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Beatriz Neila Santos "Los patrocinadores cierran las puertas a las mujeres directamente" 

Beatriz Neila Santos, piloto de motociclismo, asegura que "cuesta que los sponsors confíen en chicas porque tienen miedo a que no lo vayamos a hacer bien o fracasemos y nos cierran las puertas directamente antes de confiar en nosotras". 

La piloto Beatriz Neila

Nuria Coronado Sopeña

Hay quien nace predestinada para convertir su pasión en su vida. Beatriz Neila, es sin duda alguna, un gran ejemplo de ello. Y es que esta joven de 17 años -de la localidad madrileña de Arganda del Rey- tuvo claro desde que apenas le salieron los dientes que lo de las muñecas no iba con ella. "Para mí no había mejor juguete que la moto que mis padres le habían regalado a mi hermano", recuerda.

A ella le daba igual que sus progenitores le dijeran aquello de que "las motos eran para chicos" o que se podía hacer daño. "Sus palabras no me importaron. La muñeca rosa les dije ¡que para ellos que yo me subía a la moto!", reconoce. ¡Y menos mal que lo tuvo así de claro! La determinación de Neila la llevó a apuntarse junto a su hermano a una escuela de mini motos. "¡Y mis padres vieron que lo mío era pasión de verdad! ¡Iba mejor que él!", sonríe al rememorar esos viejos tiempos.

El mundo en dos manos

Desde entonces no hay quien la apee de ella. Y es que cada vez que se enfunda en su traje, baja la visera del casco y arranca, siente la libertad más absoluta. "Siento el poder en mis manos. Cada vez que monto en mi moto y corro me olvido del mundo y me siento libre. Me siento yo", recalca.

Beatriz Neila en sus primeras clases

Su don es tal que ha conseguido romper techos de cristal quemando gomas por cada pista sobre la que acelera. Es una de las pocas mujeres españolas que corren como profesionales. "Somos solo tres chicas en un mundo de hombres: Ana Carrasco, María Herrera y yo". Un tridente femenino que es el reflejo del machismo que impera en el mundo del motor. "Aunque ahora ya se ven más niñas entrenando y compitiendo en otras categorías lo cierto es que este es un mundo muy masculino aun".

Como muestra nos pone el ejemplo de lo que cuesta que los patrocinadores inviertan dinero en ellas. "Da igual que hagas un 15 que, si hay un chico que ha logrado lo mismo que yo o incluso ha hecho un 40, las marcas apuestan por ellos en lugar de una chica". La razón para Neila es el miedo al talento femenino. "Cuesta que los sponsors confíen en chicas porque tienen miedo a que no lo vayamos a hacer bien o fracasemos y nos cierran las puertas directamente antes de confiar en nosotras", recalca. "Es una pena".

Un futuro incierto

Y sin dinero la cosa pinta mal para esta joven madrileña. "A estas alturas del año todavía no he conseguido ningún sponsor que apueste por mí". Y lo que necesita no es moco de pavo. "Estar en primera categoría supone contar anualmente con unos 90000 euros para poder entrenar y luego correr en los principales circuitos".

Un coste que no puede pedir asuma su familia ya que, a pesar de tener la cadena de peluquerías Tarifa Plana, es demasiado para ellos. "Hasta ahora ellos me han ayudado desde que era pequeña. También hemos conseguido que marcas como Yamaha confiaran en mi y aportaran unos 40000 euros la temporada, pero mis padres trabajan muy duro para mantener el negocio, ayudarme a mi y también a mis hermanos. Es ya inasumible", dice.

"Estar en primera categoría supone contar anualmente con unos 90000 euros para poder entrenar y luego correr", asegura Neila

"Bastante es todo el esfuerzo económico que ya han hecho por mi y el apoyo emocional que me dan. Ellos, junto a mi hermana y mi hermano, están siempre ahí. Somos un equipo de cinco. Cada enfado, cada derrota y también cada triunfo son los que nunca fallan. Sin su apoyo nada de esto habría sido posible", recalca.

