La DANA sigue en los colegios siete meses después: miles de niños cierran el curso sin rastro de normalidad
Solo en València, en torno a ocho centros educativos permanecen cerrados y reubicados en otras zonas, según fuentes del Sindicat de Treballadors i Treballadores de l’Ensenyament del País Valencià.
Las familias afectadas denuncian "falta de transparencia y ausencia de compromisos públicos".
La Conselleria de Educación y el president de la Generalitat garantizan que "el 100% del alumnado iniciará el curso 2025-2026 en su propio municipio".

Madrid--Actualizado a
"La DANA sigue estando en los colegios", lamenta Yolanda López, siete meses después de que la catástrofe arrasara Catarroja, el municipio valenciano donde reside. Como ella, muchas familias llevan desde aquel fatídico 29 de octubre sosteniendo el desgaste emocional que supone para sus hijos no haber recuperado la normalidad. Solo en València, en torno a ocho centros educativos permanecen cerrados y reubicados en otras zonas. Esta situación afecta a unos 4.000 estudiantes aproximadamente, según confirman a Público fuentes del Sindicat de Treballadors i Treballadores de l’Ensenyament del País Valencià (STEPV), basándose en el último registro correspondiente al pasado mes de marzo.
López pertenece a la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del Colegio Público Vil·la Romana, en Catarroja. Su hijo, diagnosticado con autismo, forma parte de la Unidad Específica en Centros Ordinarios (UEECO). No puede ir a clase con sus compañeros porque la suya se encuentra ahora en un centro distinto. "La separación está afectando su desarrollo y bienestar emocional", explica su madre a Público. "Desde la DANA, muchos niños han desarrollado miedos: al sonido de la lluvia, al cielo nublado, al simple hecho de que algo cambie en su rutina diaria". A este clima de incertidumbre se le suma un entorno que apenas comienza a reconstruirse, todavía marcado por las cicatrices de la tragedia.
El Vil·la Romana, un centro con aulas prefabriacadas, fue uno de los más castigados por la DANA. "La riada se llevó por delante ventanas, paredes y buena parte de las estructuras; lo poco que quedó en pie, se quedó en un estado lamentable", relatan fuentes del AMPA a Público. La planta baja, explican, tuvo que ser reconstruida por completo. Desde la asociación de madres y padres consideran que "seis meses habrían bastado para llevar a cabo las reformas necesarias". Sin embargo, ya han pasado siete y el colegio sigue sin abrir sus puertas.
Mientras tanto, los alumnos de los últimos cursos continúan asistiendo a clases en el propio Vil·la Romana, ya que sus aulas sufrieron menos daños. En cambio, los estudiantes de 2º y 3º de primaria y el aula UEECO han sido trasladados al colegio Jaume I, mientras que Infantil y 1º de primaria se reubicaron en el colegio Bertomeu Llorenç. Esta dispersión se ha convertido en un quebradero de cabeza para las familias con hijos repartidos entre distintos centros. "Los niños entran a la misma hora y no hay transporte habilitado", lamenta López, una de las madres afectadas. "Eso nos obliga a priorizar entre hermanos: decidir cuál llevas primero según la edad o el curso".
Aunque las obras de reconstrucción del colegio terminaron a finales de mayo, la dirección del Vil·la Romana ha informado a la AMPA que el alumnado que está pendiente de regresar a sus aulas no lo hará hasta el próximo curso. Lamentablemente, lo que ocurre en el Vil·la Romana no es un caso aislado. La misma situación se repite en otros municipios de València, donde la recuperación tras la DANA está siendo más lenta de lo prometido.
"No se puede garantizar que las aulas estén listas"
Imma Rosell, responsable sindical de l'Horta Sud de València, advierte a Público que otros siete centros educativos de la región se encuentran en una situación muy similar. Entre ellos está el CEIP Blasco Ibáñez de Beniparrell −Público informó en mayo sobre el estado de esta escuela−. Los 131 alumnos de este centro se han visto obligados a dividirse en dos colegios distintos. "La falta de inspecciones técnicas adecuadas en tiempo y forma ha retrasado las obras de manera significativa", señala Rosell. Por su parte, Elisabeth García, presidenta del AMPA del Blasco Ibáñez, confirma a este medio que, según la respuesta que Les Corts han dado a una pregunta del PSPV, las obras finalizarán el próximo 9 de junio. "Si se cumplen esos plazos, los niños podrían volver a sus aulas en septiembre", dice.
