La segunda denuncia contra Errejón da oxígeno a Mouliaá frente a su "juicio paralelo": "Se sentirá menos sola"
Este nuevo caso, aunque guarda muchas similitudes con respecto a los hechos denunciados en octubre de 2024, discurrirá por otros cauces, es decir, no influirá en la primera causa.
Juristas consultadas por este medio celebran que la nueva denuncia se haya presentado ante un juzgado especializado en violencia sobre la mujer, algo que también "marca la diferencia".

Madrid-
Cuando Elisa Mouliaá dio marcha atrás en su pretensión de retirarse como acusación particular en la causa contra el expolítico Íñigo Errejón por presunta agresión sexual, hizo un llamamiento "a todas las víctimas por las que" ella habría denunciado que se sumen a ella, "al menos de forma anónima".
Cabe recordar que Mouliaá dio el paso de denunciar a Errejón en octubre de 2024, después de que este dimitiera entre acusaciones de violencia machista, a raíz de que la periodista Cristina Fallarás publicara el testimonio de una mujer que describía una situación de violencia sexual perpetrada por un político de Madrid.
"Yo lo único que hice fue decir que esto era verdad para proteger a las mujeres. Así que lo que ha pasado conmigo es vergonzoso, porque se ha generado un sistema de descrédito, de burla, sacando bulos", denunció la actriz al tiempo que cargó contra la Fiscalía por proponer la absolución del exdirigente de Sumar.
Menos de un mes después, una segunda mujer ha denunciado a Errejón por una presunta agresión sexual, cuyos hechos ocurrieron ocho días después de la agresión denunciada por Elisa Mouliaá. Este nuevo caso –y a la espera de que la denuncia sea admitida o rechazada–, aunque guarda muchas similitudes con respecto a los hechos denunciados en octubre de 2024, discurrirá por otros cauces.
No obstante, juristas consultadas por este medio coinciden en que el hecho de que se haya presentado una nueva denuncia y la nueva forma de proceder, aunque no influirá en el proceso judicial relacionado con Mouliaá, servirá para darle oxígeno frente al "juicio paralelo" al que se ha visto sometida desde que se identificara como presunta víctima de Errejón.
Y es que, el letrado que lleva la acusación, Alfredo Arrién, el mismo que eligió Elisa Mouliáa en su proceso, ha pedido expresamente "la protección y confidencialidad absoluta de la identidad de la persona denunciante", y ha interesado que sus datos personales "no sean revelados ni incorporados a actuaciones accesibles a las partes, salvo en los supuestos legalmente imprescindibles y bajo las debidas garantías", según recoge la denuncia a la que ha tenido acceso Público.
"Queda claro que proteger la identidad de la víctima y no sobreexponerla en medios, incluso dentro de su entorno, es una garantía para el procedimiento y evitar así un juicio paralelo", comenta la magistrada Carla Vallejo. "La situación de la víctima que se expone y en la que se permiten otras valoraciones se tiene que evitar a toda costa", agrega la jueza del orden penal en referencia a Mouliaá.
La abogada Beatriz Duro también se pronuncia en esta dirección: "Con la situación que ha tenido Mouliaá, lo más lógico es buscar el anonimato". La jurista feminista opina que Elisa Mouliaá "se sentirá menos sola en este camino; estará más acompañada y respaldada, que es lo que reivindicaba". Por tanto, "si se preserva su identidad y no hay juicio paralelo, se incentiva que más víctimas puedan denunciar", añade.
La jurista y experta en violencias machistas María Naredo destaca que esta segunda denuncia apuntala aquello que Mouliaá puso encima de la mesa. "Esto no es una mujer que de pronto, después de unos años, decide arremeter contra este político, sino que realmente había una serie de relatos sobre Errejón".
Dos denuncias, un mismo "patrón"
Una cosa está clara, y es que las denuncias no se pueden unificar. "Para unificar los casos se debe tratar de delitos conexos, como la trata de seres humanos, pero los delitos sexuales tienen entidad propia suficiente porque son denunciantes distintas y lugares distintos", explica la magistrada Vallejo.
Cabe recordar que el juez instructor del primer caso, Adolfo Carretero, suspendió la asistencia prevista de Errejón para recoger el auto de apertura de juicio oral, a la espera de que la Audiencia Provincial se pronuncie sobre el recurso presentado por la defensa del exdiputado contra su procesamiento.
"El hecho de que haya más de un procedimiento contra Errejón no debe influir, aunque sean hechos similares, porque supondría aplicar un prejuicio", señala Vallejo. No obstante, "aunque no afecte al otro proceso, a nivel social, [la nueva denuncia] da más fuerza, sobre todo a ellas mismas. Es reconfortante ver que no están solas. Es una buena noticia y ojalá se lleve a cabo un proceso lo más tranquilo posible", desea Beatriz Duro.
A pesar de que son dos causas individuales, las dos denuncias dan cuenta de que "hay muchas mujeres que han sido víctimas de un patrón de masculinidad violenta de este señor, y no están calladas porque el relato ya lo han hecho de manera anónima en redes, pero han visto que el acceso a la justicia es diferente", agrega María Naredo en declaraciones a este medio.
¿Otra instrucción diferente?
A diferencia de la denuncia de Mouliaá, cuyo proceso ha sido instruido por el Juzgado de Instrucción número 47 de Madrid, la nueva denuncia se ha presentado ante la sección de la violencia sobre la mujer del tribunal de instancia de Madrid. "Es algo que podemos celebrar porque esperamos que se aplique la mayor protección a la víctima", señala Vallejo.
En esta línea, Naredo destaca el hecho de que las violencias sexuales se instruyan y se enjuicien en órganos especializados, un logro introducido en la ley de libertad sexual y que se hizo efectivo el pasado mes de octubre. De esta manera, tanto el juez instructor como el resto de actores que intervienen en el proceso, como los servicios forenses o la Fiscalía, deben tener especialización en la materia.
"Evidentemente, esto marca la diferencia. Sin decir, por supuesto, que todos los jueces de violencia están super formados o tengan la perspectiva de género que tengan que tener pese a lo marca la ley. Hay un peldaño en términos de justicia especializada que sí se ha subido ahora", comenta Naredo.
En la retina, el polémico interrogatorio del juez Carretero a la actriz, con preguntas misóginas. Su conducta, de hecho, provocó la avalancha de quejas al CGPJ. Por otro lado, Naredo y Duro recuerdan el papel de la Fiscalía en el primer caso al posicionarse del lado del político, "lejos de impulsar el proceso judicial y de abrir paso en el acceso a la justicia" de la víctima.
"No porque sea especializado te libras de que haya preguntas inapropiadas en el interrogatorio", dice Duro. En todo caso, tiene claro que esta segunda denuncia formalizada contra el exdirigente de izquierdas da "más validez aún" a los diferentes testimonios plasmados de manera anónima. "Se ratifica que lo que Mouliaá mantenía es verdad en tanto que hay otras personas que dicen lo mismo", zanja esta jurista.


Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.