Pero como Beatriz no es de tirar la toalla ella sigue con la esperanza de conseguir a financiación para correr el 2020 y más. "De aquí a fin de año, que es cuando las marcas disponen de presupuesto para el año que viene, voy a seguir llamando a las puertas y mandando propuestas. Acabo de ponerme en contacto con L’Oreal y Evax. Muchas veces pasa que las empresas no saben que tienen hasta un 40% de descuento en el Impuesto de Actividades Económicas si ayudan a alguien a cumplir sus sueños", dice.

En ese llamar a puertas hay algo que a Beatriz la rechina. "Para otras marcas que no tienen que ver con lo femenino me da rabia tener que venderme por ser chica o que me apoyen por serlo porque ahora queda bien. Yo solo quiero que me reconozcan por mi talento, por todo lo que les puedo ofrecer y puedo dar corriendo y ganando. He sido por ejemplo la primera mujer que ha participado en la Master Camp, una cita que ya va por séptima edición y que organiza el italiano Valentino Rossi en su rancho", destaca.

"Yo solo quiero que me reconozcan por mi talento, por todo lo que les puedo ofrecer y puedo dar corriendo y ganando", dice la piloto

Donde tampoco encuentra apoyo financiero en el Ayuntamiento de Arganda del Rey donde vive. "Solo me sufraga el gimnasio al que voy a entrenar que son seis euros al mes". Y entre el bochorno y la incredulidad que le produce reconocer su invisibilidad añade que esta situación le causa pena ya que ella "en cada carrera presumo de nombrar de dónde vengo. Estoy haciendo publicidad, pero ni aun así se animan a aportar algo más", añade.

Y ya que no le dan dinero preguntada por si le ofrecen apoyo de otro tipo responde que tampoco. "Nunca me han hecho un reconocimiento público. Soy una de las pocas pilotos que hay en España y tampoco me han llamado nunca para hacer un evento", dice. Y no es el único. El centro comercial Tres Aguas, en Alcorcón, donde sus padres regentan una de las peluquerías, tampoco se ha animado a apoyarla. "Hay veces que me hago vídeos mientras me peino y digo que estoy en el centro comercial, pero nada".

De no salir ninguna marca que apueste por ella llegará un momento muy duro para la corredora. "Tendré que abandonar la competición y solo entrenar. Sin apoyo económico no se puede hacer nada. Sería un enorme fracaso. Una gran frustración", responde resignada.

Competir con ellos

Neila, cuyo ídolo es Mark Márquez, reconoce que llegar a dónde ha llegado le ha servido para darse cuenta de lo que su ejemplo significa para otras niñas y jóvenes. "Es muy importante tener referentes. Ana Carrasco y María Herrera con quienes ahora corro eran mis grandes ejemplos. Quería ser como ellas. Me acuerdo de la ilusión que me hacía pedirles un autógrafo o una foto cuando era más pequeña y ahora estoy corriendo con ellas. Ahora otras niñas pequeñas y chicas más jóvenes hacen lo mismo conmigo cuando me ven y me parece muy bonito. Es necesario ver a otras chicas para poder reconocerse en ellas y seguir el ejemplo".

"Las tres sabemos lo que significa competir en un mundo donde las mujeres apenas existimos", dice Neila

De Carrasco y Herrera habla maravillas. "Somos rivales en el circuito y compañeras fuera de él. Las tres sabemos lo que significa competir en un mundo donde las mujeres apenas existimos", dice. Un mundo en el que "tenemos que esforzarnos el doble o más que ellos" y donde la piloto ha tenido que escuchar "desde insultos de los padres porque había adelantado a su hijo o sacado mejor posición, a chicos que dejaban de hablarme porque les ganaba", recuerda. "Yo quiero las mismas oportunidades que tienen ellos, que me traten de igual a igual. Que si hay un pique o me tienen que adelantar lo hagan. Esto va de competición, de talento y destreza, no de si quien se suba a una moto es un chico o una chica".

Por eso mismo esta joven deportista tiene muy claro que va seguir sumando por la igualdad de oportunidades. "Voy a a luchar siempre por ella. Ahora estoy en segundo de bachillerato, pero quiero estudiar Marketing y Dirección de Empresas para el día de mañana montar mi propio equipo de motos y no tener que depender de nadie", finaliza.