Un plan de la Fundación Mutua Madrileña y el Colegio de Psicólogos prestó ayuda profesional y gratuita a 5.500 personas afectadas por la DANA
Entre los síntomas que presentaban las personas afectadas destacan alteraciones emocionales, pensamientos negativos, dificultades para tomar decisiones, problemas en las relaciones interpersonales o trastornos del sueño y alimentación, entre otros.

València-
La Fundación Mutua Madrileña y el Colegio Oficial de Psicología del País Valencià (COPCV) han prestado atención psicológica profesional y gratuita a más de 5.500 personas afectadas por las inundaciones que arrasaron varias localidades de València el pasado 29 de octubre de 2024. Esta ayuda se encuentra en el marco de su Plan de recuperación desde la Psicología para las poblaciones afectadas por la DANA, diseñado a finales del año pasado.
Ambas entidades pusieron en marcha esta iniciativa a comienzos de este año en colaboración con los ayuntamientos de las localidades más perjudicadas. Además, desarrollaron acciones destinadas a mejorar la salud mental y el bienestar psicológico individual y colectivo de la población más afectada.
La actuación conjunta y desinteresada del COPCV y de Fundación Mutua Madrileña ha sido imprescindible para prevenir la cronificación de problemas de salud mental y la formación de cuadros de estrés postraumático complejos.
"El compromiso con la salud mental que mantiene la Fundación Mutua, tanto a nivel de estudios como de ayudas a la investigación médica y al cuidado de personas con estos problemas, sobre todo en el ámbito de la infancia y la juventud, nos hizo ver que ayudar a los afectados por las riadas a recuperar su salud mental y emocional podía ser una muy necesaria forma de ayudar a la población afectada", señala Lorenzo Cooklin, director general de la Fundación Mutua Madrileña.
Ambos organismos recuerdan que, "al inmenso dolor por las personas fallecidas, se une la desolación de un contexto de destrucción". La DANA derrumbó viviendas, espacios culturales, de ocio y centros educativos. Asimismo, arrasó con los enseres y recuerdos de toda una vida "devastando los cimientos emocionales, sociales y comunitarios tan necesarios para el ser humano".
"En estos casi 12 meses desde la tragedia, la incertidumbre y la inseguridad se han apoderado de muchas personas y la actuación de psicólogos ha sido esencial para poder gestionar el shock inicial y todas las emociones posteriores", afirma el decano del COPCV, Francisco Santolaya.
Intervenciones y perfil de las personas atendidas
En estos siete meses, se han llevado a cabo 1.864 intervenciones individuales por los profesionales de la Psicología que han participado en el desarrollo de este plan. En total, han atendido a 2.261 personas ya que, a menudo, las personas acudían acompañadas de familiares o personas cercanas. En cuanto a las intervenciones grupales, se han realizado hasta ahora 296 terapias de grupo, en las cuales se han atendido a 3.244 personas.
De la misma forma, se han realizado 319 reuniones de coordinación con los responsables de los ayuntamientos más afectados y su personal técnico. En el desarrollo del proyecto han trabajado una veintena de profesionales de la Psicología en las 13 localidades adheridas al plan. En el marco del programa, se han llevado a cabo intervenciones individuales y grupales, visitas domiciliarias, sesiones familiares y talleres a profesionales municipales.
Todas las iniciativas han sido adaptadas a la personalidad de cada población y a las necesidades que los vecinos han solicitado. Además, los colectivos en situación de especial vulnerabilidad como son personas con enfermedades mentales previas, edad avanzada, movilidad reducida, niños y jóvenes, se han tenido especialmente en cuenta en este proceso.
Respecto al perfil de las personas atendidas en las intervenciones individuales, el 69% se encontraba en la franja de edad entre los 30 y los 65 años, el 17% entre los 70 y los 80 años, el 12% entre los 20 y los 30 años y un 3% que representaba a la población entre los 18 y 20 años.
En cuanto al perfil de los atendidos en las intervenciones grupales, el 36,21% se encuentran entre los 30 y 65 años; el 31,88% entre los 6 y 13 años; el 21,46% entre los 70 y 80 años; el 5,52% entre los 20 y los 30, y el 4,93% entre los 14 y 19 años.
Síntomas más habituales
El 72% de los casos atendidos presentaba alteraciones emocionales como tristeza prolongada, desesperanza, agitación o frustración; el 46% mostraban alteraciones cognitivas como pensamientos negativos constantes o dificultades para tomar decisiones. Por su parte, el 42% de las personas manifiestan problemas en sus relaciones interpersonales, como aislamiento y evitación social; un 11% presenta crisis de identidad y cuestionamiento vital, mientras que el 90% ha referido síntomas psicosomáticos de su estado mental como dolores físicos, trastornos del sueño y alimentación o fatiga generalizada, entre otros.
Desde el COPCV se destaca que la recuperación psicológica tras una catástrofe de esta magnitud no es lineal ni inmediata. Se estima que, en casos de sintomatología persistente, una mejora funcional significativa puede requerir entre uno y tres años de tratamiento continuado y especializado, pudiendo extenderse aún más para lograr una resolución completa del trauma.

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