Público
Público

Ada Colau Barcelona atrasa un año más la nueva perrera a causa de la pandemia

Pese a que el compromiso de Colau es licitar la obra antes de finalizar el mandato, la construcción del nuevo Centro de Acogida de Animales de Compañía acumula más de 20 años de espera.

El Centro de Acogida de Animales de Compañía de Barcelona. Ferran Espada.
El Centro de Acogida de Animales de Compañía de Barcelona. Ferran Espada. Ferran Espada / Público

PAULA ERICSSON NAVARRO

La construcción de un nuevo Centro de Acogida de Animales de Compañía de Barcelona (CAACB) es un asunto pendiente que diferentes administraciones han evitado encarar desde los años 90. Con la ubicación definida en Vallbona, el equipo de Ada Colau asegura que licitará la obra antes de que finalice su mandato en 2023, pero no hay ninguna partida para ejecutar su construcción de cara al 2021 "debido a las prioridades que marca la pandemia".

La presidenta y portavoz de la Asociación Defensa Derechos Animal (ADDA), Carmen Méndez, se indigna frente al retraso de la construcción de un nuevo CAACB. La reivindicación de "un centro de acogida digno" empezó en 1997, desde que se constituyó el Consell Municipal de Convivència, Defensa i Protecció dels Animals, recuerda Méndez, quien insiste que el centro actual, construido el 1972 en la carretera de l’Arrabassada, no "tiene las condiciones físicas para acoger a animales".

Después de que se consiguiera que en el CAACB se dejara de sacrificar a animales, en 2008 la entonces quinta teniente de alcaldia de Medio Ambiente, Imma Mayol (ICV-EUiA), se comprometió a hacer un nuevo centro de acogida en el parque de l’Oreneta, en el barrio de Pedralbes. Pero cerca había unas escuelas de alto standing que se opusieron, así que en 2009 propuso situarlo en el cementerio de Montjuïch, opción que también se desestimó.

"Es la segunda legislatura y el centro sigue pendiente. Es el gran fracaso de la Barcelona amiga de los animales"

Durante la etapa de Xavier Trias en la alcaldía de Barcelona (2011-2015), se firmó un convenio urbanístico de colaboración entre el Ayuntamiento de Barcelona, el Ayuntamiento de Montcada i Reixach, el Consorcio del Besòs y el Consorcio del Parque Natural de Collserola para construir el nuevo centro de acogida de animales de compañía en el barrio de Vallbona (justo en el límite entre Barcelona y Montcada). Aunque el pacto se cerró en 2014, el centro sigue sin construirse. "Estamos a mitad de la segunda legislatura y continúa pendiente", critica Méndez. "Este es el gran fracaso institucional de la Barcelona amiga de los animales", denuncia.

Ante las pregunta de El Quinze, fuentes del consistorio de la capital catalana han detallado que "la idea es licitar y adjudicar antes de acabar el mandato. En 2021 no hay ninguna partida para la ejecución del CAACB, debido a las prioridades que marca la pandemia". La web del Ayuntamiento indica que el centro actual no da una respuesta "positiva a las necesidades de los perros, gatos y hurones perdidos y abandonados en la ciudad". Mientras no se aprueba la construcción del nuevo equipamiento, se ha realizado un plan de mejora del CAACB actual, que ha contado con una inversión de 130.000 euros.

Los pactos entre Barcelona y Montcada i Reixac

El concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Montcada i Reixac, Jordi Sánchez, puntualiza que el convenio urbanístico para el equipamiento, firmado el 5 de noviembre de 2014, contempla una serie de obligaciones. En primer lugar, acabar con el barraquismo que había en El Torrent del Cargol, lo que tuvo un coste de 1,1 millones. Otra de las condiciones era recuperar arquitectónica y socialmente el histórico Rec Comtal, situado entre los barrios de Can Sant Joan (Montcada i Reixach) i Vallbona (Barcelona), lo que supuso cerca de otro millón.

Otro de los pactos es mejorar la conectividad entre los barrios de Ciutat Meridiana y Can Cuiàs, aunque el Ayuntamiento de Barcelona dice que su ejecución no está en el convenio pero "hay buena disposición para abordarlo". Según el consistorio de la capital catalana, este proyecto tiene un presupuesto de 60.000 euros. En total, la suma supera los dos millones. Además, una vez construido el centro, Montcada ha reclamado a Barcelona que se encargue de la gestión de los animales abandonados.

¿Cómo será el nuevo centro de acogida?

Después de tantos pactos, obras y cambios de gobierno, ¿cómo será, el nuevo centro de acogida? Sánchez explica que el diseño aprovecha las curvas de nivel y la pendiente del valle, por lo que, tal y como había reclamado ADDA, las jaulas tendrán el techo verde y se construirían en pendiente, una detrás de otra, y los animales no se verán entre ellos, evitando así el estrés que eso les provoca. Pero esta no es la única demanda de los animalistas. "Nuestra reivindicación es que no sea un centro de jaulas y ya está, sino que haya actividades y que la gente pueda visitarlo de una forma agradable y cómoda, que los animales tengan buenos espacios", apunta Méndez. En ese sentido, en el centro se prevén espacios de divulgación, pero aún no se sabe cómo se distribuirán.

El trabajo de los más de 150 voluntarios del centro es "esencial" para los animales

Por otro lado, Méndez denuncia que, aunque se han reunido con miembros del consistorio para abordar otras temáticas, el Ayuntamiento no les ha mostrado el nuevo anteproyecto del espacio. Pese a ello, en la web del consistorio se especifica que se ubicará en la finca conocida como la Torre Doña Juana, con una superficie de más de 90.000 m², junto al cementerio de Collserola. En total, el nuevo CAACB ocupará 22.075 metros cuadrados.

¿Y qué opinan en el centro actual? La responsable del Departament de Gestió i Protecció dels Animals del Ayuntamiento de Barcelona y encargada del CAACB, Anna Ortonoves, prefiere no evaluar la construcción del nuevo centro, pero tiene la esperanza de que esta administración la lleve a cabo. Con una gran pasión por su trabajo, explica que actualmente hay unos 110-120 perros, pero insiste en que, más allá del espacio, la entrega de los más de 150 voluntarios es "esencial". Apunta que los perros salen a pasear una vez al día, menos en el caso de estar enfermos, que entonces lo hacen "las veces que sea necesario". "Ojalá pudiésemos sacarlos más veces al día", lamenta.

Más noticias