Cómo y por qué ha cambiado nuestra relación con el trabajo: "No hay espacio para la fragilidad, el fracaso"
El dibujante francés Fabien Toulmé ha explorado a lo largo de diferentes países cómo la simbiosis entre trabajo y vida se ha transformado, sobre todo en las nuevas generaciones. El experto Eduardo Vara sostiene que los jóvenes han aprendido a poner antes sus propios límites.

Madrid--Actualizado a
El trabajo es un fenómeno tan contradictorio en la actualidad que supone una fuente de sufrimiento a la par que una forma de realización. Esa es la conclusión a la que ha llegado Fabien Toulmé, quien ha viajado alrededor del mundo para dibujar el cómic Trabajar y vivir (Garbuix Books, 2025), en donde recoge una serie de entrevistas y experiencias de personas que han cambiado su relación con el trabajo. Este artista francés preguntó a todas sus fuentes qué harían si tuvieran millones en sus cuentas bancarias. "Pensaba que me dirían que se iban a dedicar a descansar o disfrutar de la vida, pero se decantaron por trabajar en mejores ambientes, o cuidando, o ayudando al planeta", introduce. A fin de cuentas, se trata de trabajar para vivir y no de vivir para trabajar.
Toulmé recalca la diferencia en el valor que se le da al trabajo, sobre todo por las generaciones más jóvenes. "Parece que en ellas se da un reequilibrio entre el aspecto laboral y la vida personal, además de que buscan que trabajar tenga un significado", afirma. Él, nacido en 1980, todavía vivió ese ideal del trabajo como algo por lo que sacrificarse toda una vida. Según explica, este cambio en torno a su concepción ha podido venir provocado por la seguridad que se vive en los países desarrollados. "Antes pensábamos en alimentarnos y tener un alojamiento. Ahora eso está más cubierto que antes y de manera más sencilla, por lo que la incertidumbre vira hacia cuestiones menos vitales", añade.
El dibujante guioniza su propio relato a través de las respuestas que le dan las personas que entrevista a partir de la llamada Gran Dimisión que sacudió Estados Unidos y otros países del mundo durante la pandemia de la covid-19. Una de ellas desarrolla: "Fue en ese momento cuando me di cuenta de la situación. ¿Por qué tenía un trabajo que me causaba tanto estrés? Ser tan infeliz casi me había matado. ¿A partir de cuánto dinero en mi cuenta del banco consideraría que era suficiente?". Más adelante, otra entrevistada opina que "el mundo del trabajo no está construido para expresar la verdadera naturaleza de la gente. Es necesario hacerlo bien, más, mejor. Y no hay espacio para la fragilidad, el fracaso". "Al fin y al cabo, dimitir es un acto de rebeldía", añade el mismo Toulmé en su obra.
De la dimisión a la reconversión ecológica
El autor francés, en este sentido, considera que "dimitir cuestiona nuestra relación con la sociedad, con nuestros amigos y familia. Cuestiona lo que somos. Implica liberarse de las influencias, de los mandatos, para enfrentarse a lo desconocido. Es la afirmación de uno mismo". Según la socióloga especialista del trabajo Dominique Méda, que aparece como un personaje más en Trabajar y vivir, "la organización del trabajo no se construye pensando en los individuos para permitir que se expresen. Se construye con el propósito de ser rentable y, a menudo, la cuestión humana es lo último que se tiene en cuenta".
Esta misma socióloga es quien aporta cierta dosis de esperanza para lograr ámbitos laborales y una producción sana y respetuosa con el medio ambiente. Méda propugna la "reconversión ecológica" en la que la emergencia climática sería aprovechada como una palanca de cambio hacia una nueva y radical transformación de la organización del trabajo. "Yo vi que algo así era posible, pero también me percaté de que este cambio debe hacerse de manera conjunta. Si en un lugar avanzamos hacia esta reconversión y en el país vecino no hay interés en ello, este último seguirá teniendo ventaja en términos de productividad y coste", añade el mismo Toulmé.
