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Ayuso priorizó a las congregaciones  religiosas frente a las residencias y a los sanitarios como marcaba el protocolo

La Comunidad de Madrid dio trato de favor a los centros religiosos, a los que administró más de 1.500 dosis en diciembre.

Varias religiosas de vacunan.
Varias religiosas de vacunan. EFE

Cuando a finales de diciembre el resto de España comenzó a vacunar a las residencias y al personal de primera línea, la Comunidad de Madrid decidió empezar por las congregaciones religiosas en contra del protocolo marcado por Sanidad.

Así lo denuncia la Asociación Madrileña de Enfermería (AME) que tilda esta vacunación de "irregular". El procedimiento se realizó mediante un contrato urgente con Cruz Roja, como se puede observar en el documento publicado en el Portal de Transparencia de la Comunidad de Madrid.

Según publica la Cadena Ser, un informe confirma que se priorizó la administración de 1.585 dosis vacunas en diversos conventos frente a los colectivos vulnerables establecidos y dos meses antes que los grandes dependientes. 

Después de que cerca de 20.000 ancianos murieran en las residencias madrileñas y la polémica que suscitaron los protocolos de no derivación hospitalaria, el Gobierno regional decidió dar trato de favor a Las Carmelitas descalzas, las Hijas de la Caridad o, entre otros, la Misioneras Eucarísticas de Nazaret.

"El protocolo marcó en diciembre tres grupos. El primero eran las personas mayores de las residencias y el personal de esas residencias, el segundo era el personal sanitario y el tercero era el personal sanitario y sociosanitario", declara Víctor Jiménez, presidente de AME, que elaboró la denuncia.

La vacunación en las congregaciones comenzó el 27 de diciembre pero se detuvieron justo cuando acabó el año. Por el contrario, tanto la vacunación en residencias de ancianos como a los sanitarios prosiguió en enero y febrero. No fue hasta marzo de este año que continuaron con los centros religiosos.

No era su turno y no tuvieron que desplazarse.

Desde la AME denuncian que frente a los beneficios otorgados a las congregaciones fuera del protocolo establecido, los mayores de 80 años que no vivían en residencias tuvieron que esperar hasta finales de febrero. Además, se tuvieron que desplazar porque en ningún momento existió la vacunación a domicilio.

Los más mayores se dirigían a sus respectivos centros de salud, pero personas  60 años se veían obligadas a dirigirse hasta el Hospital Isabel Zendal o el Wanda Metropolitano. "Los grandes dependientes, personas encamadas, no fueron vacunadas hasta marzo porque la Comunidad no tenía un protocolo específico para vacunar a domicilio", lamenta Jiménez.

Madrid las llama "Residencias para religiosos"

En las condiciones del contrato con Cruz Roja se justificaba que "eran residencias", pero la Cadena SER  ha contactado con algunas de las congregaciones implicadas y todas niegan ser una residencia de ancianos.

La Comunidad de Madrid justifica la decisión de vacunarles a partir del mes de marzo porque eran "residencias para religiosos" y  "el 90,2% de los residentes de los centros de ancianos estaban vacunados". 

Esta mañana la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se ha pronunciado vía 'Twitter' sobre la información. "También se han vacunado en otras zonas de España. Muchas de estas personas son muy mayores. No hubo prioridad. Estas personas hacen una labor impagable y siempre, en otras crisis, también las cuidaremos", ha justificado.

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