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Violencia de género La alfombra roja, al juzgado por maltrato a mujeres

El actor Johnny Depp, el cantante Tom Meighan, de Kasabian, y el político conservador Charlie Elphicke coinciden en el banquillo de los acusados por maltrato a mujeres. Desde Hollywood a Leicester, los conocidos rinden cuentas ante los jueces ingleses. ¿Una coincidencia del famoseo o una consecuencia de lo que ocurre en el anonimato?

Johnny Deep / Imagen de archivo.
Johnny Deep / Imagen de archivo.

conxa rodríguez

Pocas veces los juzgados de Inglaterra habían reunido tantos nombres conocidos con una causa común: el maltrato a las mujeres. Si entre el famoseo abusan de ellas de esta forma, ¿qué ocurre en el anonimato? ¿Habrá sido una conjura del azar o la alineación estelar lo que ha generado este triangulo de violencia machista llamado esta semana ante el juez? El que ha hecho más ruido mediático de los tres ha sido Johnny Depp y su demanda por difamación al diario The Sun por tacharle de "maltratador de esposa" en un artículo publicado en 2018. El juicio en el Alto Tribunal está previsto que se prolongue tres semanas, esputando gran regocijo de morbo para la prensa sensacionalista. A la vista judicial ha acudido su exesposa, la actriz Amber Heard, quien le ha acusado de maltratador durante los seis años de relaciones, incluidos los dos de matrimonio de 2015 a 2017. Él ha sido el primero en declarar: ha negado todas las acusaciones de violencia contra ella y ha exhibido una cicatriz en un dedo como prueba de la violencia de ella al tirarle una botella de vodka a él en una pelea marital.

Los abogados del periódico basan su defensa en 14 incidentes descritos por la actriz y modelo en lugares tan diversos como Australia, Japón, Bahamas, Los Ángeles o durante un vuelo en un jet privado. Estos incidentes, según Amber, escalaron hasta generar violencia por parte de él contra ella. Johnny ha reconocido que en algunas etapas de su vida ha sido adicto al alcohol, las drogas y los fármacos y ha concluido que en ocasiones "estaba enfurecido, pero eso no significa que tenga un problema de furia". Los jueces dirán.

En Leicester, a 150 kilómetros de distancia del Alto Tribunal de Londres, a la misma hora que Johnny Depp rebatía el apelativo de "maltratador de esposa", Tom Meighan, cantante y músico del grupo Kasabian, del que ha sido expulsado tras reconocer su crimen, se declaraba culpable de un "ataque sostenido" a su compañera, Vikki Ager, en una borrachera. Uno de los fundadores del grupo, que va recogiendo frutos musicales desde 1997, ha optado por reconocer su culpa, y su problema con el alcohol y con su propia personalidad. El juez ha dicho que la agresión a Vikki Ager, ocurrida el pasado 9 de abril, no era la única entre la pareja. En la vista judicial se ha descrito que la víctima fue arrojada y arrastrada por el suelo de forma violenta hasta golpearse la cabeza y ser amenazada de nuevos golpes con un jergón de madera por parte de él.

Para mayor estremecimiento de la narrativa judicial, las palizas de Tom Meighan contra Vikki Ager fueron presenciadas por un menor que llamó por teléfono al 999 dando aviso de lo que estaba sucediendo en la casa. El cantante y músico, a través de su abogado defensor, se ha disculpado y ha mostrado su intención de "corregir su conducta". A diferencia del actor Johnny Depp, que ha montado un circo para comparecer ante jueces y abogados con vetustas pelucas y capas, Tom Meighan se ha declarado culpable y arrepentido; ha sido sentenciado a 200 horas de trabajo comunitario; ha pedido perdón públicamente a su compañera y familia, a los miembros del grupo musical Kasabian y a todos aquellos de su alrededor, decepcionados por su comportamiento violento y maltratador. A Tom, le ha llegado la hora de una nueva terapia.

A cinco kilómetros del Alto Tribunal, donde han sido habilitadas cinco salas para el actor de Hollywood, en Southwark Crown Court, sur de Londres, el político conservador, Charlie Elphicke, declaraba el martes al mismo tiempo que lo hacían los otros dos por la misma causa en otros juzgados. El exdiputado está acusado de "acoso sexual" a dos mujeres cuya identidad se mantiene en el anonimato por el carácter sexual e íntimo de los cargos. Según el relato de una de las víctimas, el político la invitó a su casa de Londres, en 2007, cuando su esposa estaba de viaje y los hijos dormían en el piso de arriba de la vivienda. Tras tomar unas copas de vino, él le sugirió relaciones sexuales, que ella rechazó, dando lugar a una persecución por parte de él por la cocina y las estancias adyacentes mientras intentaba sujetarla de los pechos. "I am a naugthy tory" (Soy un tory travieso), iba diciendo el político durante el acoso sexual, según el testimonio de ella.

Charlie Elphicke ha ocupado varios cargos en los Gobiernos conservadores y fue diputado de 2010 a 2019 por el distrito de mayoría tory de Dover, sur de Inglaterra. Se retiró de candidato en las elecciones del pasado diciembre dando paso a su esposa, Natalie Ross, a ocupar el escaño en la Cámara de los Comunes. La esposa se mantiene al margen del proceso judicial contra su marido y permanece en el matrimonio, al menos, formalmente. En la vista judicial, el político y abogado niega las acusaciones de las dos mujeres contra él. La segunda mujer trabajaba en el Parlamento en 2016 y le ha demandado por tres cargos de acoso sexual y agresión.

Una coincidencia en el tiempo y la geografía la que tres nombres conocidos compartan cargos judiciales de maltrato a mujeres y se hayan sentado en el banquillo al mismo tiempo. Las cifras oficiales de estas prácticas condenables, sin embargo, no parecen tan azarosas. Según la Oficina Nacional de Estadísticas, de marzo de 2018 a marzo de 2019 en Inglaterra y Gales, se denunciaron 746.219 casos de abuso doméstico o maltrato de género, de los cuales 78.624 derivaron en juicios como los citados resultando 60.160 convictos. La población de Inglaterra y Gales asciende a 60 millones de habitantes.

Las organizaciones (Refuge, Solace Women Aid o Hestia) que trabajan en este campo de la violencia de género, mayoritariamente machista, están en estado de alarma a raíz del confinamiento por la covid-19 que ha forzado a parejas de maltratadores y víctimas a convivir bajo el mismo techo. La Policía de Londres ha recibido en las primeras siete semanas de confinamiento, a partir del 14 de marzo, 23.073 llamadas de abuso o agresión de género, un aumento del 12% en comparación al mismo periodo en 2019. De marzo a junio creció en un 32% la demanda de plazas en refugios para mujeres. Solace Women Aid abrió un refugio de 70 plazas el pasado día 12 de mayo; se llenó en tres semanas.

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