Adiós a la era Trump

Cuatro años conduciendo de forma impredecible la mayor potencia mundial, siempre en el límite de lo aceptable en un presidente. Y unos últimos meses aún más cuestionables, banalizando la pandemia. Sus ocurrencias para curar el coronavirus avergonzaban a sus propios colaboradores y su negativa a ponerse la mascarilla, hasta que acabó contagiándose. Llegaron las elecciones, la derrota y su insólito empeño en no aceptarla. Hasta incitar unas protestas que culminaron con el bochornoso asalto al Capitolio. Trump se marcha y ahora podrían esperarle un bueno número de demandas por sus actuaciones antes y durante su mandato. Y un segundo impeachment, todo un récord, que podría inhabilitarle y evitar así un nuevo intento de regresar a la Casa Blanca.
-Redacción-