Decenas de familias abandonan Paiporta

Enma, con lágrimas en los ojos, deja atrás su casa, junto a su marido y su bebé. Sin agua, sin luz y sin comida no pueden sobrevivir en Paiporta. Un camino que han emprendido, como ellos, decenas de familias. Los que han decidido quedarse, se enfrentan a una localidad completamente devastada, donde la ayuda entre vecinos se vuelve indispensable. Una colaboración que le salvó la vida a un hombre de 80 años en silla de ruedas y a su hija que estaban en esta casa, minutos antes de que se anegara. Gloria salía de trabajar cuando desde una casa le invitaron a entrar para refugiarse. Una fuerza que hoy hacen junto a los equipos de rescate en estas calles arrasadas.