Les dijeron que las mujeres no podían hacer radio y ahora son una de las emisoras más escuchadas en Guinea Bissau
Fundado por Periodistas Solidarios y con financiación de la ONU, en 2018 Radio Mulher comenzó a funcionar una emisora dirigida por mujeres que da voz a los problemas sociales de este país africano.

Madrid-
“Cuando empezamos a hablar de montar una emisora en Guinea Bissau nos dijeron que las mujeres no eran capaces de hacer radio”, dice José Bejarano, acerca de Radio Mulher.
Es un dato que suena contradictorio, pero los países jóvenes también tienen casas antiguas. Después de que Álvaro Fernandes pusiera pie en Guinea Bissau, de que se convirtiera en colonia portuguesa y de su independencia en 1973, una casa fue abandonada por el tiempo en Bafatá (la segunda ciudad más poblada y que se encuentra en el centro del país) y continuó abandonada, entre su prominente fabricación industrial de ladrillos y su vida silvestre, hasta 2018.
Entonces, un grupo de periodistas miembros de la Asociación de la Prensa de Sevilla (que posteriormente se independizaron para convertirse en Periodistas Solidarios) reconstruyó la casa para construir una radio. “Pusimos antenas, paneles solares, las baterías y empezó a funcionar”, cuenta José Bejarano. En la misma calle que un hospital, una catedral y el Ministerio de Educación de Bafatá, surgió Radio Mulher, una radio dirigida y realizada por mujeres con enfoque de género que se encuentra en funcionamiento desde el 10 de febrero de 2018.
El periodista José Bejarano llegó a Guinea Bissau en 2007 para hacer una serie de reportajes para La Vanguardia donde seguía la historia de Laovo, un migrante que falleció en un cayuco de camino a Canarias. “El pequeño cementerio de Candemba-Uri, en medio del bosque tropical, está tomado por las hierbas que en la temporada de lluvias, entre mayo y octubre, crecen imparables sin respeto por los muertos”, se lee en el inicio de uno de los reportajes que publicó para La Vanguardia acerca de lo que hay detrás del fallecimiento de una persona migrante. Al volver de su viaje propuso a la Asociación de la Prensa de Sevilla “echar una mano a esas familias” que había conocido.
Así surgió la iniciativa Laovo Cande de Periodistas Solidarios, por la cual han construido centros de salud, una escuela, pozos, lavaderos y accesos al hospital de Bafatá. Cuando llevaban siete u ocho años comenzaron a considerar la construcción de una radio. “Pensamos: Somos periodistas. ¿Por qué no hacemos algo relacionado con la comunicación?”, comenta Bejarano.
Empezaron a recoger materiales que les donaron desde Radio Nacional de España y Canal Sur, además de la financiación de la Diputación de Sevilla y pusieron en marcha el proyecto Radio Mulher.
Para encontrar a las mujeres que formarían parte del proyecto, pusieron un anuncio en el instituto de Bafatá en el que decían que buscaban chicas jóvenes que hubieran terminado o que se encontrasen en los últimos cursos de la secundaria para participar en una emisora de radio. Se presentaron 35 chicas y seleccionaron a 10. Lolita Aminata fue una de ellas.
Como periodista, Aminata disfruta de hacer los programas y de hablar con sus compañeras en el día a día. “Hablamos sobre nuestros derechos, diversidades, sobre nuestra situación de vida”.
Se presentó al proceso después de que su madre se lo sugiriera. “Yo decidí entregar mi propuesta para entrar en la radio porque no tenía un empleo, no tenía nada para hacer”. Después de una entrevista, le dieron formación y fue seleccionada.
Antes de entrar en la radio, no sabía nada de periodismo. En Bafatá, además de Radio Mulher solo existen dos emisoras físicas, que tienen un operación irregular: la Radio Comunitaria de Bafatá, con una fuerte influencia islámica, y Radio Sol Mansi, que es propiedad de la diócesis católica de Bissau. “No fue fácil hacer radio y aprender cosas nuevas, pero me cambió mucho, no estaba acostumbraba a hablar en público. Ahora no tengo miedo”, dice Aminata.
