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Igualdad Las mujeres pierden poder en los medios españoles mientras ocupan posiciones clave en la prensa anglosajona

El reciente nombramiento de Sally Buzbee como directora de 'The Washington Post' refuerza una tendencia que ha llevado a más mujeres al frente de los grandes medios de habla inglesa. En España, sólo dos medios del top 20 están dirigidos por mujeres, tres menos que hace dos años.

Sally Buzbee
Sally Buzbee, la nueva directora de The Washington Post. Chuck Zoeller / AP

Las mujeres van ganando puestos en los lugares de poder y toma de decisión de los medios anglosajones de referencia. La última en romper un techo de cristal ha sido Sally Buzbee, quien esta semana ha sido nombrada directora de un medio emblemático en Estados Unidos: The Washington Post. Buzbee, que sustituye a Marty Baron, es la primera mujer en alcanzar esta posición en los 144 años de historia de este rotativo. No es ninguna desconocida. Desde 2017 dirigía el día a día de Associated Press, una de las redacciones más grandes del mundo con cerca de 2.800 personas, donde también era vicepresidenta.

El nombramiento de Buzbee viene a engrosar la lista de un puñado de mujeres que han conseguido llegar a los puestos de decisión más altos que tradicionalmente han estado reservados sólo a los hombres. En la actualidad, además del Post, medios tan emblemáticos como las cadena televisivas CBS newsABC news, la radio pública estadounidense NPR, el conglomerado MSNBC, la agencia británica de noticias Reuters, la cadena CNN, el Finantial Times, el rotativo The Guardian o The Economist, tienen a mujeres al frente de las redacciones. En el caso de The Economist hay también a una mujer (Lara Boro) como directora ejecutiva y en la CNN Meredith Arley es además vicepresidenta del grupo. También la European Press Photo (EPA), una de las grandes agencias de fotografía, tiene a una mujer —y española—, Julia Arévalo,  como presidenta y CEO. 

En nuestro país el panorama de las mujeres al frente de los medios de referencia sigue siendo una excepción. Entre los 20 principales medios españoles, según el ranking que elabora Comscore (que tiene en cuenta las ediciones digitales), solamente hay dos que tengan al frente de la redacción a una mujer, y no hay ninguna ocupando un puesto de directora ejecutiva en las empresas editoriales. Tan sólo Encarna Samitier, al frente de 20minutos y Virginia Pérez Alonso, directora de Público, figuran en esta lista. 

Si se utiliza el índice de medios impresos del Estudio General de Medios (EGM), la cosa mejora, pero sólo ligeramente. Entre los primeros 20 medios más leídos sólo aparecen cuatro que estén dirigidos por mujeres: el económico Expansión, 20Minutos, LevanteDiario de Navarra.

Pasos atrás

El panorama no sólo no ha mejorado, sino que ha empeorado considerablemente en los últimos dos años. La marcha de Montserrat Domínguez de la dirección del Huffington Post en junio de 2018 y las salidas más recientes de Sol Gallego de la dirección de El País y de Anna Cristeto de El Periódico de Catalunya han menguado la ya pobre representación de mujeres al frente de los medios.

Fuera de los medios escritos, la reciente marcha de Rosa María Mateo de la dirección de la Radio Televisión Española ha dejado a las grandes cadenas nacionales sin representación de mujeres en los puestos de alta dirección. Tampoco las grandes radios de ámbito nacional tienen a mujeres al frente. Hay que resaltar que desde hace algo más de un año la periodista Gabriela Cañas ocupa la presidencia de la agencia de noticias EFE, un puesto que nunca había sido estado en manos de una mujer en los más de ochenta años de historia de la agencia.

Año tras año, los informes elaborados por la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) reflejan el escaso porcentaje de mujeres que ocupa puestos directivos, a pesar de que en las redacciones los porcentajes entre mujeres y hombres son similares, independientemente del tipo de medio. "La brecha se va abriendo a medida que se consideran de mayor responsabilidad, dando como resultado un predominio de los hombres", resalta la asociación en su último informe de 2020.

Hace escasamente un año, el I Estudio sobre la situación de las mujeres periodistas en España, elaborado por la Plataforma en Defensa de la Libertad de Información (PDLI) y la empresa Ideara, destacaba el desánimo de las mujeres dentro de la profesión. El 95,6% de las encuestadas resaltaban el hecho de la falta de igualdad debido a que los puestos directivos estaban copados por hombres, y dos de cada tres (el 66,7%) no veía posible conseguir un ascenso. 

Casi la totalidad de las mujeres encuestadas para este estudio (el 88,2%) atribuyen esta situación a "razones estructurales" (redes de relaciones masculina) y a estar condicionadas por la esfera privada. Un escaso 7,7% de las participantes afirmaba tener las mismas oportunidades de promoción o ascenso que un hombre.

El estudio afirmaba que esta percepción de falta de expectativas "se ve corroborada por los resultados de la encuesta, ya que existe una alta correlación entre el tiempo que llevan en el puesto actual y el tiempo que han permanecido en la empresa/entidad, lo que denota una baja probabilidad de promoción".

Alta autoexigencia y baja visibilidad

En general, las mujeres tienen una alta autoexigencia y la necesidad de demostrar cada día que son capaces de estar a la altura. El estudio de la PDLI aborda esta cuestión y resalta que seis de cada diez periodistas encuestadas afirman tener un nivel de exigencia mayor por el hecho de ser mujeres y consideran defectos algunos de los rasgos valorados positivamente en los periodistas hombres (como la 'agresividad' profesional).

Este "síndrome del impostor" (o, mejor dicho, "de la impostora"), por el que muchas personas (especialmente mujeres) consideran que sus logros se deben al azar, es también provocado por los propios medios de comunicación en sus coberturas informativas, ya que utilizan de forma desproporcionada a hombres para la realización de sus crónicas y análisis, incluso en aquellos temas que afectan de forma directa a la profesión.

Un claro ejemplo de esta falta de representación de mujeres periodistas en las coberturas mediáticas fue denunciada este pasado 3 de mayo, fecha en la que se conmemora el Día Mundial de la Libertad de Prensa.

Durante esa jornada, en la cobertura realizada por la cadena pública de televisión y otras, sólo se incluyó a periodistas varones. Un hecho que levantó las críticas de muchas mujeres de la profesión, incluida la de la periodista Carolina Pecharromán, editora de Igualdad de RTVE, que calificó de "lamentable" la falta de mujeres.

También Virginia Pérez Alonso, directora de Público, criticó la falta de mujeres y recordó además su condición de presidenta de la PDLI y de miembro de la junta ejecutiva del International Press Institute (IPI), una de las principales instituciones del mundo en la defensa de la libertad de prensa. Destacó además que ningún medio recabó la opinión mujeres para elaborar las informaciones sobre la conmemoración de ese día.

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