El experimento de la Vespa: por qué el estrés nos impide atar cabos
Los pequeños olvidos y descuidos son frecuentes en el día a día; y pueden estar profundamente ligados a los niveles de estrés que sufrimos.

Madrid-
La memoria es uno de los elementos más fascinantes del cerebro, sin duda alguna parte fundamental de la experiencia humana. En líneas generales, la ciencia ha logrado desenmarañar su funcionamiento. Resumiéndolo mucho: el cerebro traduce lo que vivimos en patrones de actividad entre neuronas y, si se repiten o son importantes, refuerza esas conexiones. Posteriormente, al recordar, vuelve a activar ese patrón para reconstruir, más o menos, la experiencia original. Esa sería la base, aunque hay más factores que entran en juego.
De hecho, es habitual que en el día a día se experimentan pequeños olvidos o descuidos difíciles de explicar. Asuntos como dónde hemos dejado las llaves o no recordar una cita importante. Generalmente, estos despistes se suelen achacar al cansancio. Sin embargo, una investigación de la Universidad Lars Schawabe de Hamburgo, publicada en la revista científica Science Advances, ha descubierto el rol importante que juega el estrés en estas situaciones. ¿Cómo lo ha hecho? Realizando un estudio de resonancia magnética funcional a 121 participantes.
Por qué el estrés nos impide atar cabos
Los resultados fueron concluyentes: el estrés psicosocial altera la forma en que el hipocampo vincula los recuerdos, lo que dificulta que el cerebro establezca asociaciones entre eventos separados y extraiga conclusiones. Para comprenderlo es preciso interiorizar cómo una persona practica la integración de la memoria a diario. Un proceso que los investigadores explican de la siguiente manera: "Si un amigo te muestra su nueva Vespa azul y luego ves la misma scooter estacionada frente a la biblioteca de la universidad, podrías inferir que tu amigo está estudiando dentro".
Además, es preciso conocer que la integración de la memoria ocurre en el hipocampo, una región cerebral con muchos receptores sensibles a los mediadores del estrés. Con estos dos conceptos claros se puede comprender en que consistió el estudio.
El experimento de la Vespa: así se bloquea el hipocampo ante una situación de tensión psicosocial
El experimento se dividió en dos días. El primero de ellos, los participantes observaron pares de imágenes para crear asociaciones AB. Para comprenderlo mejor; en la analogía de la Vespa esta fase corresponde a la etapa en la que la persona aprende a asociar la moto azul a su amigo. Paralelamente, entre los días 1 y 2 del experimento, los participantes del grupo de control se sometieron a pruebas de estrés, fundamentales para conocer su situación.
Llegado el segundo día del experimento. En esta ocasión, los participantes observaron pares de imágenes con asociaciones de imágenes BC. O, en la analogía de la Vespa, es el momento en el que el individuo observa una Vespa azul en la puerta de la biblioteca.
Ahora llega lo interesante. Los investigadores observaron la actividad del hipocampo de los participantes al ver asociaciones AC en pares de imágenes. Es decir, este sería el momento de inferir que nuestro amigo está en la biblioteca, pues la Vespa azul está aparcada en la puerta. Sin embargo, los resultados arrojaron que, en general, los participantes estreados fueron incapaces de realizar la conexión AB con la BC.
Dicho bajo la analogía de la Vespa, los experimentos revelaron que el estrés agudo puede disociar el conocimiento de una persona de que su amigo tiene una Vespa azul de la inferencia de que su amigo está en la biblioteca con la misma Vespa estacionada afuera. “Nuestros hallazgos demuestran que el estrés agudo dificulta un mecanismo clave de integración de la memoria, con amplias implicaciones para los ámbitos educativo, legal y clínico”, explicaron los autores.


Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.