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Abusos en el seno de la Iglesia Expertos de la ONU piden a la Iglesia Católica que se "abstenga de obstruir" los procesos por abusos sexuales

La organización también recuerdan la obligación de los Estados, tal como se establece en los estándares internacionales de derechos humanos, de asegurar justicia, verdad, reparación a las víctimas y garantías de no repetición.

Vista de la Ciudad del Vaticano
Vista de la Ciudad del Vaticano. Yara Nardi / REUTERS

Los expertos en derechos humanos de la ONU han instado al Vaticano a tomar todas las medidas necesarias para prevenir el abuso sexual contra los niños en las instituciones católicas, y para garantizar que los responsables rindan cuentas y se haga una reparación a las víctimas, y le piden que "se abstenga de prácticas obstructivas".

En una carta a la Santa Sede en abril de 2021 y publicada este lunes 21 de junio, los expertos expresan su "mayor preocupación por las numerosas denuncias en todo el mundo de abuso sexual y violencia cometidas por miembros de la Iglesia Católica contra los niños, y por las medidas adoptadas por la Iglesia Católica para proteger a presuntos abusadores, encubrir delitos, obstaculizar la rendición de cuentas de los presuntos abusadores y evadir las reparaciones debidas a las víctimas".

En concreto, los expertos señalan su preocupación por las "persistentes alegaciones de obstrucción y falta de cooperación de la Iglesia Católica con los procesos judiciales internos para evitar la rendición de cuentas de los perpetradores y la reparación a las víctimas".

También se refieren a los concordatos y otros acuerdos negociados por la Santa Sede con los Estados que "limitan" la capacidad de las autoridades civiles para preguntar, obligar a la producción de documentos o enjuiciar a personas asociadas con la Iglesia Católica.

Los expertos señalan su preocupación por las "persistentes alegaciones de obstrucción y falta de cooperación de la Iglesia Católica

"Instamos a las autoridades de la Santa Sede a que se abstengan de prácticas obstructivas y a que cooperen plenamente con las autoridades judiciales y policiales civiles de los países interesados, así como a que se abstengan de firmar o utilizar los acuerdos existentes para evadir la responsabilidad de los miembros de la Iglesia acusados de abuso", apostillan.

También expresan su preocupación por los continuos intentos de los miembros de la Iglesia Católica de "socavar" los esfuerzos legislativos para enjuiciar a los delincuentes sexuales infantiles en las jurisdicciones nacionales, así como por "presionar" para preservar los plazos de prescripción de estos delitos, que impide que las víctimas puedan denunciar a la edad adulta.

"Instamos a los miembros de la Iglesia Católica a que se abstengan de implementar prácticas que reduzcan el acceso de las víctimas a la justicia por las violaciones que han sufrido", agregan.

La ONU pide al Vaticano una mayor colaboración

Los expertos de la ONU acogen con beneplácito las recientes reglas establecidas por la Santa Sede para abolir el secreto pontificio en casos de abuso sexual y permitir la denuncia de tales casos y la presentación de documentos a las autoridades civiles de las jurisdicciones involucradas. Sin embargo, observan con pesar que la solicitud de denunciar los delitos a las autoridades civiles aún no es obligatoria y les instan a que lo hagan lo antes posible.

También se refieren a los primeros procesamientos ante el Tribunal Penal del Vaticano por abuso sexual y encubrimiento. "Instamos a las autoridades pertinentes a que procesen penalmente todos los supuestos casos de abuso sexual infantil o encubrimiento, enviando así una señal clara a todos los miembros de la Iglesia Católica de que tales violaciones nunca más serán toleradas", precisan.

Los Estados deben "asegurar la verdad y la justicia"

Además, añaden que, "dado que estas violaciones, y su encubrimiento, supuestamente se han cometido durante décadas en un gran número de países del mundo", observan "con gran preocupación la aparente omnipresencia de la violencia sexual infantil" y "la aparente práctica sistemática de encubrir y obstruir la rendición de cuentas de los presuntos abusadores que pertenecen a la Iglesia Católica".

Al respecto, recuerdan la obligación de los Estados, tal como se establece en los estándares internacionales de derechos humanos, de asegurar justicia, verdad, reparación y garantías de no repetición ante las graves violaciones de derechos humanos.

Esta carta siguió a una comunicación anterior enviada por el Relator Especial sobre la venta y explotación sexual de niños en abril de 2019, y a un comunicado de prensa en diciembre de 2019 instando al Vaticano a intensificar las medidas para poner fin al abuso infantil.

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