Las chicas recibieron formación de la mano de la Universidad de Sevilla. “Ahí, en Guinea, no hay escuela de Periodismo, no hay facultad de Comunicación”, cuenta Rosalba Mancinas, profesora titular de la Universidad de Sevilla. Muchas de las redactoras sólo tenían una educación básica. Primero les dieron formación de géneros periodísticos, las diferencias entre hacer radio y otros medios, así como sobre diferenciar fuentes. Cada año se convirtió en una formación más específica: “En las siguientes visitas hicimos un diagnóstico de la fortaleza de la radio y su sostenibilidad. Además de un taller donde ellas participaron mucho más porque ya trabajamos con redactoras veteranas”.
La ONU aprobó un plan de financiación para la radio durante dos años que cubría los salarios, algo que las chicas tuvieron desde el primer momento. Según José Bejarano, muchas de ellas son el único ingreso de sus familias.
Vardineia Semedo, de 25 años, nacida y criada en Bafatá, entró en 2019 a Radio Mulher después de que no pudiera estudiar Derecho en la capital, Bissau, por temas económicos. “Yo quería estudiar Derecho porque quería defender a las mujeres”, cuenta. Ahora, es subdirectora.
Semedo creció rodeada de mujeres. Recuerda que cuando era más joven solían hablar de por qué se les trataba distinto. Su madre sufrió violencia machista. “Podría ser una chica sin futuro, sin nada, sin ir a la facultad porque no tenía dinero, porque nací de padres pobres”, dice. “Ahora en nuestra sociedad soy una persona reconocida y respetada, todo esto es gracias a Radio Mulher”.
Según José Bejarano, fue complicado en un principio que ellas creyeran en su propio proyecto. “No confiaban en su capacidad de hacer radio y de que fuera importante en sus vidas”, dice Bejarano. Sin embargo, hoy en día Radio Mulher tiene una audiencia que se estima en 300.000 oyentes. Les dijeron a todo el equipo de Radio Mulher que las mujeres no sabían hacer radio, que “cuando volviéramos a España la radio quedaría abandonada”, según Bejarano. “Ellas mismas han demostrado que siete años después la radio sigue funcionando y es la emisora más escuchada de la ciudad”.
La sociedad de Guinea Bissau
Guinea Bissau se encuentra en el puesto 179 del Índice de desarrollo humano publicado en 2022. “Las mujeres en Bafatá tienen una vida muy triste porque son sometidas a varias violaciones de derechos”, cuenta Vardineia Semedo. Desde niñas a las mujeres en Guinea Bissau se les enseña a tres cosas: “Crecer, casarnos y obedecer a nuestros maridos”, afirma.
Muchas mujeres en Guinea Bissau no tienen derecho a ir a la escuela, ni acceso a ciertos trabajos, aunque esto está cambiando. También algunas son sometidas a la ablación o mutilación genital femenina. “En Bafatá vivimos de una forma muy desigual, cada uno vive de acuerdo a su capacidad financiera”, cuenta Lolita Aminata.
Según el informe de UNICEF Female Genital Mutilation in Guinea-Bissau: Insights from a statistical analysis, alrededor del 52% de niñas y mujeres entre 15 y 49 años han sufrido esta práctica. La gran mayoría de ablaciones ocurren en zonas rurales con escasa educación y dentro de la población musulmana. Hay grandes diferencias estadísticas entre ubicación y grupos étnicos. Los fula, mandinga y beafada tienen las mayores tasas de mutilación genital femenina. El informe también descubrió que todas las ablaciones ocurren como prácticas tradicionales.
Pocas mujeres son dueñas en Bissau de las tierras que trabajan. “Son las agricultoras, pero no tienen derecho a tener tierra para cultivarla”, dice Semedo. “Las mujeres viven de manera muy intensa, sacrificándose día y noche, no tienen descanso. Desde que se levantan, buscan alimentar y proveer a sus familias, trabajar por la educación de sus hijos e hijas”, afirma Lolita Aminata.
