El Govern minimiza la autocrítica en el informe de la crisis ferroviaria del eclipse: "Se gestionó una demanda excepcional"
El documento validado por la consejería de Territorio, de cinco páginas y al que ha tenido acceso 'Público', mantiene que el dispositivo de Rodalies se adaptó a pesar de tener una "infraestructura y materiales limitados".
El análisis del Govern, elaborado dos meses después del 12 de agosto, insiste en que "se reforzó la oferta" y que "se ajustó el servicio" durante la jornada de caos y aglomeraciones.

La crisis ferroviaria del día del eclipse de Sol aún colea. Al margen de la relevancia del fenómeno astronómico, la jornada del 12 de agosto quedó marcada en Catalunya por el colapso y las aglomeraciones en los trayectos de ida y vuelta entre Barcelona y el Camp de Tarragona y las Terres de l'Ebre, lo que obligó al Govern a admitir que la "previsión no fue la correcta". Ahora, dos meses después de aquel día caótico en la red ferroviaria, un informe validado por la consejería de Territorio evita la autocrítica y sostiene que "el dispositivo de Rodalies gestionó una demanda excepcional, dispersa, sin referentes y poco cuantificada".
El documento, de cinco páginas y al que ha tenido acceso Público, se focaliza en los trabajos que se hicieron para "reforzar la oferta". "Se concentró la capacidad donde se preveía más necesidad, se mantuvo una reserva y se ajustó el servicio durante el mismo día", detalla el informe, encabezado por los logotipos de Rodalies de Catalunya y Renfe. El análisis avalado por el Govern de la jornada del eclipse recalca que el despliegue del servicio ferroviario se adaptó a pesar de tener una "infraestructura y materiales limitados".
"Situaciones no deseadas"
El informe hace hincapié en que se ofreció "más capacidad", se facilitó un "retorno escalonado" de los pasajeros que querían hacer el trayecto del sur de Catalunya hacia Barcelona y se "adaptó la demanda", pese a tener una "vía afectada" y "varias rotaciones fuera de servicio". Y limita las reflexiones autocríticas. De hecho, se introduce un elemento de revisión -pensando en otros eventos equivalentes- en el párrafo que cierra la quinta página: "La experiencia de la jornada, sobre todo en cuanto a la gestión de los accesos a Sants y Tarragona, se deberá tener en cuenta en futuros dispositivos".
Una frase que se complementa con el reconocimiento previo de "las dificultades que sufrieron las personas usuarias, con aglomeraciones en la estación de Sants, trenes llenos y problemas para subir". "Las aglomeraciones en Sants y, más tarde, en Tarragona durante el retorno, fueron situaciones no deseadas que pusieron a prueba la capacidad de respuesta del sistema y de las que hay que extraer aprendizaje", se admite como lección de aquella jornada.
"Un problema diferente"
El texto al que tenido acceso este diario detalla la dificultad de planificar la movilidad de miles de personas repartidas en 23 puntos de observación diferentes, entre Vilanova i la Geltrú y las Terres de l'Ebre, la mitad del litoral catalán. De hecho, se define el 12 de agosto como "un problema distinto al de un gran evento en un único recinto". Se obvia, sin embargo, que el Govern había creado la Comisión Interdepartamental del Eclipse, que en teoría velaba por la movilidad, la seguridad y la salud de los ciudadanos durante el evento, un ente de nueva creación que se reunió un centenar de veces desde su constitución en mayo de 2025. Este trabajo previo no sirvió para prever las escenas de colapso.
La consejería de Territorio sostiene que la planificación se "ordenó" a partir de "dos compromisos". El primero, "garantizar un tren de regreso hasta al menos una hora después de la finalización del eclipse en todas las estaciones situadas a distancia caminable de los puntos oficiales de visualización". Y, el segundo, "maximizar la capacidad de los trenes incluidos en el dispositivo mediante dobles composiciones, tanto a la ida como a la vuelta". Según el análisis que hace Territorio de la jornada del 12 de agosto, se incorporaron 2.592 plazas más que el día anterior, un 4,7%. La "operación real" -se detalla en el texto- "elevó la diferencia" hasta 3.025 plazas, un 5,4%. "El salto más significativo se produjo en las dobles composiciones: se programaron 27 y se operaron 34, siete más de las previstas; respecto de las 26 del día anterior, el incremento real fue de ocho circulaciones, un 30,8%", sentencia el informe.
Aunque el Govern destaca el incremento de la oferta -que no acabó siendo del todo real por averías sobrevenidas en los servicios ferroviarios-, la cifra de más de 3.025 plazas más contrasta con otros incrementos por grandes eventos. Un ejemplo: el Govern publicitó la primavera de 2025 por el Gran Premio de Fórmula 1 de Montmeló que, durante tres días -del 30 de mayo al 1 de junio de ese año-, ampliaba la capacidad de la R2 Nord y la R11 de Rodalies con "200.000 plazas adicionales".
Dos incidencias que complicaron el operativo
Sin embargo, los resultados no fueron los esperados, como el Govern admitió a posteriori, tras un primer intento por contener el malestar. Ahora, en el análisis detallado dos meses después, las dificultades se atribuyen a dos incidencias que complicaron el operativo y la oferta efectiva. La primera: "falló", a las 15.57 horas, la "aguja número 2 de Castelldefels y sólo se pudo circular por una vía", lo que hizo que los Regionales del sur no operaran con normalidad durante una hora. En la estación de Sants ya había aglomeraciones y el colapso empezó a ser una realidad.
Y la segunda incidencia: "Al mismo tiempo, el tren 18131, servido con dos unidades de la serie 448 y destinado a dar rotación al 18134 de Tortosa a Barcelona, no pudo continuar más allá de Sants por los accionamientos reiterados de la apertura de emergencia de las puertas". "El tren quedó inmovilizado", se subraya en el análisis, sin especificar la gran aglomeración de pasajeros que había. "El intento de formar el tren extraordinario con dos unidades 448 enviadas en vacío desde Sant Andreu también quedó frustrado por una avería de la ASFA", se añade el texto para exponer todos los contratiempos.
Sin la presencia física del director de Rodalies
La saturación vivida en convoyes y estaciones obligó a tomar decisiones a toda prisa. El informe especifica que "a partir de las 19 horas y ante la necesidad de reforzar la gestión de la movilidad ferroviaria", el secretario de Mobilitat - Manel Nadal - y el secretario general de Interior - Tomás Carrión - "impulsaron un mecanismo específico de coordinación, entre el comisario jefe de los Mossos d'Esquadra y el jefe de Operaciones de Cercanías, con el objetivo de asegurar el retorno de todas las personas desplazadas a los ámbitos de Tarragona, Torredembarra y Altafulla". El comité de crisis, según el informe elaborado, reguló el acceso a las estaciones, monitorizó la demanda, movilizó servicios de transporte alternativo -con servicio adicional en Reus- y mantuvo operativos los servicios ferroviarios reforzados hasta que se garantizó el retorno de los pasajeros.
El documento no cita en ninguna ocasión al director de Rodalies, Òscar Playà, que ese día estaba de vacaciones fuera de Catalunya. Una ausencia en el análisis de la jornada que contrasta con el hecho de que Territori sostuvo a finales de agosto, cuando trascendió la ausencia física de Playà, que el directivo estuvo "permanentemente conectado" a distancia. La conselleria siempre ha defendido de forma oficial que el 12 de agosto el director de Rodalies "siguió directamente la evolución del servicio, mantuvo el contacto con los responsables operativos y participó en la toma de decisiones".


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