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Pobreza menstrual UE Una de cada cinco mujeres no puede permitirse productos menstruales en la UE

La posibilidad de adquirir estos productos básicos es "una cuestión de dignidad", como subrayó Larissa Copello, miembro de la ONG Zero Waste Europe, ya que aseguró que son necesarios para que las personas que menstrúan puedan "tener una vida decente, para salir y sentirse a gusto con su cuerpo y su apariencia".

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Imagen de archivo de productos para la menstruación. — PIXABAY

BRUSELAS,

En la Unión Europea (UE), una de cada cinco mujeres no puede permitirse comprar los productos menstruales básicos, según los datos publicados por el movimiento ecologista Break Free From Plastic (Libérate del Plástico) con motivo de la semana de concienciación de la pobreza menstrual, que termina este domingo.

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A lo largo de su vida, una persona puede utilizar 14.000 productos menstruales y gastar alrededor de 4.500 euros en artículos de un solo uso. Por estos motivos, la ONG Zero Waste Europe busca sensibilizar y trabajar para reducir la pobreza.

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La responsable de la campaña de concienciación y miembro de Zero Waste Europe, Larissa Copello, explicó a Efe que no tener acceso a productos menstruales supone un "gran impacto en la vida de algunas mujeres, ya que no acuden al trabajo o a la escuela una semana de cada mes".

La posibilidad de adquirir estos productos básicos es "una cuestión de dignidad", como subrayó Copello, ya que aseguró que son necesarios para que las personas que menstrúan puedan "tener una vida decente, para salir y sentirse a gusto con su cuerpo y su apariencia".

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Copello afirma que se trata de "una cuestión de dignidad"

En este ámbito, la ONG ecologista y Break Free From Plastic han elaborado un manifiesto que reclama el derecho al acceso de los productos menstruales seguros, justos y circulares, el cual se presentará en octubre a la Comisión Europea (CE) y ya cuenta con el apoyo de 18 eurodiputados y 170 firmas de individuos y organizaciones.

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Copello indicó que en el manifiesto se pide a la CE y a los Estados miembros que se asegure un acceso gratuito de productos menstruales para aquellas personas que los necesiten y no los puedan pagar.

Además, el documento expone que la mayoría de los productos menstruales que se venden en el mercado de la UE son artículos de un solo uso, "que provocan graves impactos ambientales, económicos, sanitarios y sociales desde su producción hasta su eliminación".

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Sin embargo, Copello aseguró que hay falta de información porque existe tabú alrededor del tema de la menstruación, por lo que también proponen desde la ONG crear programas de educación sobre el periodo menstrual en las escuelas.

Impacto ambiental

Una de las ideas que destaca la campaña es que la "justicia social y ambiental van de la mano" y por ello busca promover los productos menstruales reutilizables, que pueden suponer un ahorro anual de entre 18 y 119 euros por persona.

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"Pedimos incentivos económicos para los productos reutilizables", apuntó Copello, ya que argumentó que aunque los productos de un solo uso "son mucho más baratos a corto plazo, en realidad son más caros a largo plazo".

La mayoría de los artículos menstruales de un solo uso están compuestos por un 90% de plástico y suponen uno de los principales elementos que contaminan el medio marino. Aparte, estos productos contienen "sustancias químicas peligrosas" que, según el movimiento Break Free From Plastic, pueden llegar a causar enfermedades cardíacas, infertilidad o cáncer.

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"Debe ser una obligación para los fabricantes eliminar las sustancias tóxicas y divulgar la lista de componentes de los productos menstruales", manifestó Copello.

En 2019, el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE presentaron una directiva que fija objetivos de reducción, prohibiciones y otras medidas para minimizar el vertido de plásticos de un solo uso en el medioambiente.

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Desde Zero Waste Europe apoyan esta Directiva, pero Copello aseguró que con su nueva propuesta quieren ir más allá y poner sobre la mesa los aspectos concretos de los productos menstruales, que además del contenido de plásticos, también trata los componentes químicos y la repercusión en el ámbito social.

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