Otro de los centros afectados por la DANA es el Instituto de Educación Secundaria (IES) Merençer d’Almau, en Catarroja. Según cuenta Rosell a este medio, "ni una sola piedra del edificio dañado se ha movido desde la catástrofe". "La Conselleria anunció su demolición y reconstrucción con un plazo estimado de cuatro años y ocho meses. Sin embargo, a día de hoy no hay avances concretos", lamenta. Sí se está trabajando en la instalación de aulas provisionales, aunque con retrasos considerables. "Según la planificación, se necesitaban unas 16 semanas para montarlas y ya estamos en junio, pero esos barracones aún no están listos para su uso", informa Rosell.
En Catarroja, el Conservatorio de Música también espera volver a la normalidad pronto. Aunque su estructura resistió el embate de la DANA, las tareas de limpieza y reconstrucción se iniciaron con retraso, alrededor de un mes y medio después del temporal. La lentitud de las obras desespera a familias y docentes: "La empresa pública encargada, TRAGSA, apenas destina tres o cuatro operarios por centro, y eso ralentiza muchísimo el proceso", lamenta Rosell. Público se ha puesto en contacto con la compañía, que ha respondido que, en relación con la consulta de este medio, "debes dirigirte a los departamentos de prensa de la Conselleria de Educación y del Ayuntamiento".
Plataforma '6º y más, por un IES digno': "Las familias denuncian falta de transparencia, retrasos acumulados y ausencia de compromisos públicos"
En Massanassa, la situación es parecida. Tanto la Escuela Infantil Ausiàs March como el CEIP Lluís Vives permanecen cerrados tras los daños sufridos por la DANA. "La escuela infantil, que atiende a niños de entre tres y seis años, ha sido reubicada en Alcàsser", explica la portavoz sindical. "Por su parte, el alumnado de primaria está repartido provisionalmente en la antigua Universidad de Magisterio de València". Aunque estaba previsto que los barracones para estos centros estuvieran listos para mediados de agosto, Rosell señala que la empresa encargada de su instalación advirtió hace unos meses que, debido a retrasos acumulados en otros proyectos, difícilmente llegarán a tiempo. "A día de hoy, no se puede garantizar que estén listos para la fecha prevista", reconoce Rosell. Además, insiste en que "sigue sin aclararse si los edificios afectados serán derribados o si bastará con una rehabilitación parcial".
La Escuela Infantil Rabisancho de Alfafar se enfrenta a un limbo que parece prolongarse. Según confirma Rosell, "el alumnado está reubicado en un centro de Picassent, y a día de hoy no se ha iniciado ni una sola obra en el edificio original". La representante sindical asegura que la situación apunta a que el próximo curso escolar seguirá igual. "Tampoco hay noticias sobre si se instalarán barracones o si, por el contrario, habrá que seguir esperando a que alguien decida cómo y cuándo se rehabilitará el centro", explica.
El pasado 16 de mayo, las familias del IES Alameda de Utiel se movilizaron para "exigir respuestas urgentes". Tras más de siete meses desde que la DANA causara graves daños en el instituto, los estudiantes siguen repartidos en espacios provisionales, sin un centro propio ni un plan claro para la reconstrucción. La plataforma 6º y más, por un IES digno, denunció a través de un comunicado la ausencia de plazos oficiales y una hoja de ruta definida. "Aunque ha habido reuniones institucionales, las familias lamentan la falta de información transparente, los retrasos acumulados y la ausencia de compromisos públicos concretos", señalaron.
Siete meses de "abandono institucional"
Los testimonios recogidos en este artículo coinciden en señalar que las promesas por parte de la Conselleria de Educación han sido muchas, pero los resultados han sido escasos. "El abandono institucional es evidente, especialmente hacia los niños. No se ha tenido en cuenta su bienestar ni se han preparado espacios adecuados para cerrar el curso", lamenta Yolanda López, una de las madres afectadas. Además, pone como ejemplo que en el Colegio Público Vil·la Romana "ni siquiera hay un patio disponible para la fiesta de fin de curso", ya que buena parte del espacio sigue ocupado con materiales de obra. "La responsabilidad principal recae en la Conselleria, que es la que debe garantizar que las infraestructuras escolares estén listas y adecuadas", insiste.
Familias afectadas: "La Conselleria de Educación solo ha dado promesas vacías. ¿Dónde está la responsabilidad institucional?"
