaba afirmó a Público con toda rotundidad: “No voy a volver al ruedo”, y no quiso hacer más declaraciones para no alimentar la polémica.

Eso sí, otras fuentes cercanas al ex vicepresidente del Gobierno confirman plenamente dicha posición de Rubalcaba, y aseguran que hace unos días comentó en un círculo muy cercano tras el polémico encuentro en el hotel: “Ellos saben que yo estoy fuera, para siempre. ¿Volver al potro de tortura? ¡Venga ya!”.

“Ellos saben que yo estoy fuera, para siempre. ¿Volver al potro de tortura? ¡Venga ya!”.

Eso sí, Pérez Rubalcaba lo que no está dispuesto es a callarse y asegura que seguirá dando su opinión cuando lo crea oportuno y se lo pidan, pero sin buscar conspiraciones y tampoco buscando perjudicar al PSOE ni a Pedro Sánchez.

En este sentido, las fuentes consultadas indicaron que no hay ninguna operación detrás y calificaron de “absurdo” hablar de una ofensiva conjunta contra Sánchez en la que también estarían participando Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, quienes también se ha prodigado mucho estos días en los medios de comunicación. “Lo difícil sería poner de acuerdo a Rubalcaba, Felipe y Zapatero en algo. Ni siquiera en eso se entenderían”, comentó a Público un dirigente del PSOE que conoce bien a los tres.

Pero en Ferraz hay otros dirigentes que desconfían, y a Rubalcaba le han pitado los oídos estos días. Primero fue la escueta explicación que dieron sobre la reunión con la coordinadora del PDECat sin hablar previamente con el ex líder del PSOE. Y tampoco ha pasado desapercibido el lapsus del ex secretario general del PSOE, José Luis Ábalos, al referirse a Rubalcaba como el “secretario general del país” (no precisó si iba con mayúscula). En el entorno del ex vicepresidente se interpreta como intencionado.

A Rubalcaba no le ha gustado ni una cosa, ni otra, pero su intención es enterrar la polémica, aunque no por ello va a dejar de hablar sobre los temas de actualidad, ni tampoco va a renunciar a tener presencia en los medios de comunicación cuando no tenga tarea docente.

De hecho, esta misma semana hará alguna entrevista más, tiene pendiente participar en algunos actos y es probable que acompañe a Felipe González a Bruselas en un homenaje al ex presidente portugués, Mario Soares.

Eso sí, aseguró que la decisión la tiene tomada, es firme y está decidido a no volver a primera línea política en ninguna circunstancia. “Cuando uno se va, se va. Y yo me marché de esto hace ya casi cuatro años”, concluyó.

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