Público
Público

Las 'drags' de  RuPaul llegan a Barcelona para sacudir prejuicios... ¡y el esqueleto!

Las poderosas reinas del 'talent show' han trascendido  la pequeña pantalla y, desde hace cuatro años, giran por todo el mundo. Este sábado, los focos del teatro Apolo se encienden para alumbrar la genialidad de estas artistas que, en pleno auge de la ultraderecha, han encumbrado la diferencia como un valor irrenunciable. 

RuPaul's Werq The World. Foto: Luz Soria (Locamente)

Aurora Muñoz

"Lola Flores no canta ni baila, pero no se la pierdan". Así saludó The New York Times la primera actuación de La Faraona en EEUU, en 1953. Muchas décadas después, podríamos hacer extensible esta ingeniosa presentación a las drags del tour Werq The World. Puede que no tengan unas cualidades vocales extraordinarias, pero su internacionalmente conocida batalla de playback  —Lip sync for your life— no deja a nadie indiferente. Ni el baúl de la Piquer atesoraba semejantes outfits. Basta con poner la magia de sus melenas (sintéticas) a funcionar para que, de pronto, se obre la transformación. Diana Ross, Britney Spears, Donna Summer, Beyonce, Whitney Houston... No hay diva que se les resista.

Sin embargo, el verdadero mérito de estas reinas reside en su capacidad de convertir en parodia todo lo que tocan. El mes pasado, sin ir más lejos, la versión televisiva del show emitió una musical de la vida de Donald Trump que les sirvió para introducir un mensaje de denuncia. "Es increíble que un ser humano pueda decir: no quiero que otro tenga los mismos derechos",  denunciaba Brook Lynn Hytes, una de las participantes del talent show. Entre pelucas y tacones subyace algo mucho menos frívolo: la imperiosa necesidad de desterrar la homofobia de una vez por todas.

"Aunque parezca que el fenómeno drag se ha convertido en algo mainstream y aceptado en todo el mundo, obviamente no lo es", advierte David Marcos, director creativo y cofundador de Locamente, la promotora que ha apostado acercar este formato a España desde hace cuatro años. "En el momento en que hay países como Brunéi que recuperan leyes que permiten lapidar a las personas LGTBI, está claro que queda mucho trabajo por hacer. El movimiento drag  es una pieza importante para reivindicar una representación diferente del hombre y la mujer, de la sexualidad y la estétic. Su arte está ahí para entretenernos, para hacernos disfrutar pero, sobretodo, para abrirnos la mente y liberarnos de prejuicios", añade.

RuPaul's Werq The World. Foto: Luz Soria (Locamente)

Después de una década en las pantallas de casa, RuPaul's Drag Race se alzaba con un Emmy el año pasado. Casi nada. "Su calidad como reality es incuestionable", opina Marcos. "Tiene todos los ingredientes para enganchar al espectador: un conductor con enorme carisma, un jurado famoso, participantes que luchan por un sueño, pruebas, superación, drama y humor", valora el director creativo de Locamente. El programa, que se emite en Netflix, da el salto a los escenarios y hace parada este sábado en el teatro Apolo de Barcelona. "La Ciudad Condal fue la única cita en España en la primera edición y todavía hoy seguimos colgando el cartel de sold out ", recuerda Marcos. Tanto es así que las artistas hacen hoy doblete con funciones a las 16.00 y a las 21.00 horas.

Disfrutar de este espectáculo colorista no es barato, eso sí. Las entradas cuestan 60 euros y los pases VIP que permiten el acceso al meet and greet  para conocer a las drags alcanzan los 200 euros. "Nosotros no marcamos el precio de base", se defiende el organizador. "El montaje y producción han ido ganando complejidad año tras año: son ocho artistas, bailarines, equipo técnico... Los verdaderos seguidores lo entienden y valoran lo que se ofrece", argumenta.