Bonig se hace la china

Pleno en Las Cortes de Valencia. Isabel Bonig hace unos gestos que (si uno se fija) resultan evidentes: en efecto, la diputada, jefa de la oposición y presidenta del PP de Valencia parodia a chinos o japoneses (que para el caso, y para ella, debe ser lo mismo)... enfin, a los orientales, en un Pleno en el que precisamente se informaba del reciente viaje (en abril) del presidente Ximo Puig a aquellos dos países.
El balancín con los dedos, los ojos rasgados, la risotada... Ni en el momento justo ni en el lugar más oportuno. Esto es, un monumento a la incorrección política, cuestionable recurso del tópico en los tiempos del respeto a la diversisad. Si era un arrebato nostálgico, al "Chinita tú, chinito yo" de Miliki y compañía tampoco venía cuento. Los payasos de la tele tuvieron su tiempo y su lugar. A Bonig la emulación le ha costado críticas en tuiter y la censura del grupo socialista. Ella, por ahora, ni palabra. Se ha hecho la sueca.