Una cadena de correos demuestra que el Gobierno de Ayuso sabía que las residencias no estaban medicalizadas durante la pandemia
En un mensaje del 20 de marzo de 2020, el firmante de los denominados como 'protocolos de la vergüenza' pidió flexibilizar los criterios para trasladar a los residentes a hospitales.

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Las residencias de mayores no estaban medicalizadas durante la pandemia como anunció el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, según unos correos que ha publicado El País, en los que el firmante de los denominados como protocolos de la vergüenza, Carlos Mur de Víu, pedía flexibilizar los criterios para trasladar a los mayores tras alertar de que el plan inicial no estaba funcionando.
En concreto, los correos revelados por este medio señalan que Mur alertaba el 20 de marzo de 2020 de que las residencias no contaban con los medios humanos ni materiales para tratar allí a los mayores, por lo que solicitaba trasladar a aquellas que se pudieran "salvar", y a las que no, "ayudarles a morir dignamente". "No deseo que ninguna autoridad tenga en su conciencia un número importante de fallecimientos evitables", añadió.
El consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, había anunciado unos días antes que las residencias serían medicalizadas, a pesar de que en los correos Mur advierte de que los protocolos previstos no se podían llevar a cabo en esas condiciones. A pesar de ello, las derivaciones hospitalarias cayeron a niveles mínimos durante ese día 20 de marzo y los siguientes, 21 y 22.
Mur describió un escenario "espantoso" en su correo electrónico, tres días después de que conocerse la muerte de al menos 19 mayores en la residencia Montehermoso, mencionada en el mensaje, y de que Ayuso asegurase que las residencias "en su práctica totalidad" estaban "todas medicalizadas".
La encargada de responder al correo, según las mismas fuentes, fue la viceconsejera de Asistencia Sanitaria y mano derecha de Ruiz Escudero, Ana Dávila, quien reprendió a Políticas Sociales por no comunicar qué médicos habían aceptado ir a las residencias de un listado de 151 voluntarios. En otro correo se informa de que Mur ya había sido avisado de que ninguno de esos profesionales podía ser contratado.
Esa misma tarde, Mur firmó un nuevo protocolo de triaje para relajar los criterios de "exclusión" para traslados a hospitales. Sin embargo, el número de desplazados siguió cayendo hasta alcanzar el mínimo de toda la pandemia en los días 20, 21 y 22 de marzo. Al menos 7.291 personas mayores murieron en residencias madrileñas durante la pandemia.
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