Uno de cada 20 estudiantes está en riesgo de desarrollar una dependencia problemática a la IA
Un estudio relaciona el fenómeno emergente de la posible adicción a la inteligencia artificial con la 'nomofobia', el miedo a no poder usar el teléfono móvil o a perder la conexión.
Entre las diversas adicciones que padecen los jóvenes en la era digital -como las apuestas, las redes sociales y la pornografía- un nuevo fenómeno ha encendido las alarmas: uno de cada 20 estudiantes presenta puntuaciones compatibles con riesgo de tener una dependencia problemática de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito educativo.
Así se desprende de un estudio científico realizado por el grupo Ciberpsicología de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), que también concluye que el 64,4% de los adolescentes ha usado alguna vez aplicaciones o web con IA y, entre éstos, el 70,4% la ha empleado para hacer deberes o estudiar.
La investigación que analiza el comportamiento de 1.905 adolescentes de entre 11 y 14 años -en la que también han participado investigadores de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y de la Universitat de València (UV)- ha puesto el nombre y medida a este fenómeno "emergente" en las aulas: la AIlessphobia.
Esta se entiende como el miedo o la respuesta de ansiedad ante no tener acceso a herramientas de IA generativa para realizar tareas educativas, ha detallado este lunes UNIR en una nota.
El investigador principal del proyecto, Joaquín González Cabrera, ha indicado que este estudio no diagnostica una adicción a la IA generativa, sino que "valida una herramienta para detectar malestar y falta de confianza académica cuando el alumnado percibe que no puede recurrir a ella en tareas educativas".
Un fenómeno dual: adicción al móvil y a la IA
La escala validada en este estudio científico mide la frecuencia de uso y desglosa la fobia en dos dimensiones fundamentales que explican por qué casi el 5% de los jóvenes están en riesgo.
"La ansiedad por la autoeficacia académica refleja el temor del estudiante a no ser capaz de iniciar o completar una tarea escolar sin el apoyo de la IA generativa", según esta investigación.
A este factor se suma la falta de confianza académica sin IA, que se refiere a la tendencia a emplear estas herramientas para revisar, confirmar o reforzar el trabajo realizado.
En conjunto, ambas dimensiones permiten evaluar hasta qué punto la IA generativa puede pasar de ser un apoyo puntual para convertirse en un recurso percibido como necesario en el estudio.
La media de edad de los 1.905 estudiantes de primero a tercero de Secundaria de 26 centros educativos españoles que han participado en este estudio ha sido de 12,6 años, de los cuales el 49,2% eran chicos, el 49% chicas y un 1,8% prefirió no responder a esta pregunta.
A diferencia de otros comportamientos digitales, la AIlessphobia no mostró diferencias relevantes entre géneros en esta muestra.
Tampoco se encontraron variaciones importantes según el curso escolar, lo que sugiere que el riesgo de fobia a la IA es un fenómeno transversal, que se instala con fuerza desde el inicio de la adolescencia, según los investigadores.
'AIlessphobia' y 'nomofobia'
La investigación ha establecido un vínculo entre la AIlessphobia y la nomofobia, el miedo intenso a no poder usar el teléfono móvil o a perder la conexión. Esto indica que la fobia a la falta de IA no es un evento aislado, sino que forma parte de un ecosistema de ansiedades digitales, donde el teléfono inteligente -smartphone- actúa como el soporte físico y la IA como el soporte cognitivo.
Los estudiantes que puntúan alto en nomofobia tienden a presentar también mayores niveles de Allessphobia, lo que sugiere que la dependencia tecnológica se está sofisticando porque "ya no solo se teme estar desconectado de los demás (redes sociales), sino estar desconectado de la capacidad de resolver problemas (IA)", de acuerdo con esta investigación.
Principales uso de la IA en adolescentes
El estudio ha desglosado en qué emplean los adolescentes la IA y ha confirmado que el entorno escolar es uno de los principales motores de uso.
La actividad predominante es la búsqueda de información para trabajos de clase, utilizada por el 66,8% de quienes habían usado IA; y un 32,5% recurre a ella para resolver dudas académicas.
Más allá del aula, los adolescentes dan otros usos a estas herramientas, como buscar información sobre temas de salud, en un 36% de los casos; el ocio, en un 14,4%; la resolución de problemas técnicos, en un 11,8%; y el apoyo en la toma de decisiones, en un 8,3%.
El riesgo identificado aparece cuando estas herramientas dejan de ser un apoyo y pasan a percibirse como un recurso necesario para estudiar o completar tareas.
Los investigadores creen que si no se interviene mediante programas de alfabetización digital y mediación parental, la IA generativa podría comprometer habilidades críticas, como el pensamiento independiente y la creatividad.
Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.