Una entrada para ver a Aitana a 1.939 euros: la lacra de la reventa alcanza la cima de la especulación
Las plataformas campan a sus anchas con la legislación actual, a diferencia de países como Francia, donde la reventa de entradas sin autorización del organizador está prohibida.
El Ministerio de Consumo busca solucionar la problemática bajo un anteproyecto de ley donde prohibirá que las entradas revendidas cuesten más que el precio original.
La OCU ha denunciado recientemente a la web de reventa de entradas Viagogo ante la CNMC por incurrir en manipulación encubierta e incumplir el Reglamento de Servicios Digitales.

Madrid--Actualizado a
Conciertos agotados en minutos, entradas que reaparecen en webs de reventa a precios imposibles y consumidores que no saben si lo que compran es válido o una estafa. La reventa de entradas online se ha convertido en un negocio multimillonario, pero también en uno de los sectores que más quejas acumula entre los usuarios.

Según la consultora Verified Market Research, el mercado europeo de reventa de entradas podría alcanzar los 7.769 millones de euros en 2030. España representa entre el 10% y el 15% de este negocio, con un volumen que pasaría de 322 millones en 2024 a más de 930 millones para 2030.
Una de las plataformas más conocidas para la reventa de tickets es Viagogo -con un promedio de más de 4.250.000 usuarios mensuales solo en la Unión Europea-. Sin embargo, podría estar incumpliendo la normativa, según señala la Organización de Consumidores y Usuarios que ha denunciado a la web ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) por incumplimiento sistemático del Reglamento de Servicios Digitales (DSA).
Según la OCU, Viagogo incurre en "falta de información, de transparencia, manipulación encubierta y falta de protección de los menores". Denuncian, en declaraciones a Público, que la empresa utiliza "patrones oscuros" creando una sensación de urgencia, por ejemplo, al engañar a los consumidores para incitarlos a comprar. Esto ocurre al indicar que solo queda una entrada disponible o que el precio caducará en segundos, cuando en realidad siguen habiendo más entradas y el coste se mantiene.
"Son estrategias diseñadas para empujar a los usuarios a comprar entradas a precios desorbitados de forma rápida y sin tiempo para reflexionar", asegura a este medio César Díaz, abogado de la Federación de Consumidores y Usuarios (CECU). Este tipo de compras, muchas veces entre particulares, dejan al consumidor sin protección legal, y aunque el vendedor sea una empresa, por tratarse de eventos con una fecha concreta no se aplica el derecho de desistimiento, ya que la normativa lo considera una excepción por la caducidad del servicio.
Viagogo opera de forma legal ya que dice que no vende las entradas directamente, sino que pone en contacto a compradores y vendedores, es decir, se presentan como intermediarios.
El experto también denuncia que la propia naturaleza de Viagogo como plataforma donde se revenden tickets no está claramente indicada, ya que aparece en letra pequeña y desaparece al hacer scroll, lo que puede crear confusión y provocar que algunos usuarios crean que están comprando en el canal oficial del evento. "Desde CECU reclamamos que la reventa se limite a personas particulares y al mismo precio que pagaron originalmente, evitando que se lucren quienes compran rápidamente a través de internet. La reventa generalizada crea una barrera de acceso a eventos por los precios inflados y la gestión digital", denuncia Díaz.
Además, la denuncia de la OCU señala que la plataforma permite que menores creen cuentas sin verificar su edad, de forma que pueden acceder a eventos que podrían no ser apropiados para ellos. La web tampoco indica, en muchos casos, quién vende la entrada lo que dificulta cualquier reclamación si surge un problema.
La organización pide a la CNMC que investigue estas prácticas y obligue a Viagogo a mejorar la información en su web, proteger a los menores y mostrar siempre todos los datos necesarios antes de comprar. Ya había solicitado en 2022 a las autoridades europeas una investigación por malas prácticas comerciales contra esta empresa suiza con domicilio social en Irlanda, desaconsejando la compra en la plataforma. Público se ha puesto en contacto con Viagogo para recabar su versión sin obtener respuesta hasta el momento de la publicación del artículo.
Comprar una entrada de reventa no es ilegal en España, pero sí arriesgado. La organización recuerda que, aunque la entrada sea válida, si el evento se cancela o cambia de fecha, solo se devuelve el precio original, no el dinero extra que se pagó por la reventa. Por eso, si se decide comprar, recomienda verificar que la web sea segura -con candado en la URL (https://)-, que incluya un CIF o número fiscal del vendedor, leer bien los términos y pagar con tarjeta en lugar de transferencia.
El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha incluido en el su anteproyecto de Ley de Consumo Sostenible -que se encuentra en fase de tramitación parlamentaria- prohibir que las entradas revendidas cuesten más que el precio original más la variación del IPC desde el día de la compra. Es decir, se podría revender una entrada, pero no multiplicar su precio por diez como ocurre actualmente en algunos conciertos, partidos o festivales. Con la nueva ley, el Gobierno busca frenar el incentivo económico de especular con las entradas, ya que si se prohíbe revender a precios inflados el sistema se reduciría a aquellos particulares que buscarían recuperar el dinero gastado en caso de no poder acudir a un evento.
Además, la ley contempla que la reventa ilegal pueda sancionarse incluso con el bloqueo de páginas web donde se esté infringiendo la norma, como ya ocurre en países como Bélgica o Francia donde la reventa de entradas sin autorización del organizador está prohibida desde hace años. Esta propuesta se suma a la prohibición del uso de bots para comprar entradas masivamente y revenderlos después, recogida en el artículo 27.6 de la Ley de Competencia Desleal. Sin embargo, esta medida se ha demostrado insuficiente ya que los bots siguen funcionando.
En conciertos como los de Aitana o La Oreja de Van Gogh, que colgaron el cartel de sold out en la mayor parte del país la semana pasada, se están vendiendo entradas de reventa a más del doble del precio original. Por ejemplo, los tickets para ver a Aitana oscilaban entre los 50 y 140 euros, pero ya hay anuncios que ofrecen su entrada desde los 150 hasta los 1.939 euros en Madrid o A Coruña. Algo similar ocurrió el año pasado, cuando los tickets para ver a Taylor Swift alcanzaron los 6.000 euros.
Algunos artistas también intentan, por su propia cuenta, combatir la reventa abusiva y proteger a sus fans. Es el caso de Radiohead, cuando puso a la venta en septiembre las entradas para sus conciertos en Madrid -actuarán del 4 a 8 de noviembre en el Movistar Arena- el grupo implementó un sistema de registro previo con verificación de identidad con el objetivo de evitar que se compren entradas masivamente para luego venderlas a precios inflados.
Para acceder a la venta los fans debían rellenar un formulario con sus datos y seleccionar la ciudad donde querían asistir, siendo más probable conseguir un código de acceso si seleccionabas una ciudad cercana a tu ubicación. Este código permitía pasar al proceso de compra, es decir, no garantiza tener entrada, estaba limitado a una ciudad y hasta cuatro entradas por noche -la compra de múltiples conciertos podía ser cancelada por el operador-. Aunque este sistema no estuvo exento de críticas y fallos técnicos, la banda defiende priorizar que los verdaderos fans tengan más oportunidades de conseguir entradas, aunque el proceso de compra resulte más complicado y lento.


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