Así pues, propone "sensibilizar a la opinión pública mundial y conseguir que la mayoría de los países adopten este enfoque, aunque con Putin y Trump queriendo perforar la Tierra e invertir en Groenlandia no parece que las cosas pinten demasiado bien".
Unos jóvenes sin descanso mental
Uno de los temas que el dibujante aborda en su obra es la manida idea de que las generaciones más jóvenes no aguantan tanto como sus predecesoras. "Quizá lo que nuestros antepasados tenían era una idea mucho más clara de sus expectativas laborales, así como unos tiempos separados y compartimentados de descanso", responde el pediatra y escritor Eduardo Vara, autor de Maldito trabajo. Sobrevivir a la cultura del sacrificio y repensar la vocación (Ariel, 2024).
Desde su punto de vista, en las últimas décadas se ha vivido un cambio en los modelos de trabajo que han aligerado la parte más física de los mismos, a la par que se ha aumentado el esfuerzo mental. "Se ha asumido que todo se puede dominar a través de la voluntad y el entusiasmo, pero eso no es así. La ciencia ha demostrado que los procesos mentales y el trabajo necesitan un ciclo de esfuerzo-descanso que debemos respetar", añade.
Si cada vez un trabajador se ve obligado a desempeñar un mayor número de funciones, lo que se denomina multitarea, "se acabará sintiendo más estresado y menos eficaz, lo que se traduce en un mayor desgaste mental", en palabras de Vara. Este escritor también menciona la Gran Dimisión y el llamado burnout (estar quemado en el trabajo) como un efecto de la pandemia, que supuso una carga de trabajo en algunas profesiones "totalmente desbordante e inasumible".
Vara considera que el mensaje que se dio en aquel momento está relacionado con lo que llama el "positivismo tóxico", un fenómeno que defiende que "con esfuerzo todo se puede conseguir", describe el experto. De esta forma, ello genera "una sensación de descontrol y falta de autoestima que golpea fuertemente en el trabajador, que se acaba culpabilizando", agrega. Según el mismo Vara, esta realidad puede llegar a tener consecuencias incluso físicas con alteraciones en el patrón del sueño, molestias intestinales y mayor riesgo de sufrir enfermedades mentales y cardíacas.
Un 'burnout' previo a la vida laboral
Las nuevas generaciones han llegado a la adultez sintiendo este burnout incluso antes de llegar a la vida laboral. "Hay jóvenes que todavía estudian y ni siquiera saben si su trabajo les permitirá cubrir el alquiler de una vivienda", enfatiza Vara. Se trata de una generación que ha vivido desde la decepción aquella cultura de que cuantos más estudios y títulos, todo sería mejor. "Las nuevas generaciones han visto que esto no es así, lo ven también en sus padres. No es que ya no aguanten tanto como ellos, sino que directamente ponen los límites mucho antes de lo que hemos tardado generaciones predecesoras que también hemos pasado por este proceso de decepción", se explaya el especialista.
Vara recalca que esto podría cambiar si también cambiase la simetría entre empleador y empleado. "Si predomina la precariedad laboral, como sucede ahora, y los trabajadores tienen miedo a perder sus trabajos, seguramente estén dispuestos a ser más flexibles a costa de sacrificar algunos de sus derechos". El problema se agrava al ser una espiral destructiva en la que la propia precariedad genera más precariedad. "Si todo el mundo está dispuesto a bajarse algo el salario por miedo a un despido, al final se destruye la base productiva y aumentan todavía más las desigualdades", enuncia.
Toulmé, por su parte, concluye que "tenemos una relación compleja con el trabajo porque nos resulta difícil hacer converger la suma de intereses inherentes a este". Y añade: "Para empezar, es un medio de subsistencia, pero no solo eso. Es una fuente de realización personal y de satisfacción, pero también de obligaciones y sufrimiento. Algo invasor, a veces alienante, pero que es difícil evitar. El trabajo está tan arraigado en la historia de la humanidad, tan imbricado en las problemáticas más amplias, que cambiar nuestra idea y nuestras expectativas y aquello que no funciona parece complicado (incluso imposible)".




Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.