La ola de la gripe llega antes y con una cepa más contagiosa que amenaza con colapsar las urgencias
Este año la circulación del virus ha superado el umbral epidémico semanas antes de lo previsto. Los niveles son todavía bajos pero en lugares como Madrid las métricas se han disparado en una semana.
Sanidad propone retomar este año el plan común contra la gripe que planteó el año pasado y que las comunidades del PP rechazaron en bloque.

Madrid--Actualizado a
La gripe ya está aquí. Aunque lo habitual es que los picos de incidencia lleguen entre finales de diciembre y febrero, el Ministerio de Sanidad insiste en no esperar a que la curva se dispare. Que mueva ficha en pleno noviembre no es casual. Este año, la circulación del virus ha superado el umbral epidémico varias semanas antes de lo previsto. El aviso europeo tampoco es esperanzador. El Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC) ha alertado de que una variante A(H3N2) más contagiosa está circulando de forma "inusualmente temprana" por la península. De ahí que el equipo de Mónica García volviese a poner sobre la mesa este miércoles el tan debatido protocolo común para frenar la expansión de infecciones respiratorias. Ese mismo documento que terminó quedándose en papel mojado tras el veto de las comunidades gobernadas por los populares.
Los últimos datos del Sistema de Vigilancia de Infección Respiratoria Aguda (SiVIRA, Instituto de Salud Carlos III) indican que la incidencia actual está muy por debajo de los picos registrados en las dos temporadas previas —entre seis y siete veces menor que los máximos de 2023-24 y 2024-25—. Aun así, es pronto para comparar la gravedad global de esta temporada, ya que la ola fuerte suele llegar semanas más tarde.
Spoiler: lo que sí está claro es que la circulación gripal ya ha empezado. Todavía en niveles bajos, pero con un crecimiento sostenido semana a semana. La tasa de infecciones respiratorias agudas (IRAs) en general se sitúa en 445,9 casos por 100.000 habitantes. La incidencia estimada de gripe está en 62 casos por 100.000 habitantes, sube desde 47,1 la semana anterior. Con todo, el departamento de García tampoco pasa por alto otro elemento: la ola de infecciones respiratorias en general —no solo gripe— se ha adelantado, arrancando ya entre finales de septiembre y principios de octubre.
La incidencia de gripe en Madrid se ha duplicado en una semana, mientras que en Catalunya la transmisión se adelanta al menos dos semanas
Algunas comunidades, como Madrid y Catalunya, ya están notando el acelerón de la gripe. Los últimos datos del Informe Epidemiológico Semanal de la Dirección General de Salud Pública muestran que la tasa en Madrid se ha duplicado en una semana. En Catalunya, el Departament de Salut publicó este miércoles las cifras de la semana del 17 al 23 de noviembre: la transmisión sigue siendo baja, pero crece y se ha adelantado al menos dos semanas respecto a la temporada pasada. La incidencia alcanza ya los 81 casos por 100.000 habitantes, con 5.988 nuevos diagnósticos en una semana, frente a los 4.569 registrados en la anterior.
Urgencias colapsadas
Más allá del pulso político, son las cifras y la fotografía de los hospitales las que tampoco invitan a la tranquilidad. Un trabajador del Hospital 12 de Octubre describe a Público un escenario de urgencias saturadas: más de 60 pacientes en un espacio preparado para 42, personas esperando cama en los pasillos y colas constantes. La enfermera de urgencias Carmen González insiste en que no hay una única causa. Refiere un problema estructural: "La falta de inversión en especializada y en Atención Primaria hace que los pacientes crónicos lleguen descompensados. Si pides cita con tu médico de familia, puede demorarse hasta un mes. El único sitio que siempre está abierto es urgencias". En su hospital, explica, "cada día hay ingresos que no se pueden asumir porque han cerrado camas".
Las urgencias ya están colapsando: más de 60 pacientes en un espacio para 42 y personas esperando cama en los pasillos en Madrid
El caso de Madrid no es una excepción. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) alertó hace no mucho de la saturación y el riesgo de colapso en las urgencias de varias comunidades —Andalucía, Castilla y León, La Rioja o Ceuta, además de la capital— debido al repunte de infecciones respiratorias y a la falta de refuerzos. El sindicato corrobora que en territorios como Melilla y La Rioja, los hospitales ya están recurriendo a doblar camas para poder absorber la avalancha de pacientes.
La preocupación no es infundada. De acuerdo con el estudio del Instituto de Salud Carlos III sobre la temporada 2024-25, basado en el sistema centinela SiVIRA, el año pasado por esta cuestión se registraron 33.000 hospitalizaciones en España. Los casos más graves se concentraron en menores de cinco años —principalmente por VRS y gripe— y en mayores de 60, donde el riesgo se dispara con la edad.
