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La mayoría de las comunidades no renovarán a los sanitarios de refuerzo en pleno repunte de la pandemia en Europa

Los contratos temporales que se firmaron para evitar el colapso sanitario empiezan a reducirse y a no renovarse. A todo esto se suman las carencias estructurales del sistema de salud pública, donde las organizaciones estiman que se necesitarían unos 20.000 médicos y 100.000 enfermeros.

Una trabajadora sanitaria sujeta un cártel en el que se lee: 'La sanidad no se vende, se defiende'.
Una trabajadora sanitaria sujeta un cártel en el que se lee: "La sanidad no se vende, se defiende". EUROPA PRESS

"El sistema sanitario ya estaba al límite antes de la pandemia. Así no podemos estar mucho tiempo". Esas son las palabras de María José Campillo, médica y tesorera de la Confederación Estatal Sindicatos Médicos (CESM). Pese a que el coronavirus aún no está controlado, las comunidades autónomas empiezan a prescindir de las personas contratadas temporalmente para hacer frente a la covid. Comienza la época de la gripe, el sistema sanitario sigue estresado, las listas de espera aumentan y el número de trabajadores ha sido reducido en miles. 

El CESM estimaba que el sistema de salud, antes de la llegada de la covid, necesitaba la contratación de 12.000 médicos. Ahora eleva la cifra a 20.000. Y en lugar de crecer, disminuye al mismo ritmo que el de enfermeros, celadores y auxiliares. 

Después de un octubre que ha traído cierta tranquilidad en los contagios e incluso medidas como la de Isabel Díaz Ayuso de quitar la obligatoriedad de la mascarilla en el trabajo, se presume un cierto clima de relajación ante la pandemia. Sin embargo, Europa es la única región donde los contagios aumentan y España ve crecer con lentitud la incidencia acumulada.

"La vacuna por sí sola no nos va a sacar de esta, son imprescindibles todos los recursos"

"Se está bajando la guardia. Estamos de acuerdo que la gente está harta, pero no podemos bajar la guardia ni en recursos materiales ni en recursos humanos ni a título individual", declaran desde SATSE, el sindicato de enfermería. La amenaza pandémica trajo la contratación temporal de unas 80.000 personas para todo el sistema de salud. Poco a poco, esa cifra empieza a mermar. 

"La vacuna por sí sola no nos va a sacar de esta, es imprescindible que nuestras autoridades sigan disponiendo de todos los recursos necesarios". Así de contundente se muestra Jonay Ojeda, portavoz de la Sociedad Española De Salud Pública y Administración Sanitaria.

Andalucía y Madrid, en el foco

El 31 de diciembre es la fecha límite en muchos contratos y es cuando podrían liquidarse aquellos temporales que tenían como fin evitar el colapso sanitario. El Gobierno del País Valencià ya anunció este mes de mayo que no renovaría a 3.200 sanitarios de los 9.000 contratados. La Junta de Andalucía ha anunciado que 8.000 de los 20.000 contratados tampoco seguirán, lo que ha provocado una enorme tensión y crisis política en la región que traerá movilizaciones. En Murcia, por ejemplo, ya se ha anunciado que más de 3.500 sanitarios no continuarán con sus contratos temporales. 

De los 8.000 despidos en Andalucía, un tercio eran enfermeros

En el caso de la Comunidad de Madrid, Ayuso aún no ha dicho qué pasará con los 11.000 refuerzos contratados, de los que los sindicatos solicitan que se incorporen como personal estructural ante las carencias del sistema. Además, desde las organizaciones de trabajadores denuncian que muchas de las contrataciones de Madrid no fueron nuevas, sino prolongaciones de contratos que ya venían ejecutándose. "Cambiaron de nombres los contratos, no fueron refuerzos reales", denuncian desde la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS).

Hay regiones donde la situación es algo más opaca. Por ejemplo, el personal médico ha sido el menos afectado tanto en contrataciones como en renovaciones, según informa a Público la Confederación Estatal Sindicatos Médicos (CESM). Las únicas comunidades que aún no habrían reducido sus contratos temporales habrían sido Catalunya, Canarias, Baleares y La Rioja, según datos recopilados por El País

La mayoría de este grueso de temporales forma parte de los equipos de enfermería, auxiliares (TCAE) y celadores. En España hay 5,6 enfermeros y enfermeras por cada 1.000 habitantes, una de las ratios más bajas de Europa. Harían falta 110.000 para alcanzar la media del continente y, en cambio, se opta por no renovar a gran parte de esos temporales. De los 8.000 despidos en Andalucía, un tercio eran enfermeros. 

Un país sin médicos

El personal médico ha sido el menos afectado tanto en contrataciones como en renovaciones, pero también es raquítico. Por ejemplo, en Navarra solo el 2,5% de los contratos temporales han ido a parar a médicos.

"No es que no haya médicos – sostiene Maria José Campillo, tesorera de CESM–, es que no hay médicos que quieran trabajar en el sistema nacional de salud: precariedad, sobrecarga laboral y unos sueldos que los comparas con países europeos y... A eso le añades que no hay estabilidad y que ves pacientes cada tres minutos, pues no hay médicos que quieran trabajar en estas condiciones". Los médicos suponen en torno al 18% del personal sanitario español, una cifra que la organización considera muy baja. 

Y el futuro no parece halagüeño. Mientras la pandemia cede pero no cesa, en los próximos meses se espera que la gripe vuelva a tener impacto, por lo que ya se prepara la campaña de vacunación. Según el Ministerio de Sanidad, durante la temporada 2019-2020, 619.000 personas acudieron a las consultas de Atención Primaria por gripe, hubo 27.700 hospitalizaciones, 1.800 ingresos en la UCI y 3.900 muertes.

El sistema nacional ya se prepara para la vacunación de la gripe y faltan sanitarios que la afronten: "La generación del baby boom empieza a jubilarse. Lo triste es que sabiendo cuál es la solución, ningún Gobierno quiere poner soluciones. El Sistema Nacional de Salud va camino de un deterioro cada vez mayor", zanja Campillo.

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