"Mientras tanto, la Conselleria de Educación solo ha dado promesas vacías: primero Semana Santa, luego mayo… y ahora, pocos obreros y muchas veces parados. Aulas sin puertas, baños por construir. ¿Dónde está la responsabilidad institucional?", dicen las familias del Vil·la Romana. "Nuestros niños y niñas tienen derecho a una escuela digna. ¡La situación es inadmisible!".
Por su parte, Gerard Fullana, portavoz de Educación de Compromís, opina que el president de la Generalitat, Carlos Mazón, y del conseller de Educación, José Antonio Rovira, "siguen presumiendo de gestión, pero la realidad es que ninguna de las promesas se ha cumplido. La normalidad aún está lejos, y miles de familias siguen esperando esas instalaciones y esa vuelta a la normalidad que se les prometió hace meses", ha denunciado. Además, califica de "grave" la continuidad del president en el cargo "tras la negligencia demostrada".
Gerard Fullana (Compromís): "Miles de familias siguen esperando esas instalaciones y esa vuelta a la normalidad que se les prometió hace meses"
Compromís pone el foco en que las dificultades persisten para las comunidades afectadas, especialmente en lo que respecta al transporte escolar. "Muchos alumnos deben desplazarse a centros de acogida situados en otras localidades, un problema que sigue sin resolverse", puntualizan. Además, la formación denuncia que "la rehabilitación de las infraestructuras educativas avanza a paso lento". "No solo la reconstrucción de los centros gravemente dañados está paralizada, sino que decenas de colegios e institutos continúan esperando obras de reparación que aún no han comenzado", concluyen.
Por su parte, este lunes Mazón y Rovira garantizaron que "el 100% del alumnado afectado por la DANA del 29 de octubre iniciará el curso 2025-2026 en su propio municipio". Ambos responsables pusieron en valor los 140 millones de euros que "la Generalitat ha invertido hasta ahora en la reparación de infraestructuras educativas, la instalación de aulas prefabricadas, la limpieza, el transporte y el suministro de materiales, así como en la reconstrucción de centros".
El conseller de Educación, José Antonio Rovira, justifica el retraso de la reconstrucción con "la escasez de mano de obra y la falta de materiales"
Según datos oficiales, 48.721 alumnos resultaron afectados por las inundaciones y un total de 115 centros educativos en 21 municipios sufrieron daños parciales o totales. Rovira subrayó que "el 100% del alumnado retomará las clases antes de Navidad", destacando el esfuerzo realizado por el Ejecutivo autonómico. "Entiendo que las familias quieran que sus hijos regresen cuanto antes a sus centros", admitió el conseller. No obstante, justificó el retraso de la reconstrucción con "dificultades como la escasez de mano de obra y la falta de materiales".
'Público' ha contactado con la Conselleria de Educación para obtener datos actualizados, pero no ha recibido respuesta
Público ha contactado con la Conselleria de Educación para obtener datos actualizados sobre el número de centros educativos cerrados en València tras el paso de la DANA, así como para conocer su valoración sobre los avances en los procesos de reconstrucción. Sin embargo, hasta la fecha de publicación de este artículo, no ha recibido respuesta.
"Nadie se cree la promesa de Mazón"
Rubén Pacheco, presidente de la federación de familias FAMPA València, en declaraciones a Público, asegura que "nadie se cree" la promesa de Mazón sobre que todos los alumnos afectados por la DANA volverán a estudiar en sus municipios el próximo curso. "La gran mayoría de las direcciones de los centros nos dicen que oficialmente, por parte de Conselleria o Inspección Educativa, no han recibido ninguna información. En algunos casos, lo poco que saben les llega a través de TRAGSA, que se ha convertido en su único contacto técnico. Directamente con Conselleria, nada de nada. No cogen ni el teléfono", lamenta.
Rubén Pacheco (FAMPA València): "Si la estrategia es hundir la escuela pública, hay que aplaudir a nuestro conseller"
Pacheco denuncia que "a estas alturas" miles de alumnos aún no han regresado a sus colegios y critica el "ritmo lento" de las obras: "Resulta imposible no pensar que en septiembre seguirán desplazados y con centros que aún presentan deficiencias importantes". El representante de FAMPA València no oculta su indignación: "Si la estrategia es hundir la escuela pública, hay que aplaudir a nuestro conseller. El problema es que está haciendo lo contrario de lo que debería, porque su cargo le obliga a defender y cuidar de la escuela pública. Por eso le pagamos los valencianos. Y no lo está cumpliendo: nos vuelve a dejar abandonados y dolidos".






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