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El Gobierno aprueba la ley del 'solo sí es sí': "El silencio o la pasividad ya no significará consentimiento"

El Consejo de Ministros da luz verde a la tramitación de la ley de libertad sexual. El trámite deberá continuar a partir de ahora en el Parlamento, donde la ley puede llegar en septiembre.

Irene Montero
Irene Montero en un momento del vídeo en el que anuncia la aprobación de la ley. Igualdad

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes la Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual, más conocida como del sólo sí es sí. Con este paso, el texto tiene luz verde para ir Congreso e iniciar su trámite parlamentario, lo que puede ocurrir en septiembre. En la presentación de la ley tras el Consejo de Ministros, la portavoz del Gobierno afirmó que a partir de esta ley "el silencio o la pasividad no significarán consentimiento". 

Se trata, afirmó María Jesús Montero, de una ley impulsada por varios ministerios, y que supone un avance en los derechos de las mujeres y en la erradicación de todo tipo de violencia sexuales. Esta ley, ha afirmado, "nos hace mejores como sociedad".

Cuando esta ley entre en vigor, todas las conductas sin consentimiento serán consideradas agresiones sexuales, sin necesidad de que se tenga que demostrar que ha existido violencia o intimidación, como en la actualidad. Un cambio que gran parte de la sociedad ha exigido en las calles desde que se conoció la primera sentencia de La Manada de Pamplona y que supondrá poner todo el peso de las pruebas sobre la existencia o no de un consentimiento expreso, en lugar de hacerlo sobre el hecho de si la mujer se resistió o no a una agresión.

La ley eliminará del Código Penal la figura del abuso sexual y dejará un único delito de agresión sexual, con penas que van desde la multa hasta los 15 años de prisión para los casos más serios con agravantes. Entre los agravantes la ley incluye las agresiones grupales, ser pareja o familiar de la víctima, o que el agresor utilice sustancias químicas para anular la voluntad de la víctima. Un cambio radical con respecto al actual Código Penal que de hecho suaviza las penas por el uso de estas sustancias, al considerar que se trata de un delito de abuso, porque la víctima no puede resistirse ni se utiliza la fuerza ni la intimidación para agredir sexualmente.

Pero no sólo las medidas punitivas son importantes. De hecho se trata de una ley enfocada a la prevención de las violencias sexuales y la "protección integral" y reparación de las víctimas. Desarrolla medidas de prevención y sensibilización en los ámbitos educativos, sanitarios, en los medios de comunicación y digitales, en la publicidad en el ámbito laboral o en las administraciones públicas, entre otros. 

La ley también recabará datos estadísticos sobre las violencias sexuales, de forma parecida a como lo hace en la actualidad sobre las violencias de género ejercidas por las parejas o exparejas de las mujeres y que se recopilan desde el años 2003. 

Uno de los puntos importantes de la norma es el acompañamiento que prevé para las mujeres, los niños y la niñas que han sufrido agresiones sexuales. Tal como recuerdan fuentes del Ministerio de Igualdad, el nivel de denuncia de este tipo de violencias es extremadamente bajo y el 40% de las mujeres que no denuncias afirman que no lo hacen por vergüenza. "Esta ley y sus itinerarios deben cambiar esta realidad acompañando a las víctimas como merecen", explican fuentes del ministerio.

"El objetivo es claro", afirmó la Ministra de Igualdad este martes después de que la ley fuera aprobada por el consejo de Ministros: "Que ninguna mujer se sienta sola". 

Esta ley "sitúa el consentimiento en el centro", lo que significa "qué sólo tú decides sobre tu cuerpo y tu sexualidad. Te libera de tener que demostrar que hubo violencia o que te sentiste intimidada", recalcó la ministra de Igualdad. La ley contempla medidas para un espectro de violencias sexuales, que va desde el acoso callejero hasta el "feminicidio sexual". Un concepto que se incluye por primera vez en la una norma, aunque no supondrá una categoría penal. 

Con esta medida, afirman desde el Gobierno, nuestro país da cumplimiento al Convenio de Estambul, un tratado internacional de derechos humanos de las mujeres, ratificado por España en 2014, y que insta a todos los Estados firmantes a basar su legislación sobre delitos sexuales en el consentimiento y no en la violencia y la intimidación que soportan las víctimas de estas agresiones. 

Una sociedad sin miedo

"Hagamos de nuestro país un lugar más libre y seguro para las mujeres. Con la ley del solo sí es sí protegemos su derecho a la libertad sexual y continuamos trabajando para erradicar la violencia contra ellas. Construyamos una sociedad donde todas/os vivamos sin miedo y en igualdad", ha expresado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en Twitter.

A lo largo de su tramitación la ley ha introducido importantes cambios en el texto, como la incorporación de la protección de los niños y las niñas víctimas de violencia sexual, que deberán se atendidos en casas de niños o Barnahus, espacio especializado con la participación integral formada por diversos especialistas. También las mujeres víctimas de violencia sexual contarán recursos a su disposición sin necesidad de presentar denuncias, como los centros de crisis 24 horas, de las que Igualdad ya ha dado los primeros pasos para poner en marcha.

Esta protección se extiende, además, a las víctimas la explotación sexual, que vuelve a meter en el Código Penal la tercería locativa, es decir, la sanción a la utilización de pisos e instalaciones que se utilicen para la explotación de la prostitución ajena.

Con este cambio se perseguirá a los proxenetas que, "de manera habitual y con ánimo de lucro", destinen cualquier establecimiento o espacio público o privado para la explotación sexual de terceras personas. Este cambio responde a las recomendaciones internacionales y a la demanda del movimiento feminista para legislar contra la impunidad de la industria proxeneta.

Además, el Código Penal incluirá como delito leve el conocido como acoso callejero, que "no es que te llamen guapa por la calle", explican fuentes de Igualdad, sino que da cumplimiento al artículo 40 del Convenio de Estambul, que especifica que se "adoptarán las medidas legislativas o de otro tipo necesarias para que toda forma de comportamiento no deseado, verbal, no verbal o físico, de carácter sexual, que tenga por objeto o resultado violar la dignidad de una persona, en particular cuando dicho comportamiento cree un ambiente intimidatorio, hostil, degradante, humillante u ofensivo, sea castigado con sanciones penales u otro tipo de sanciones legales".

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