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Ley de eutanasia Los obispos se oponen a la eutanasia y recuerdan que hay personas enfermas que "irradian paz y alegría"

Los prelados subrayan que "el sufrimiento solo puede afrontarse cuando se es capaz de asumirlo por algo o por alguien", es decir, si la persona es "capaz de encontrarle algún sentido".

Comisión permanente de la Conferencia Episcopal Española. / CEE
Comisión permanente de la Conferencia Episcopal Española. / CEE

europa press

Los obispos de la Subcomisión para la Familia y la Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal Española (CEE), han subrayado que la vida tiene sentido "hasta el final" y han abogado por los cuidados paliativos en oposición a la ley de eutanasia, cuya tramitación fue aprobada este martes

"Tanto el que ayuda como el que es ayudado son un testimonio de esperanza y de alegría. Nos permiten comprender que la persona que sufre posee plenamente su dignidad, y que la vida tiene sentido hasta el final", indican.

En concreto, el mensaje lo firman el presidente de la Subcomisión y obispo de Bilbao, Mario Iceta; el arzobispo emérito de Burgos, Francisco Gil Hellín; el obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla; el obispo de Asidonia-Jerez, José Mazuelos Pérez; y el obispo auxiliar de Pamplona y Tudela, Juan Antonio Aznárez.

Los prelados señalan que algunas personas atraviesan "momentos más o menos prolongados de sufrimiento, y se enfrentan a experiencias difíciles" y "se corre el riesgo de caer en la desesperanza".

"A las personas que se encuentran en estas circunstancias les puede resultar difícil encontrar sentido a su sufrimiento y se sienten impotentes, cansados e incluso pueden percibirse como una carga para los demás", precisan.

Si bien, apuntan que también hay personas enfermas que "irradian paz y alegría verdaderamente impactantes" así como a personas "que acompañan a los que sufren con paciencia, cariño y entrega".

Los obispos afirman que "el ser humano ha sido creado para vivir y ser feliz" y, por eso, consideran que "rechazar el dolor es justo y no censurable". Por eso, piensan que "es una obligación ética de los profesionales de la salud suprimir el dolor y aliviar el sufrimiento".

Además, subrayan que "el sufrimiento solo puede afrontarse cuando se es capaz de asumirlo por algo o por alguien", es decir, si la persona es "capaz de encontrarle algún sentido".

"Es preciso desarrollar los cuidados paliativos, el alivio del dolor cuando sea posible, así como fomentar la cultura del cuidado, del respeto, del consuelo a las personas que sufren, hasta el final", insisten.