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El aeropuerto de Gran Canaria vuelve a estar operativo mientras Tenerife Sur no permite operaciones

El presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, aclara que el espacio aéreo no está cerrado.

La torre de control del aeropuerto de Gran Canaria, durante la calima. REUTERS
La torre de control del aeropuerto de Gran Canaria, durante la calima. REUTERS

EUROPA PRESS

El aeropuerto de Gran Canaria ha vuelto a reanudar sus operaciones de forma progresiva tras permanecer inoperativo casi todo el día debido al fuerte episodio de calima que afecta a todo el archipiélago.

Así lo ha informado en rueda de prensa el presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, quien ha aclarado que el espacio aéreo no está cerrado y sólo Tenerife Sur no permite operaciones ni de salida ni de llegada a esta hora, aunque se prevé que en las próximas horas el aeropuerto de Tenerife Sur empiece a operar. 

Ángel Víctor Torres indicó que el resto de aeropuertos tienen restringidas las llegadas pero operan con relativa normalidad en cuanto a las salidas porque las condiciones meteorológicas son más leves que en Gran Canaria y Tenerife Sur.

El presidente ha detallado que unos 360 vuelos se han visto afectados en el día de hoy y se prevé que resulten afectados otros 500, si bien la reapertura del Aeropuerto de Gran Canaria puede reducir esta última cifra.

Lo mismo ocurre con las personas afectadas, entre 12.000 y 14.000, que van a ser realojadas en hoteles pero que la cifra podrá aminorarse dado que se ha abierto el Aeropuerto de Gran Canaria y todo hace prever que también lo hará Tenerife Sur.

El Gobierno suspende las clases 

La Consejería de Educación del Gobierno canario ha anunciado en Twitter que este lunes no habrá clases por la meteorología adversa que mantiene en situación de alerta a todo el archipiélago.

Esta suspensión de la actividad educativa se adopta por la peligrosidad que entrañan los desplazamientos de escolares y de la población en general, dada la escasa visibilidad que se registra por la persistencia de una densa calima que ha paralizado hasta la actividad de los aeropuertos isleños.

A ello se suma el riesgo que se puede correr por la caída de árboles, mobiliario urbano y otros elementos como consecuencia de las fuertes rachas de viento huracanado, que han llegado a superar los 160 kilómetros por hora en las cumbres de Tenerife, y que en La Palma han provocado el desprendimiento de un importante número de espejos de uno de los radiotelescopios Magic, dejándolo inoperativo por el momento.

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