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Observatorio continuo de Key Data para 'Público'

Sondeos electorales Sánchez revalidaría en las europeas su primer puesto a mucha distancia de Casado y Rivera

Repetimos. Aunque con números totales de votos inferiores, al reducirse la movilización izquierdista de abril para evitar un Gobierno del 'trifachito', el PSOE repetirá el mismo porcentaje de votos válidos, con más de 11 puntos de ventaja sobre el PP y 13 sobre Cs. Unidas Podemos y Vox quedarán casi al mismo nivel que en el 28A, pero los partidos independentistas catalanes lograrán un notable éxito, según las estimaciones de Key Data para 'Público' que evalúan una decena de sondeos.

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Estimación de escaños de los partidos españoles en la Eurocámara tras las elecciones del 26M según Key Data.

La clara victoria de Pedro Sánchez en las generales no ha sido un hecho puntual, sino que el resurgimiento del PSOE como primera fuerza política se va a asentar con la reválida de las elecciones europeas, en un escenario global con un sistema proporcional puro y una sensación de lejanía de los electores que les anima a votar con menos temores y más alegría.

Esta aparente lejanía tiene como consecuencia, también, que históricamente sean las elecciones con menor participación. No suele llegar al 50%. Sin embargo, en esta ocasión la participación, presumiblemente, será mucho mayor al coincidir con municipales y autonómicas, circunstancia que sólo sucede una vez cada veinte años. Aunque quedará lejos del nivel alcanzado el 28 de abril.

Esto es lo que prevé el gabinete demoscópico Key Data, en su Observatorio Continuo para Público, tras ponderar los últimos diez grandes sondeos sobre las elecciones europeas del próximo 26M –incluidas las tres elaboradas por la propia Eurocámara y el último Barómetro del CIS–, mediante un complejo desk research que predice, en cualquier caso, un importante aumento de la participación: más de 18 puntos superior a la de 2014, tal como se aprecia en la siguiente tabla completa:

Tabla completa de estimaciones de Key Data para las europeas del 26M, comparadas con los resultados de 2014.

A pesar de cierta desmovilización de la izquierda, Sánchez se vería beneficiado por el aura del ganador

Estas cifras constatan que, según los cálculos de Key Data, el PSOE obtendría en Europa una cómoda ventaja, ya que, a pesar de esa cierta desmovilización de la izquierda, Sánchez se vería beneficiado por el aura del ganador y seguiría concentrando el voto de la izquierda.

Unidas Podemos quedaría en una posición muy similar a la que tuvo el 28 de abril, incluso perdiendo unas décimas de los votos válidos a pesar del acierto de la postura contenida y prudente de Pablo Iglesias que ha impedido una fuga mayor hacia un Partido Socialista triunfador.

Eso se aprecia en las transferencias de votos con respecto a lo ocurrido en las últimas generales: el PSOE arrebataría unos 560.000 votantes a la formación morada, pero también se llevaría 214.000 votos azules (PP) y más de 50.000 naranjas (Cs).

La incontestable victoria de Sánchez –al que hace dos años se daba por muerto políticamente– se ha transformado en un gigantesco fenómeno aspirador de votos, propulsando al PSOE hasta otra división electoral, por encima de los seis o siete millones de votos, y dejando a sus tres principales rivales rezagados en la categoría de los tres a cuatro millones de sufragios cada uno.

De perdidos, muchos votantes de la derecha se han arrojado de nuevo al río grande del Partido Popular, que repuntaría ligeramente y mantendría la segunda posición, aunque seguido muy de cerca por Ciudadanos. Las actitudes y posicionamientos en campaña de los líderes de estas dos formaciones en pugna por capitanear la oposición podrían decidir si hay o no sorpasso.

La sensación de que Vox no ha cumplido sus expectativas rebajarían en medio punto su resultado de las generales del 28A

En cuanto a Vox, probablemente debido a la extraña sensación de expectativas no cumplidas –que pueden ayudar a PP y Cs entre los electores más conservadores, reduciendo ligeramente el resultado de las huestes de Santiago Abascal– entraría en el Parlamento de Bruselas con sólo seis escaños y perdiendo medio punto de su voto en las generales. De esta manera se frustrarían de nuevo sus planes de dar una campanada en Europa, aprovechándose de esa volubilidad de los votantes a la Eurocámara, que ya impulsó a candidatos tan exóticos como Jesús Gil o José María Ruiz Mateos.

En cambio, es más que probable que los partidos independentistas catalanes consigan un notable éxito el 26 de mayo. Ahora Repúblicas, partido liderado por Esquerra (ERC), conseguiría al menos dos escaños, y Carles Puigdemont, a pesar de no concurrir esta vez en coalición con otros partidos nacionalistas conservadores (PNV, CC…), obtendría su acta de diputado europeo. Otra cosa es cómo la recoge.

También conseguiría un escaño CEUS (Coalición por una Europa Solidaria), que reúne al PNV, Coalición Canaria, Compromiso por Galicia, Geroa Bai, Proposta per les Illes y Demòcrates Valencians.

Incluso Compromís per Europa –que encabeza Compromís junto a Nueva Canarias, Més per Mallorca, Coalición por Melilla, Iniciativa del Pueblo Andaluz, Izquierda Andalucista y Verdes de Europa– podría haber obtenido un escaño, si finalmente Reino Unido hubiera llegado a tiempo de abandonar la Unión Europea antes de los comicios y los escaños españoles pasasen de 54 a 59 tras el reajuste pos-Brexit.

Así, las elecciones europeas confirmarían el fin del bipartidismo –con una inicial preeminencia socialista– y el auge de los nacionalismos y del populismo, que marcan los nuevos tiempos de la política española.

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