Los informativos, el salvavidas de audiencia de las televisiones en España
Los espacios de actualidad se han convertido en el salvavidas de una televisión que no ha encontrado un nuevo relato: si lo único que se mantiene en pie es el género con menos margen para transformarse, la televisión en abierto se queda sin proyecto propio.

Lara García Rodríguez
Madrid--Actualizado a
No se sabe si por costumbre, por compañía o por pura inercia doméstica, pero los informativos llevan años funcionando como el último latido regular de la televisión lineal. Mientras el resto de la parrilla se fragmenta, los espacios de noticias mantienen una cita diaria que todavía empuja el consumo.
Cada día, los espacios de noticias de las diferentes cadenas en España compiten por liderar la jornada y, a excepción de grandes eventos, suelen lograr su objetivo. Antena 3 Noticias, referente del consumo nacional, acumula cifras de audiencia que superan a las grandes apuestas de entretenimiento. Según el Análisis de la Industria Televisiva y Audiovisual de Barlovento, sus ediciones de sobremesa y noche han mejorado en 2025 y rozan los 2 millones de espectadores de media diaria, lo que corresponde a unos 6.000 más que el año pasado.
Los informativos de La 1 se consolidan como segunda fuerza informativa tras el sorpasso a Telecinco en 2024 y mejoran sus registros interanuales con casi 1,15 millones de audiencia media al día: 23.000 más que en 2024. En cambio, los espacios informativos de la cadena de Mediaset obtienen 147.000 espectadores menos que hace 12 meses, unos 878.000 personas en total.
Si hablamos de alcance real, los espacios de noticias de la cadena pública han llegado a mayor número de personas que Antena 3 en 2025: 40 millones de espectadores únicos durante todo el año, unas 100.000 personas más que los noticieros de Antena 3, según los datos de Barlovento. Esta cifra equivale al 85% del público potencial máximo. Es decir, 8 de cada 10 personas que tienen acceso a televisión en España han elegido los informativos de La 1 en algún momento durante el año 2025. Un dato que confirma la centralidad de los informativos en la televisión tradicional.
Cuando el televisor ya no es lineal
En paralelo, la industria ya no puede hablar del televisor como antes. El consumo se fragmenta y migra hacia un modelo mixto: en España, el consumo de televisión tradicional ha descendido frente al año pasado, mientras que el consumo de televisión híbrida ha crecido. Según Kantar, cada persona dedica aproximadamente 2 horas y 41 minutos diarios a la televisión lineal: unos 10 minutos menos que en 2024. En cambio, el consumo multiplataforma ha aumentado y retiene a cada persona unos 53 minutos diarios, 3 minutos más que en 2024. En este sentido, el peso del consumo híbrido sobre el total del dispositivo ya ronda el 25% y va en aumento: de unos 12,8 millones de personas que ven la televisión, alrededor de 3,2 millones son espectadores exclusivos del consumo multiplataforma.
Este desplazamiento tiene también una lectura generacional. La edad media del espectador de televisión tradicional es de 58 años, frente a los 43 del formato mixto. En ambos casos, el número de espectadores únicos es mayor que en 2024, lo que implica que, aunque caiga el consumo medio diario, la penetración sigue sigue siendo significativa y una cifra relevante de personas encienden el televisor al menos una vez al día.
La última cita fija
En ese contexto de fragmentación, los informativos aparecen como uno de los pocos espacios estables. Un estudio sobre la industria europea de medios sitúa a la televisión como principal dispositivo de acceso a las noticias, pero advierte del peso creciente de las smart tv frente al modelo tradicional. Y los datos de audiencia refuerzan esa resistencia: en el último año, Antena 3, La 1 y Cuatro han consolidado su posición en la franja informativa de sobremesa y noche, con crecimientos de +1%, +0,9% y +0,7% en cuota de pantalla en emisión simultánea.
El movimiento contrario se observa en Telecinco y laSexta, cuyos informativos pierden peso relativo cuando compiten a la vez con el resto de cadenas. Las caídas del –1% y del –0,3%, respectivamente, apuntan a un reajuste del reparto, más que a un abandono generalizado del consumo de noticias.
Los datos en conjunto sugieren que, incluso en un ecosistema marcado por la fragmentación del consumo, la audiencia de los espacios de actualidad no desaparece, sino que se redistribuye, alzando los informativos como uno de los últimos hábitos estables de la televisión generalista.
Geografía de un hábito
En el panorama internacional, el espejo devuelve una advertencia: un estudio estadounidense habla del "estado de decadencia" de los noticieros en EEUU. Allí, el declive de los informativos parece responder menos a un trasvase entre pantallas que a un abandono progresivo del consumo de noticias. Una pérdida de la "realidad compartida" que durante años estructuró la conversación pública. En España, los datos dibujan por ahora otro escenario y, pese a la fragmentación del consumo y al avance del modelo híbrido, los informativos mantienen su capacidad de convocatoria y siguen funcionando como uno de los pocos espacios estables de la televisión en abierto.
Además, el contexto cultural y social español ha favorecido un escenario en el que la fortaleza de la oferta informativa y de actualidad de las televisiones públicas autonómicas adquiere un valor específico. El informe anual de Barlovento recuerda que "la misión y propósito cardinal de las cadenas públicas autonómicas es la vertebración de la ciudadanía en cada comunidad y en sus distintos ámbitos de cobertura territorial". En este contexto, las cadenas actúan como estructuras de cohesión y referencia dentro de sus respectivos territorios, lo que las obliga a sostener una programación informativa sólida y reconocible.
El mismo documento apunta que la televisión en abierto y gratuita sostiene su vertebración no solo en los informativos, sino también en el giro hacia el infotainment: una mezcla entre información y entretenimiento que pretende generar una experiencia de usuario más atractiva y completa. Un modelo que surge como respuesta estructural a la dispersión del público y a la crisis de los formatos tradicionales frente a los digitales, pero que también puede jugar contra la credibilidad de los noticieros como género con autoridad propia. En ese marco, el informe subraya que "la televisión en directo de toda la vida tiene un soporte vital para mantener su fortaleza y convocatoria de audiencia", una afirmación que refuerza la idea de que los informativos siguen funcionando como caballo de batalla y último pilar estable de la televisión lineal.

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