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Los octogenarios de Carabanchel encaran su desahucio tras un mes en vilo pendientes de una vivienda municipal

María y José Manuel, apoyados por vecinos y activistas, tratarán de impedir este viernes su tercer intento de desalojo de la casa en la que han vivido los últimos 55 años. Llaman a concentrarse en la puerta ante la esperada presencia de antidisturbios, mientras esperan que el juzgado les dé algo más de tiempo hasta que el Ayuntamiento les facilite otro piso.

José Antonio Moreno y María Gómez, en su casa de Carabanchel (Madrid) dos día antes de su desahucio.
José Antonio Moreno y María Gómez, en su casa de Carabanchel (Madrid) dos día antes de su desahucio. Jairo Vargas

"Que entregue las llaves y me vaya, me dicen. Pues no las voy a entregar". José Manuel Moreno está ya más cabreado que angustiado, aunque lo achaca a que apenas faltan unas horas para que la puerta de su casa se llene de policías antidisturbios. Antes se llenará de activistas y de vecinos que llevan meses apoyándole. Este viernes, a las 9.30 horas, está previsto su tercer intento de desahucio de la casa en la que ha vivido los últimos 55 años junto a su mujer, María José Gómez, que arrastra una minusvalía que apenas la deja caminar. Él tiene casi 80 años. Ella, 82.

"De aquí no nos movemos hasta que tenga seguro otra casa a la que ir. Yo ya no debo nada y, además, he pagado durante 19 meses el alquiler estando ya prácticamente desahuciado", comenta el anciano.

Tenían un alquiler de renta antigua por el que pagaban 150 euros al mes más gastos de comunidad y otros conceptos. Fue un error de José Manuel, reconoce, que se olvidó de pagar un plazo de la comunidad durante un tiempo. Su deuda ascendía a unos 800 euros que ya ingresó, pero ese fallo le costó la demanda del casero por incumplimiento del contrato.

La vivienda pertenecía a una mujer a la que conocían de toda la vida, con la que nunca tuvieron problemas en cinco décadas. Pero tras su muerte, uno de los herederos del inmueble aprovechó la ocasión para acabar con el contrato de renta antigua y tener vía libre para vender o alquilar a precio de mercado una casa que puede rondar los 800 euros al mes.

Hace un mes que el apoyo vecinal frenó el desahucio en la puerta y este viernes pretenden hacer lo propio. Miembros de Sindicato de Vivienda de Carabanchel llevan desde el miércoles llenando el barrio de carteles con la cara de José Manuel, llamando a la solidaridad para impedir que los antidisturbios puedan sacarle de la casa. Mientras tanto han intentado sin éxito que la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS) les concediera una vivienda social.

Posible realojo municipal

Por el momento, la única solución sobre la mesa es que el matrimonio acabe en un apartamento municipal para personas mayores, según ha informado a Público el Área de Familias, Igualdad y Bienestar Social del Ayuntamiento de Madrid.

El Sindicato de Vivienda del barrio confirma que esta semana recibió la visita de los Servicios Sociales y que les dieron esta posibilidad. Ayer rellenaron el formulario y entregaron la solicitud. Si reúne los requisitos—algo que confirma el departamento de Pepe Aniorte (Ciudadanos)—, el consistorio les podría facilitar la vivienda en unas dos semanas, aunque el desahucio es este viernes y, según comenta José Manuel, le han pedido que entregue las llaves y no ponga resistencia al desalojo, algo que el matrimonio y los activistas por el momento rechazan.

Según fuentes municipales, el piso sería individual para el matrimonio. Son recursos de emergencia para mayores de 65 años en los que los residentes aportan un 20% o un 25% de los ingresos que perciben.

Los Servicios Sociales han actualizado el informe de vulnerabilidad con la nueva situación del matrimonio y lo han remitido al juzgado. Sin embargo, confirma José Manuel, en el juzgado le han asegurado que el desahucio sigue en pie.

La convocatoria para frenar el desalojo es a las seis de la mañana en el número 109 de la Vía Carpetana.

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