Radio Mulher hace reportajes de todos estos conflictos sociales para que lleguen a la población. Según Lolita Aminata, “muchas mujeres no saben que no tienen que depender de los hombres”, y esa es la función de la emisora, hacer llegar este conocimiento a todos los sectores del país.
Uno de los reportajes favoritos de Aminata trata de los niños talibanes. En 45 minutos cuentan cómo algunos maestros obligan a niños de sus escuelas a dedicarse a la mendicidad por las calles. Alrededor de 861 niños en 21 escuelas coránicas de Bafatá padecen este fenómeno. Muchos de ellos son sometidos a una mala alimentación, a violencia física y sexual, y se ven alejados de sus familias. Lolita Aminata aún de vez en cuando piensa en esos niños y recuerda cómo se movían de un lado para otro a veces descalzos, con ropas sucias. “Si pudiera, abriría un colegio para este tipo de niños, para evitar su destino”.
El reportaje que más ha impactado a Vardineia Semedo trataba de matrimonio infantil, una niña a la que querían casar con un hombre que le triplicaba la edad. “Yo decía: No puedo hacer este proyecto porque lo voy a hacer de forma sentimental”.
La prolongada inestabilidad política en Guinea Bissau se funde con la situación de la mujer y la desigualdad social. José Bejarano afirma que “no es un país pobre, es un país empobrecido por sus dirigentes y por la explotación de las materias primas y el comercio internacional”. El Parlamento está compuesto por más hombres que mujeres y, según Semedo, ellas “siempre se quedan atrás, no tienen lugar en la toma de decisiones”.
En 2023, el presidente de Guinea Bissau, Umaro Sissoco Embaló, disolvió el Parlamento después de que se produjera un tiroteo entre dos facciones del Ejército en las calles de Bissau y aseguró que se trató de un golpe de Estado. El país africano tenía que votar en 2024, pero Sissoco Embaló pospuso las elecciones. Aunque su periodo de gobierno de cinco años terminó el 28 de febrero de 2025, en la actualidad continúa en el cargo. El líder de la oposición, Domingos Simoes Pereira, ha sido acusado de corrupción. Preside una coalición que en las elecciones parlamentarias de 2023 ganó con mayoría absoluta. Sin embargo, no parece que vaya a poder formar gobierno en un futuro próximo.
“Muchas veces tenemos proyectos que vienen desde el exterior para liberar a las mujeres, los niños, las personas más vulnerables y cuando hay inestabilidad política estos proyectos quedan guardados sin hacerse nada”, afirma Lolita Aminata.
A pesar de todo esto, para Vardineia Semedo, Radio Mulher tiene un futuro brillante ya que “no depende del gobierno de Guinea-Bissau, sino de las chicas que trabajan allí".
Los cambios en Guinea Bissau gracias Radio Mulher
La sociedad guineana está cambiando poco a poco, emisora a emisora, mujer a mujer. “Radio Mulher está cambiando mucho la vida de las jóvenes”, dice Vardineia Semedo. “Ahora las personas, nuestras madres, padres, todas tienen la voluntad de dejar a su hija ir a la escuela”, comenta Lolita Aminata.
Para José Bejarano, el proyecto ha sido un éxito. “No hemos cambiado ni Bafatá, ni Guinea Bissau, ni el mundo, pero creo que hemos puesto una semilla de progreso y de igualdad”, dice, no obstante. Las mujeres de Bafatá son más ambiciosas. Desde hace poco la emisora llega a la aislada isla de Bubaque. A través de las cinco horas en barco, donde una vez a la semana llegan paquetes de arroz, también llega Radio Mulher y quieren ir más lejos. Vardineia Semedo afirma: “Si podemos, llegaremos a otros países de África, conseguiremos un cambio social, un camino mejor y un desenvolvimiento de África mejor”.




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