Retrasos, colas y confusión en la estación de Sants tras el gran apagón: "La información es contradictoria"
Rodalies recupera parcialmente el servicio en varias líneas, pero los usuarios denuncian desinformación y falta de atención. Los retrasos en los trenes de alta velocidad han generado aglomeraciones en el vestíbulo.

Barcelona--Actualizado a
A pesar de la paulatina recuperación de la normalidad, la estación de Sants todavía arrastra las consecuencias del gran apagón que dejó a oscuras a Catalunya y al resto de la península: caras de agotamiento y confusión, usuarios en el suelo, hartos y descansando sobre sus maletas, y larguísimas colas para acceder a los andenes de los trenes de alta velocidad. Según ha informado la Generalitat de Catalunya a las 11.30 horas, el AVE solo circula entre Figueres, Barcelona y Madrid, mientras que Rodalies ha empezado a recuperar el servicio en las líneas R1, R2, R2 Norte, R3, R4 y R11 a las 11 horas, "aunque con afectaciones y horarios alterados".
Mercè y Paco, una pareja de mediana edad que vive en Blanes (Selva), se ha visto obligada a pasar la noche en Barcelona porque toda la red ferroviaria quedó desactivada este lunes. "Bajamos a hacer unas gestiones y no pudimos volver. Afortunadamente tenemos una casa aquí, pero no todo el mundo tiene esa suerte", explica Paco a Público. En la estación de Sants solo pudieron pasar la noche los usuarios que tenían billete para trenes de alta velocidad.
La pareja ha consultado esta mañana la aplicación de Adif y, al leer que el servicio estaba restablecido, se ha acercado a la estación para intentar coger el tren de vuelta a casa. Sin embargo, nada más acercarse a los tornos que separan el vestíbulo de la zona de andenes de Rodalies, los trabajadores no les han dejado pasar, a pesar de que por megafonía se estaban anunciando varios trenes. "Nos han dicho que lo hemos escuchado mal. La información es contradictoria. Si no hay servicio, lo entendemos, pero lo que no pueden hacer es decirnos cosas diferentes", ha lamentado Mercè.
Mientras ambos hablaban con Público, los mismos operarios permitían el paso a determinadas personas tras preguntarles por su destino. Aun así, el caos ha sido total: incluso entre ellos se preguntaban si tenían que dejar pasar gratis a quienes no tuvieran billete. Público ha intentado hablar con Renfe, que ha rechazado hacer declaraciones a los medios de comunicación.
Aglomeraciones en el vestíbulo
En paralelo a la situación de Rodalies, centenares de personas se han acumulado en el vestíbulo de la estación de Sants, esperando poder coger un tren de larga distancia. Agentes de los Mossos d'Esquadra y de la Policía Nacional han intentado poner algo de orden, pero la indignación y el hartazgo eran la tónica entre los afectados. Octavi y su mujer tenían que coger un tren hacia Madrid a las 12 horas, pero la única explicación que han recibido por parte de los trabajadores de la red ferroviaria es que tenían que esperar a que les avisaran.
"Estamos todos apelotonados. Nos han dicho que ya nos avisarán con algo de antelación cuando vaya a salir nuestro tren", ha explicado Octavi, preocupado por las aglomeraciones. "Mi mujer lleva el brazo en cabestrillo y me da miedo que alguien le dé un golpe. La gente está nerviosa y estas situaciones siempre traen riesgos y peligros", ha añadido.
A las puertas de la estación, en la plaza de los Països Catalans, la Cruz Roja —que trabaja en coordinación con el Ayuntamiento de Barcelona— ha instalado un puesto para ofrecer agua, galletas, cacaolats y zumos a los usuarios que han dormido en la estación de Sants.
Usuarios desatendidos en Zaragoza
Laura y Anaïs, por su parte, han denunciado la situación que vivieron este lunes: se quedaron tiradas mientras viajaban de Madrid a Zaragoza, con destino final Barcelona. En el momento del apagón, el tren se quedó completamente parado y los usuarios tuvieron que esperar muchas horas para ser rescatados. En principio, una locomotora diésel debía venir a buscarlos, pero nunca apareció. En el punto donde quedaron detenidos, vecinos de la zona se acercaron para darles agua y comida.
Las chicas han llegado esta mañana a Barcelona después de pagarse por su cuenta otro billete desde Zaragoza. Según han explicado a Público, el tren consiguió arrancar y llegar a la estación de Delicias (Zaragoza), donde pasaron la noche a oscuras. A medianoche los maquinistas y trabajadores abandonaron el convoy. "Hay gente que esta mañana ha optado por coches de alquiler o autobuses, pero nosotras hemos cogido otro tren. No tenemos información sobre el reembolso y nos dijeron que nos las apañáramos", ha denunciado Laura.
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