Una batalla que bloquea la respuesta sanitaria
El choque político que rodea cada temporada de virus respiratorios tampoco es nuevo: viene de atrás. Como ya se ha adelantado en este artículo, el año pasado, Sanidad trató de impulsar un protocolo común para todo el país, un documento trabajado durante meses y consensuado a nivel técnico. Pero el texto se estrelló en el Consejo Interterritorial. Las comunidades gobernadas por el PP lo vetaron y acabaron aplicando cada una su propio plan para afrontar la ola de gripe. A raíz del bloqueo, la administración se vio obligada a publicar el protocolo únicamente como una guía de recomendaciones: desde el uso progresivo de mascarillas según el nivel de circulación viral hasta la posibilidad de conceder bajas a trabajadores de residencias en contacto con población vulnerable. Este invierno, el escenario se repite. Las comunidades del PP volvieron a rechazar el documento en la Comisión de Salud Pública del 13 de noviembre.
El plan de Sanidad definía cuatro escenarios de riesgo (basal, bajo, medio, alto y muy alto) según los indicadores de transmisibilidad del sistema de vigilancia SiVIRA. En función del escenario, proponía recomendaciones como el uso de mascarilla —especialmente en contextos de contacto cara a cara, en centros sanitarios, o cuando la transmisión fuera alta—, la mejora de ventilación, limpieza y desinfección en espacios cerrados, evitar aglomeraciones, y activar planes de contingencia en hospitales y residencias para garantizar la continuidad asistencial.
Javier Padilla: "El momento de actuar no se puede demorar. No tiene sentido que cada territorio vaya por su cuenta"
¿Qué se espera para este año? ¿Prosperará el plan? Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad, transmite a Público un mensaje de cautela, pero también de confianza: "Por responsabilidad, esperamos que las comunidades estén a la altura". Recuerda que, pese al bloqueo político del año pasado, varias autonomías aplicaron de facto las medidas del protocolo. "Hay comunidades que lo siguieron casi al pie de la letra, como Catalunya. Y también hemos visto que gobiernos del PP han puesto en marcha parte de esas recomendaciones. Aragón, por ejemplo, ha sido la primera en aplicar alguna de ellas", dice.
Con una epidemia que este año muestra síntomas de adelantarse, el secretario de Estado insiste en que no hay margen para improvisaciones: "El momento de actuar no se puede demorar. No tiene sentido que cada territorio vaya por su cuenta cuando lo que aporta certidumbre —a la población, a los profesionales y al propio sistema— es una acción coordinada, basada en el mejor conocimiento científico y en documentos elaborados de forma técnica".
Manuel Martín, FADSP: "La batalla política de los gobiernos del PP está afectando a la racionalidad de las decisiones sanitarias"
Manuel Martín, presidente de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), analiza para Público el trasfondo político que, a su juicio, está condicionando la respuesta frente al repunte de infecciones respiratorias. Según explica, la actitud de algunos servicios de salud autonómicos dentro del Consejo Interterritorial "responde más a una estrategia partidista que a una lógica de gestión sanitaria". "Se está trasladando al Consejo la misma batalla política y el clima de confrontación en el que el Partido Popular mantiene al Gobierno". Y esa dinámica, razona, "está afectando a la racionalidad de las decisiones sanitarias". El resultado, valora, es especialmente dañino: "Esto genera desconfianza en la sanidad pública y en las administraciones. No beneficia ni al sistema ni a la salud de la población, porque todo queda enturbiado por disputas políticas".
Martín deja caer que el Sistema Nacional de Salud (SNS) funciona a través de 17 servicios autonómicos que necesitan coordinación y cooperación, no trincheras: "Hay que dejar a un lado las rencillas y centrarse en lo que realmente importa, que es proteger la salud de la ciudadanía". En cuanto a si el nuevo plan de respuesta saldrá finalmente adelante, se muestra prudente: "Es de esperar que sí". Pero concluye tajante: "Lo que sí está claro es cual es la actitud del PP y de las administraciones sanitarias donde gobierna".
Las comunidades del PP tacharon el plan de Sanidad contra la gripe como "inmaduro", "poco elaborado" y con "falta de rigor"
¿Qué dicen los populares? El año pasado tacharon el plan de "inmaduro". Según pudo confirmar Público, el bloqueo estuvo orquestado por la Comunidad de Madrid y Castilla y León. Entre los argumentos esgrimidos entonces, algunos directores generales alegaron que el documento estaba "poco elaborado", mientras otros mostraron su desacuerdo con medidas concretas, como la recomendación de conceder cinco días de baja a trabajadores de residencias infectados cuando no puedan ser reubicados en tareas sin riesgo de transmisión. También hubo críticas por "falta de rigor" e "improvisación". La consejera de Sanidad madrileña, Fátima Matute, justificó la posición del PP asegurando que las autonomías cuentan ya con sus propios planes de invierno "en marcha desde hace tiempo". En el caso de Madrid, defendió, la campaña de vacunación avanza "con muy buenos resultados" y las medidas han sido "consensuadas con hospitales, profesionales sanitarios y Salud Pública".
Tras pedir formalmente a las comunidades autónomas que antes del 1 de diciembre se adhieran al protocolo común contra los virus respiratorios, la cartera de Sanidad no ha recibido respuesta por parte de las comunidades gobernadas por el PP. Volverá a presionar este viernes en una reunión telemática del Consejo Interterritorial, cuyo orden del día cierra un punto clave: la "Información sobre las recomendaciones para el control de las infecciones respiratorias agudas en la temporada 2025-2026". Este documento será revisado en la próxima Comisión de Salud Pública.


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